domingo, 31 de enero de 2010

CITAS CITABLES

Desde niño me atrajo una sección de la revista Seleciones. Esa sección es Citas Citables. Valiosas citas que se pueden citar.
Valoremos y apreciemos las citas que nos envían de la manera que sea. Mucha gente las desestima y las considera meras citas. Si tan solo pudieran darse cuenta de que una mera cita puede ser mucho más. Aquí les presento algunas observaciones desde mi punto de vista:
Las citas son creadas por sus autores porque algo les tocó y desean que sintamos el mismo efecto.
Las citas pueden resumir una lección aprendida. No vivimos una vida para aprender todas las lecciones; permitamos que las lecciones de los demás sean nuestras también.
Las palabras tienen poder. Una cita ponderosa puede hacer la diferencia, cambiar una vida, levantar nuestro espíritu y animarnos con positivismo.
Una cita es también una forma de recordarnos que quien la envió nos valora y ama y que se preocupa por nosotros.
No se trata de una cita no más. Si podemos leer entre líneas e intentamos descifrarla, palabra por palabra, nos daremos cuenta de la brillantez del mensaje que intenta comunicar.
Una cita puede definir una experiencia sentida por otros, ya sea triste o jovial, momentos de dolor, momentos para recordar nuestro espíritu.
Estas son solo unas pocas razones y estamos seguros de que hay muchas más. Así que, la próxima vez que recibamos una cita, hallemos tiempo para leerla, reflexionar sobre ella y abrazar su sabiduría. Porque tarde o temprano, esa cita nos será útil de alguna manera y podrá ayudarnos a ser una mejor persona.
Intercambiemos pensamientos y sabiduría… manteniéndolos para nosotros no ayuda a nadie, ya que es al compartir con los demás que nuestra vida adquiere significado.
James Padilla, copyright 2005
Fuente: www.motivateus.com
El mejor libro que nos presenta cada día citas citables es sin duda la Biblia. La Palabra de Dios nos da la oportunidad cada día de encontranos cara a cara con las citas de la misma boca de Dios. Puedes imaginar ese gran milagro? Dios, el creador de todo cuanto existe nos comparte su palabra en forma de citas y ellas pyeden aún cambiar una vida entera. Ya lo has oido hoy?
Me deleitaré en tus estatutos, y no olvidaré tu palabra. Salmo 119:16
Confirma a tu siervo tu palabra, que inspira reverencia por ti. Salmo 119:38
Este es mi consuelo en la aflicción: que tu palabra me ha vivificado. Salmo 119:50

TIEMPO DE COSECHA

Lectura: Gálatas 6:6-10.
"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará" Gálatas 6:7
En este preciso momento, en algún lugar en el mundo, algún agricultor está echando semillas en la tierra. Pronto esas semillas comenzarán a cambiar el lugar donde fueron plantadas. El suelo cuidadosamente preparado que hoy parece yermo se convertirá en un campo listo para la cosecha.
De igual modo, los buenos propósitos de año nuevo pueden ser semillas echadas para alterar el paisaje de la vida para los demás y nosotros mismos. Esta oración de San Francisco de Asís es un poderoso modelo de este anhelo de traer un cambio positivo a este mundo en sufrimiento:
Señor, haz de mí un instrumento de Tu paz. Donde haya odio, déjame plantar amor; donde haya daño, perdón; donde haya duda, fe; donde haya desesperación, esperanza; donde haya tinieblas, luz; y donde haya tristeza, gozo.
El agricultor que siembra trigo jamás se sorprende cuando brota la espiga del suelo donde ha sido plantada. Así es la ley universal de la siembra y la cosecha: «No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará» (Gálatas 6:7). Nuestra naturaleza pecaminosa dice: «Complácete», mientras que el Espíritu nos insta a agradar a Dios (v. 8).
Hoy es tiempo de plantar. Dios ha prometido: «A su tiempo segaremos, si no desmayamos» (v. 9).
Siembra hoy lo que quieras cosechar mañana.

sábado, 30 de enero de 2010

CUANDO EL CORAZÓN DEJA DE LATIR

El caso se presentaba muy difícil. Se trataba de una infección de origen desconocido, que oprimía el corazón de la pequeña Allison, de tres años de edad. Los síntomas evidentes eran deshidratación intensa, pulso imperceptible, presión arterial bajísima y fiebre incontrolable. La niñita estaba en condición agónica.

La doctora, Elizabeth Contreras, pediatra del Hospital «San José» de Pontiac, Michigan, echó mano de toda su ciencia médica. Extrajo de toda su erudición y experiencia cuanto pudo para salvar a la criatura, pero Allison no reaccionaba.

Por fin, el corazón de la pequeña dejó de latir. Clínicamente, Allison murió. Uno de los cirujanos pronunció: «La niña ha muerto», a lo que la doctora contestó: «Dios todavía puede intervenir.»

En ese momento, la doctora Contreras echó mano de toda su fe. Dejando el quirófano y encerrándose sola en un pequeño cuarto contiguo, oró intensamente pidiéndole a Dios que le concediera la vida de Allison. Mientras oraba, hubo un toque a su puerta. La niña, de repente, había reaccionado.

En pocas horas, Allison estaba fuera de peligro. El comentario de la doctora Contreras fue: «Dios hizo lo que yo ya no podía hacer.»

Hay momentos en la vida cuando toda esperanza se ha esfumado, momentos en que todo parece derrumbarse, momentos trágicos que sólo Dios puede solucionar. Esa era la condición de la pequeña Allison. Pero siempre queda Dios.

La ciencia positivista rechaza la intervención divina en los asuntos humanos. El racionalista no da lugar a lo espiritual. Si algo va más allá de lo que es científicamente comprobable, él no lo acepta. La vida material ciega los ojos del alma, y el hombre moderno, infatuado en sus opiniones, no ve a Dios.

Sin embargo, Dios existe. El Espíritu de Dios actúa en todos los planos de la vida humana, y la Biblia, eterna Palabra de Dios, sigue siendo la base de fe y esperanza para el que cree en Dios de todo corazón. Hay, ciertamente, situaciones que no comprendemos, dolores y angustias que temporalmente nos roban la fe, pero Cristo vive y puede actuar en las aflicciones de quienes lo buscamos.

Dios está siempre dispuesto a responder al clamor de los que con sinceridad y fe clamamos a Él. Sólo espera que clamemos: «¡Señor, ayúdame!»

Hermano Pablo

viernes, 29 de enero de 2010

PUBLIO ARJONA DIAZ

La entereza es virtud de valientes.
Publio Arjona Dáz es prueba de ello. Este hombre, que ora a Dios al inicio y al final de cada día es ejemplo de voluntad y optimismo. Ha demostrado ser tan productivo como cualquiera. En Octubre 2005 fue a Viena a recibir una distinción por tener sueños y alcanzarlos.
Publio es cuadrapléjico desde agosto de 1986. Su mente está en perfecto estado, pero el resto del cuerpo no le responde, sin embargo este revés no lo detiene en lo absoluto. Él ha crecido por encima de este obstáculo y sigue mirando con fe y esperanza el mañana.
Publio dice: ” Yo era un tipo muy inquieto. Me gustaba mucho la velocidad. Tenía un Jeep, y en una curva de Vía Porras, Panamá perdí el control del vehículo, no llevaba puesto el cinturón de seguridad y salí disparado por el parabrisas. Me golpee el cráneo en la acera y tuve fracturas de varias vértebras cervicales y eso fue lo que causó mi cuadriplejia”.
Hoy, Publio no está llorando su incapacidad. Un día se acercó por curiosidad a una computadora y ahora es un experto . Publio es fundador, Director y Creativo de PI&J Designs.
Comenzó primero con su tío y hoy tiene una amplia cartera de clientes. Viajó a Viena el 24 de Octubre 2005 para recibir el Premio de Joven Sobresaliente en la categoría de logro y Superación Personal.
Publio dice: ” que todo en la vida debe realizarce desde la perseverancia, porque las cosas no ocurren como una varita mágica. Hay que ponerle dedicación. Uno tiene que tener metas claras, no hay que frustrase, todos servimos para algo, hay que localizarlo y explotarlo”.
Publio ora a Dios cada día y ayuda a la Fraternidad Cristiana de Personas Descapacitadas y es Vice Presidente de la Asoaciación de Discapacitados en Panamá.
Mirate a ti mismo ahora y ve lo que tienes y aún con lo poco que posees podrás llegar mucho más alla pero recuerda, junto a Dios las cosas pueden ser muy diferentes.
¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado a la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he guardado silencio desde tiempos antiguos, y nunca me has temido? Isa 57:11
Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe. Mat 8:10Entonces les tocó los ojos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho. Mat 9:29

LAS LEYES DE LA VIDA

Lectura: Éxodo 20:1-17.
"No tendrás dioses ajenos delante de mí" Éxodo 20:3
Las leyes de la vida son observaciones que parecen tener el peso de la experiencia detrás de ellas. Probablemente han oído ésta: «Si algo puede salir mal, seguro que saldrá». He aquí otra: «No se puede hacer tan sólo una cosa; todo tiene sus consecuencias».
Mi propia experiencia parece confirmar muchas de las leyes de la vida, pero la última es la que colgaría en mi pared como lema. Las elecciones equivocadas tienen sus consecuencias. Por ejemplo, si elegimos vivir para el placer, eso afectará a nuestros hijos, nietos y bisnietos (Éxodo 20:4-5). Si nos alejamos de Dios, puede que descubramos que nuestros hijos se nos han unido en ese caminar. Y posteriormente, aun cuando nos volvamos a Él, puede que ellos no lo hagan.
Pero también hay una buena noticia. La devoción al Señor también tiene sus consecuencias. Los hombres y las mujeres que viven con fe delante de Dios pueden tener una fuerte influencia sobre sus hijos y los hijos de sus hijos. Si viven una larga vida, pueden dar testimonio del efecto que su fe ha tenido sobre varias generaciones. ¡Qué satisfacción reciben las personas mayores al ver que su descendencia vive para Cristo!
Las leyes de la vida y la Biblia están de acuerdo en este punto: «Todo tiene sus consecuencias».
Las personas que siguen a Cristo guían a los demás en la dirección correcta.

jueves, 28 de enero de 2010

LAS PERSONAS SON REGALOS

Las personas son regalos que la vida me ha dado. Ya vienen envueltas, algunas en forma muy bella y otras de una manera menos atractiva.
Algunos han sido maltratados en el correo; otros llegan como “Entrega Especial”; algunos llegan envueltos, otros cerrados con gran rigidez. Pero la envoltura no es el regalo y es importante darse cuenta de esto. Es muy fácil equivocarse en este sentido, juzgando el contenido por el estuche.
A veces el regalo se abre con facilidad; otras se necesita la ayuda de otras personas. Tal vez es porque tiene miedo, quizá han sido heridas antes y no quieren ser lastimadas de nuevo. Pudo ser que alguna vez se abrieron y luego se descartaron. Quizá ahora se sienten más bien como “cosas” que como seres humanos.
Yo soy una persona. Como todas las demás personas también soy un regalo. Poseo una bondad que es sólo mía. Y sin embargo, algunas veces tengo miedo de mirar dentro de mi envoltura. Tal vez temo decepcionarme, quizá no confío en el que llevo dentro. Pudiera ser que en realidad nunca he aceptado el regalo que soy.
Cada encuentro y comunicación entre personas es un intercambio de regalos. Mi regalo soy yo, tú eres tu regalo. Somos obsequios de Dios unos para otros.
Es difícil pensar en ocasiones que aquel que me ha lastimado es también un regalo de Dios, pero si vemos la ofensa como una envoltura maltratada y no nos quedamos con ella, seguramente encontraremos un hermoso regalo, pues de cada suceso Dios nos tiene una enseñanza para crecer en su amor, en nuestra fe.
Nosotros mismos podemos tener una envoltura tan maltratada por el tiempo y/o las circunstancias, pero lo que llevamos dentro siempre será hermoso, pues quien lo puso ahí es nuestro Creador, solo tendríamos que ver hacia adentro y estar listos para darnos… descubre en tu interior todos los dones con los que el Señor te conformó y sé el digno regalo para los que te necesitamos.
Enviado por Miriam de Pérez
Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros, orando siempre con gozo en cada una de mis oraciones por todos vosotros, por vuestra participación en el evangelio desde el primer día hasta ahora, estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús. Fil 1:3-6
Por esta razón también yo, habiendo oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre vosotros, y de vuestro amor por todos los santos,
16 no ceso de dar gracias por vosotros, haciendo mención de vosotros en mis oraciones. Efe 1:15,16.

CIRSCULOS DE ORACION

Lectura: Lucas 18:9-14.
"Cualquiera que se enaltece, será humillado" Lucas 18:14
Las niñas de sexto grado hicieron un círculo y por turnos oraron unas por otras en el grupo de estudio bíblico. «Padre que estás en el cielo —oró Ana—,por favor, ayuda a Antonia que no esté tan loca por los muchachos». Antonia añadió con una risita: «Y ayuda a Ana a que deje de actuar tan mal en la escuela y que no moleste a otros niños». Luego Talía oró: «Señor, ayuda a Antonia a escuchar a su mamá en vez de responderle mal siempre».
Aunque las peticiones eran reales, las niñas parecían disfrutar molestando a sus amigas señalando sus fallos delante de los demás en vez de preocuparse por su necesidad de la ayuda de Dios. La líder de su grupo les recordó acerca de la seriedad de hablar con el Dios todopoderoso y la importancia de evaluar sus propios corazones.
Si usamos la oración para señalar las faltas de los demás mientras que ignoramos las nuestras, somos como el fariseo en la parábola de Jesús. Él oró: «Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano» (Lucas 18:11). En vez de ello, hemos de ser como el hombre que le pidió a Dios que tuviera misericordia de él, «un pecador» (v. 13).
Tengamos cuidado de no dejar que nuestras oraciones se conviertan en una lista de fallos de los demás. El tipo de oración que Dios desea fluye de una humilde evaluación de nuestros propios corazones pecaminosos.
La forma más elevada de oración proviene de las profundidades de un corazón humilde.

miércoles, 27 de enero de 2010

DIOS QUERÍA JUNTARLOS


«Fue a la vuelta de la esquina de aquella calle, que ni él ni ella habían recorrido nunca con frecuencia en pasados tiempos; menos aún en los últimos años.... Se encontraron de pronto frente a frente, y se vieron y se detuvieron, a la par, de golpe; y se miraron.... Se vieron sonriéndose el uno al otro con una sonrisa que se dilataba y demoraba sin que ellos lo pensaran.

»—¡María!...

»—¡Joaquín!...

»Y se miraron un momento —un siglo— tal como no creyeron nunca verse. Eso ha hecho el tiempo con nosotros. El paño amarillento de sol, de mal dormir, de mal comer, y de los amaneceres sin esperanza, tuyo, María. El rostro como empequeñecido y con tajos en las mejillas, tuyo, Joaquín. Unos tajos que estuvieron siempre ahí como golpes de gubia, pero que ahora lo parecían de veras. Las ropas raídas y las uñas gastadas de animal que escarba para comer, de ella. Los hombros encorvados, las arrugas plisándole, aviejándole, los párpados, en las comisuras, de él....

»Luego vendrían las preguntas, y la imagen presente se iría diluyendo en una creciente lejanía, de días desperdiciados....

»—¿Te casaste?

»—No; ¿y tú?

»—Tampoco.

»Pausa.

»—¿Trabajas?

»—Sí... Soy sereno en los sótanos de un almacén. Entro a las diez de la noche; a las seis de la mañana dejo mi turno. Recién apagué mi farol. ¿Y tú?

»—Trabajo por horas en varias casas. No me falta trabajo, no creas. Y me tratan bien siempre. Casi siempre....

»—¿Dónde vas?...

»—Al mercado. Me desvié un poco de mi camino, esta mañana. Me cansé de ir siempre por el mismo. Se me ocurrió cambiar, hoy; Y ya ves. Dios quería juntarnos.

»—Sí. Dios seguramente.

»—¡Tengo tantas cosas de que hablarte!

»—Y yo. Ahora iba a la pensión a desayunar y dormir; pero puedo dejar de ir. Hablar. Hablar contigo. Hablarnos.

»—Pero yo no puedo. Voy al mercado. Tengo que volver a la casa pronto —con pánico—. No puedo tardar. Tengo que estar a punto en la cocina....

»—Nos vemos luego, entonces.

»—¿Dónde?...

»—Donde tú digas.

»—La plaza aquella, ¿ves? Seis cuadras de aquí. Llevo a los niños a pasear por la tarde. Entonces sí, tengo tiempo. Tendremos tiempo.

»—Estaré allí.

»Pero no se movían....

»Fue ella quien tuvo que romper el encanto:

»—Hasta luego.

»Le sonrió y echó a andar... canasta al brazo, volviéndose a veces. El quedó aún en el sitio, viéndola irse. Hasta que dobló la esquina tras volverse una vez más y dirigirle un saludo que él respondió apenas porque le sonreía, y sonriendo siguió, sin pensar que ella ya no podía ver su sonrisa.

»Ahora él también echó a andar. Con los pies aligerados, con todo el cuerpo aligerado: no sabía cómo; pero le costaba menos caminar.... Es verdad lo que decía la vieja. Dios aprieta pero no ahoga. Algún día nos sonríe la felicidad.

»... María.»

Con este cuento titulado «El nombre de María», la escritora hispano-paraguaya Josefina Plá nos hace vivir la experiencia del afortunado reencuentro de dos seres sencillos que, a pesar de haber sido maltratados por los años, era como si se hubieran conservado el uno para la otra, la una para el otro, toda la vida, sin saberlo. Y Dios sí quería juntarlos. «Sí. Dios seguramente.» Porque el Padre celestial desea dar cosas buenas a sus hijos aún más que los que somos padres deseamos dárselas a los nuestros.

Carlos Rey


ANGELES CORPORATIVOS

Priscilla Blum carreteaba su avión de una plaza por el aeropuerto de Westchester County, N.Y., cuando observó a los jets corporativos despegar y aterrizar casi vacíos.
Se le ocurrió una idea. Blum, quien había tenido cancer de mama años antes, sabía cuán costosa y trabajosa era el transporte para los enfermos de cancer que tenían que viajar por el tratamiento especializado. “Pensé: ¿no sería maravilloso si pudiésemos llenar algunos de esos asientos vacíos?” recuerda.
Aquello fue hace dieciocho años. Hoy, la Red Corporativa Angélica transporta pacientes con cáncer –sin costo alguno– por todos los Estados Unidos. El grupo tiene acceso a unos 1500 jets de más de 500 compañías. Si el itinerario de un jet participante coincide con el del paciente, se hacen los arreglos de vuelo.
Casey Chapley tenía diez meses de edad cuando fue diagnosticada con una forma rara de cáncer del ojo. Sus padres, Keith y Belinda, decidieron someter a Casey a un tratamiento experimental no basado en radiación en Filadelphia, a 300 millas de su hogar cerca a Pittsburgh.
Para su primer vuelo commercial, tuvieron que navegar por un abarrotado aeropuerto, una bulliciosa cabina de avión, luego el reclamo de equipaje –condiciones demandantes con cualquier bebé, cuanto más con uno que lucha contra el cáncer. Gastaron $750 en boletos de avión. Y se requerían tratamientos mensuales.
Descubrieron la Red Corporativa Angélica. Ahora Casey y su mamá y papá pueden sentarse junto a ejecutivos de la Corporación Financiera Mellon viajando entre oficinas en Pittsburgh y Filadelphia. La agradecida madre, Belinda, dice: “Podemos concentrarnos mejor en la mejoría de nuestra hija en vez de preocuparnos en cómo vamos a llegar a la oficina del medico y pagar nuestro transporte”.
Ahora de 75 años, Blum todavía sirve como voluntaria en las oficinas principales de Corporativa Angélica una vez a la semana.
Scott McCormackFuente: www.AsAManThinketh.net
Personas que son como ángeles, cuando piensan en los demás, extienden su mano a los demás y caminan con los demás. Cada día, cada uno de nosotros tiene la oportunidad de ser como un ángel para alguien quién puede estar pasando un momento difícil. Seamos hoy, una extensión del corazón y la mano de Dios. Recuerda, hay milagros en tus manos.
Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. Sal 91:11
Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. Mateo 18:10

BENDICION SACRAMENTAL

Lectura: Números 6:22-27.
"Jehová te bendiga, y te guarde" Números 6:24
Nuestra iglesia introdujo una nueva práctica para el cierre de nuestro tradicional servicio de adoración matutina. Nos volvemos unos a otros y cantamos la familiar bendición aarónica que el Señor le dio a Moisés para que a su vez la diera a Israel: «Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti,...» (Números 6:24-26). Nuestros corazones se elevan cuando cada uno de nosotros llamamos a otro creyente y extendemos nuestra bendición sobre él o ella.
Un domingo, noté un intercambio de bendiciones especial y reconfortante que ahora se ha convertido en un evento semanal. En uno de los bancos de la parte delantera estaban sentados Óscar y Marian, fieles seguidores de Jesucristo y cónyuges devotos en sus 62 años de vida matrimonial. Cuando comenzamos a cantar, Óscar extendió sus manos y tomó las manos de Marian entre las suyas. Se cantaron las palabras de apertura de esta bendición especial el uno al otro antes de mirar a los demás. Todos los que estaban cerca captaron de reojo la mirada de amor y ternura en los rostros de esta pareja.
Una bendición sacramental no es simplemente un cierre ritualista; es un auténtico deseo en oración de que la bondad de Dios acompañe a la otra persona. Al ofrecerse este deseo el uno al otro, Óscar y Marian ejemplifican su significado más cálido y profundo. Al bendecir a los demás, expresamos gratitud por lo que Dios ha hecho por nosotros por medio de la muerte de Cristo (Hebreos 13:20-21).
Dios nos da una bendición para que podamos ser una bendición para los demás.

martes, 26 de enero de 2010

DISPARANDO SIN BLANCO

Un día, «Charlie Brown» (el de las tiras cómicas) estaba en el patio trasero de su casa practicando tiro al blanco con su arco y sus flechas.
Templaba el arco y lanzaba la flecha a una cerca. Luego, iba donde había caído la flecha y dibujaba un blanco a su alrededor.
Luego de tirar varias flechas y arcos más tarde, Lucy le dijo: «No puedes practicar tiro al blanco de esa manera. Primero dibuja el blanco, entonces tira la flecha». La respuesta de «Charlie» fue: «Lo sé, pero si lo haces a mi manera, ¡nunca fallarás!»
Lamentablemente, muchas personas conducen sus vidas como «Charlie» las flechas. Nunca dibujan un blanco, por lo tanto nunca fallan el blanco. Pero nunca dan en uno, tampoco.
Cuando era niño, mi padre decidió construir una cancha de básketbol para mi hermano y yo. Hizo una plataforma de cemento, puso un tablero en el garaje y estaba a punto de poner la canasta, cuando fue llamado de urgencia para una emergencia. Prometió ponerla tan pronto como regresara. No hay ningún problema, pensé.
Tengo una flamante pelota de baloncesto y una nueva plataforma de cemento sobre la cual rebotar mi pelota. Durante unos minutos jugué con mi pelota sobre el cemento. Pronto me aburrí, y lancé la pelota al tablero una vez. Dejé que la pelota rodara fuera de la cancha y no la volví a tomar hasta que papá volvió para poner el aro. ¿Por qué? Porque no hay ninguna gracia en jugar baloncesto sin un aro. Lo bonito es tener algo por qué esforzarse.
Tomado del libro Actitud de vencedor. John C Maxwell
No es el día para seguir disparando sin tener un blanco. Has disparado una y otra vez, pero sabes, allá en lo profundo de tu espíritu, que no tienes, ni meta, ni blanco ni estás caminando con propósito.
Detente, levanta tu mirada y comienza con el anhelo de tu alma a buscar una meta, un blanco y sobre todo el propósito de Dios para tu vida.
Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Fil 3:14
Guardad, pues, todos los mandamientos que yo os prescribo hoy, para que seáis fortalecidos, y entréis y poseáis la tierra a la cual pasáis para tomarla. Deut 11:8

LA COACCION DEL ACITE DE HIGADO DE BACALAO

Lectura: Juan 16:8-11.
"Pero cuando venga el Consolador,... , el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí" Juan 15:26
Una mujer trajo una botella de aceite de hígado de bacalao para darle a su perro para que éste pudiera tener un pelaje más saludable y brillante. Cada mañana, ella hacía palanca para abrirle la mandíbula al perro y le introducía el líquido por la garganta. El animal luchaba, pero ella persistía. ¡No sabe lo que es bueno para él! —pensaba. Fielmente ella repetía el proceso cada día.
Sin embargo, un día la botella se volcó y ella soltó al perro tan sólo por un momento para limpiar el aceite que había caído. El perro olfateó el líquido con olor a pescado y comenzó a beber a lengüetazos lo que la mujer había derramado. De hecho le encantaba la sustancia. ¡Simplemente había estado rechazando el ser coaccionado!
Algunas veces usamos un método similar para hablarles a los demás acerca de Cristo. Se le llama acorralamiento y es un tipo de enfrentamiento de tipo intenso y directo. Si bien deseamos seriamente compartir el Evangelio, puede que en vez de ello terminemos ahuyentando a las personas. En nuestro intento sincero pero excesivamente entusiasta, creamos resistencia.
Somos llamados a compartir las buenas nuevas, pero no somos responsables de que alguien acepte o rechace a Cristo. No es nuestra labor tratar de convencer a alguien de pecado. Eso es responsabilidad del Espíritu Santo (Juan 16:8).
Sé sensible al compartir con los demás acerca del sacrificio de Cristo. Percibe cuándo aminorar la marcha y deja que Dios y Su Palabra hagan la labor de convicción y atracción hacia Sí mismo.
El Espíritu convence para que Cristo pueda purificar.

lunes, 25 de enero de 2010

LOS LENTES DEL ALMA

Paula, una joven de escasos 12 años, visitaba por primera vez al optómetra , el cual le diagnosticó miopía en ambos ojos.
- Sientes que no puedes ver bien de lejos, Paula. – dijo el doctor.
- Sí, se me dificulta mucho hacerlo.- afirmó Paula
- Te sientes muy mal por esto, verdad ?- dijo el doctor
- Sí, lo que más me afecta es que no puedo distinguir a cierta distancia el rostro de algunas personas, ni observar de lejos el amanecer, las cosas se me vuelven cada vez más borrosas, y todo a mi alrededor parece tan confuso – afirmó Paula, triste y preocupada por lo que le ocurría.
- Bueno, para esto hay solución, te formularé unos lentes de acuerdo a tu problema, para que los utilices permanentemente, y esto te ayudará a ver mejor.
Pasados unos días, Paula, volvió nuevamente donde el doctor para reclamar sus lentes nuevos, y al colocárselos miró sorprendida por la ventana de aquel consultorio.
- Oh, qué maravilloso!, por fin puedo ver !
El doctor orgulloso por la labor cumplida, le pregunto:
- Qué observas Paula ?
- Veo todas las cosas como son realmente, puedo distinguir el rostro de las personas, veo los bellos colores de las flores, puedo leer a largas distancias, pero lo que más me gusta es que puedo ver más claro mi horizonte y ya no es confuso como antes.
Así como Paula habemos muchos que tenemos enfermos los ojos del alma, del corazón, tal vez con el mismo diagnostico de la “miopía espiritual”, la cual nos ciega, y no nos permite ver mas allá de nuestros problemas y dificultades.
Por eso, el mejor médico del alma es Dios, que con su amor y su paciencia, nos da la bendición de su espíritu y una nueva forma de ver las cosas.
Si tu horizonte lo ves opaco por las desesperanzas ocurridas, si las personas te defraudan porque no puedes distinguir sus verdaderas inLOS LENAAtenciones, si pareciera que no vieras el peligro que hay a tu alrededor, si todo es tan confuso, si no miras el futuro con optimismo y tenacidad, si no sabes quién eres ó cuánto vales y por eso no distingues la luz que hay dentro de ti, por lo borroso que están tus ojos de llorar y de sufrir por los fracasos, entrega tu vida a Jesús , el mejor médico que puede darle “lentes a tu alma”
Autor : Julie Pauline Escorcia, Colombia
Apoc 3:18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.

AGRANDALO

Lectura: Isaías 6:1-10.
"En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo" Isaías 6:1
Después de pedir lo que queríamos comer en un popular restaurante de comida rápida, los cajeros solían hacer la famosa pregunta: «¿Le gustaría pedir algo más?» En esencia, les estaban preguntando a los clientes si querían más de lo que ya estaban adquiriendo.
De manera similar, cuando venimos a la presencia de Dios, creo que Él nos pregunta: «¿Te gustaría pedir algo más para conocerme mejor hoy?»
Isaías tuvo una experiencia de ese tipo con Dios. Fue a través de un doloroso evento en su vida que Isaías vio al Señor «alto y sublime» (Isaías 6:1). A través de este encuentro, Dios agrandó el nivel de entendimiento que Isaías tenía en cuanto a Su santidad. Él vio la completa excelencia moral de Dios que unifica Sus atributos.
Dios también agrandó la convicción de Isaías en cuanto a su propio pecado (v. 5). Esto llevó a una ampliación de su entendimiento en cuanto al perdón y la purificación totales de Dios (vv. 6-7). Sólo cuando Isaías entendió la profundidad de su pecado, pudo apreciar y aceptar el perdón y la purificación de parte de Dios. Finalmente, su encuentro con Dios llevó a Isaías a declarar su disponibilidad y compromiso para tenderles la mano a los demás y ayudarles a incrementar su entendimiento de Dios (vv. 8-9).
Pidámosle a Dios que agrande nuestro entendimiento de Su grandeza hoy.
Saber acerca de Dios es fascinante. Conocer a Dios personalmente te cambia la vida.

domingo, 24 de enero de 2010

«LA RUEDA LOCA»

El circo daba su función en Buenos Aires, Argentina. Estaba repleto de gente que, entusiasmada, esperaba cada actuación con gritos y aplausos. Los payasos hacían desternillarse de risa a chicos y a grandes. Entre ellos se destacaba Peporrete, que con sus saltos y piruetas acaparaba la atención de todos.

Su acto final, cada noche, era tomarse de los tobillos, formar una rueda con el cuerpo y rodar así por toda la pista. La gente aplaudía a rabiar.

Esa noche Peporrete hizo lo mismo. Pero al rodar en la rueda loca, se le clavó en el pecho la punta de un tornillo que estaba oculto bajo la lona. El hombre sintió la punzada, pero siguió como si nada hubiera ocurrido. Sin embargo, la contusión interior, igual que la quebradura de un cristal que se raja, fue avanzando poco a poco. Una semana después, en plena actuación, Peporrete murió de un aneurisma.

¡A qué extremos llega un artista, exponiendo su arte, para traer felicidad al público! He aquí un hombre que vivió para hacer reír. Tenía una facultad inimitable. Su acto final, «La rueda loca», acto que él mismo había creado, lo ejecutaba con entusiasmo y dedicación. Pero esa dedicación le costó la vida.

Esto nos lleva a hacer dos reflexiones. La primera es que lo que no se hace con entusiasmo no merece hacerse. ¡Son tantas las personas que llevan una vida muerta, que no tienen pasión! Esa no es la vida que nuestro Creador quiso que tuviéramos. Él nos creó para vivir con entusiasmo, con arrebato. Él quiere vernos alegres y optimistas. Peporrete murió, pero la vida que llevó la vivió al máximo.

La otra reflexión es más emocional y sensible. Peporrete no es el único hombre que haya llevado una herida en el corazón. Y no es tampoco el único que haya muerto lentamente por esa herida.

¡Cuánta mujer, cuánta esposa fiel y buena, ha sido engañada por su marido, lastimando su corazón para siempre! ¡Y cuánto hombre hay, también fiel y bueno, a quien su esposa le falló, y aunque hubo reconciliación, la herida ha quedado, mucho más dolorosa que cualquier herida del cuerpo!

¿Hay alguna cura para las heridas del alma? Sí, la hay. El gran Médico divino, Jesucristo, sana por completo las heridas del corazón. Él alienta a los afligidos, devuelve la paz a los atribulados y consuela a los enlutados. Los que sufren no tienen que hacer más que acudir a Él, buscarlo de todo corazón y clamar desde el fondo de su angustia. Cristo, el Amante Pastor, viene entonces para consolar y curar.

Entreguémosle nuestro dolor a Cristo. Él transformará nuestras lágrimas en gozo.

Hermano Pablo

EL ALACRAN

Un maestro oriental que vio cómo un alacrán se estaba ahogando, decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo, el alacrán lo picó. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó, y el animal cayó al agua y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez, y otra vez el alacrán lo picó. Alguien que había observado todo, se acercó al maestro y le dijo:
"Perdone, ¡ pero usted es terco ! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua lo picará?".
El maestro respondió:
"La naturaleza del alacrán es picar, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar".
Y entonces, ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño; sólo toma precauciones. Algunos persiguen la felicidad; otros la crean. Tenlo presente siempre. Sencillo, no crees??
"Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y un razones por las cuales sonreír"

EL EMPERADOR Y SU HIJA


Hubo una vez un emperador que convoco a todos los solteros del reino pues era tiempo de buscar pareja a su hija. Todos los jóvenes asistieron y el rey les dijo:
"Os voy a dar una semilla diferente a cada uno de vosotros, al cabo de 6 meses deberán traerme en una maceta la planta que haya crecido, y la planta mas bella ganara la mano de mi hija, y por lo consiguiente el reino".
Así se hizo, pero había un joven que planto su semilla pero no germinaba, mientras tanto, todos los demás jóvenes del reino no paraban de hablar y
mostrar las hermosas plantas y flores que habían sembrado en sus macetas.
Llegaron los seis meses y todos los jóvenes desfilaban hacia el castillo con hermosísimas y exóticas plantas.
El joven estaba demasiado triste pues su semilla nunca germino, ni siquiera quería ir al palacio, pero su madre insistía en que debía ir pues era un participante y debía estar allí.
Con la cabeza baja y muy avergonzado, desfilo al ultimo hacia el palacio con su maceta vacía. Todos los jóvenes hablaban de sus plantas, y al ver a nuestro amigo soltaron en risa y burla, en ese momento el alboroto fue interrumpido por el ingreso del rey, todos hicieron su respectiva reverencia mientras el rey se paseaba entre todas las macetas admirando las plantas.
Finalizada la inspección hizo llamar a su hija, y llamo de entre todos al joven que llevo su maceta vacía, atónitos, todos esperaban la explicación de aquella acción.
El rey dijo entonces:
"Este es el nuevo heredero del trono y se casara con mi hija, pues a todos ustedes se les dio una semilla infértil, y todos trataron de engañarme plantando otras plantas, pero este joven tuvo el valor de presentarse y mostrar su maceta vacía, siendo sincero, real y valiente
cualidades que un futuro rey debe tener y que mi hija merece".

LO PEQUEÑO ES BELLO

Lectura: Juan 6:53-71.
"Porque los que menospreciaron el día de las pequeñeces se alegrarán" Zacarías 4:10
Justo el otro día alguien dijo acerca de un amigo. «Este hombre está destinado a un gran ministerio», con lo cual quería decir que estaba camino del estrellato —una iglesia prominente con un gran presupuesto.
Esto hizo que me preguntara: ¿Por qué pensamos que el llamado de Dios necesariamente es de movilidad social ascendente? ¿Por qué no enviaría a Sus mejores obreros a dedicar toda una vida de trabajo en algún lugar pequeño? ¿Acaso no hay personas en lugares oscuros que necesitan ser evangelizados y recibir enseñanza? Dios no está dispuesto a dejar que nadie perezca.
Jesús se preocupaba tanto por el individuo como por las masas. Enseñaba a grandes multitudes si éstas aparecían, pero jamás Le molestó que el número de sus oyentes disminuyera cada día. Juan dice que muchos Le dejaron (Juan 6:66), un caprichoso desgaste que a la mayoría de nosotros nos habría lanzado a un terrible estado de pánico. Pero Jesús siguió adelante con los que el Padre le había dado.
Vivimos en una cultura donde lo más grande es mejor, donde el tamaño es la medida del éxito. Es necesario ser una persona fuerte para resistirse a esa tendencia, en especial si se trabaja en un lugar pequeño.
Pero el tamaño no significa nada; la sustancia lo es todo. Ya sea que estés pastoreando una iglesia pequeña o dirigiendo un estudio bíblico o una clase de escuela dominical pequeños, sirve allí con todo tu corazón. Ora, ama, enseña de palabra y con el ejemplo. Tu pequeño lugar no es un peldaño hacia la grandeza. Es la grandeza.
Lo poquito es mucho cuando Dios está allí.

sábado, 23 de enero de 2010

BURUNDANGA

“Songo le dio a Borondongo; Borondongo le dió a Bernabe; Bernabé le pego a Muchilanga, le dió a Burundanga, le hincha los pies”. En la famosa canción interpretada por Celia Cruz, Burundanga es un apodo. Pero el significado de esa palabra depende de donde se usa, ya que en varios países tiene diferentes significados. Por ejemplo:
En Panamá, Burundanga significa algo apetitoso, que puede ser un dulce y que se come en cualquier momento. Es un africanismo como fufú, guineo, monga, dengue, chango o guandú.En Guayaquil, Burundanga es el acto sexual.
En las Antillas y Colombia puede ser una cosa inútil y de poca entidad, un enredo o una confusión.
En Colombia tambien Burundanga puede ser una sustancia soporífera que se le administra a una persona para aprovecharse de ella y despojarla de sus pertenencias.
En Puerto Rico, Burundanga es una mezcla de distintos productos en la gastronomía.
En la República Dominicana es un disparate o hecho disparatado.
Estos son los laberintos del idioma, pero a la Luz de la Biblia hay por lo menos dos palabras que no cambian en significado de país en país. No importa donde vayamos esas dos palabras tienen el mismo significado. Una de ellas es la palabra PECADO. Pecado es pecado en cualquier lugar del mundo.
Pecado es no dar en el blanco, estar desiado del propósito divino. No ajustarse a la norma divina. Por el pecado la gente pierde el gozo, la paz, la estabilidad y la eternidad.
La otra palabra es Jesucristo. tiene un solo significado, y es Salvador y Mesias. Y a través de él, somos libres de las cadenas del pecado.
Deja que Jesucristo te libere hoy de las cadenas del pecado.
Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo.»Génesis 4:7
Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8
Si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Romanos 5:17

EL DIOS DE LA VICTORIA

Lectura: 2 Corintios 2:14-17.
"No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal" Romanos 12:21
En la mitología griega, Niké era la diosa de la victoria. Niké luchó del lado de los dioses olímpicos, ganando la victoria sobre los poderosos titanes. Como resultado de ello, ella se convirtió en el símbolo de ganar. Pero los supuestos poderes de Niké no se limitaban simplemente a la guerra. También llegó a ser la diosa favorita de los atletas que querían ganar en las competencias deportivas. Los romanos la adoptaron y la adoraron dándole el nombre latino de Victoria.
En el mundo grecorromano donde enseñaba Pablo, la victoria era altamente valorada. Así que, cuando él expresaba la verdad cristiana, usaba palabras que sus oyentes pudieran entender. En sus cartas, describía a Cristo como Aquel que nos guía en un desfile de triunfo militar (2 Corintios 2:14-17) y comparaba la vida cristiana con alguien que estaba entrenando para los antiguos juegos olímpicos (1 Corintios 9:24-27).
Pablo también usaba la palabra victoria en referencia a nuestras luchas contra aquellos que nos hieren deliberadamente. «Vence [sé un vencedor] con el bien [d]el mal» (Romanos 12:21). Puede que esto signifique devolver amabilidad por maldad o establecer límites de manera respetuosa al comportamiento maligno. En cualquiera de estos casos, una actitud de amor no puede generarse con nuestras propias fuerzas. Pero en Cristo, tenemos el poder divino que los antiguos paganos sólo podían tener la esperanza de alcanzar. Jesucristo es el auténtico Dios de la victoria.
Dios nos dará la victoria cuando nos unamos a Él en la lucha.

viernes, 22 de enero de 2010

EL TOQUE DE QUEDA

Un joven había sido sentenciado a muerte por delito político en días de Cromwell. Su novia fue a pedir el indulto, recibiendo la fría respuesta de que el joven debía morir el día fijado al toque de queda. La joven subió sigilosamente en dicho día al campanario de la ciudad y cogió el badajo de la gran campana. El campanero, vicio y algo sordo, vino a la puesta del sol y haló de la cuerda, volteando el débil cuerpo de la muchacha en todas direcciones; pero ella resistió el dolor de repetidos golpes y torceduras sin soltarse.

En tanto, en el cuartel, se aguardaba en vano el sonido fatal. Cuando iba a investigarse el motivo de la tardanza, apareció la joven ensangrentada y se arrodilló a los pies de Cromwell. Este exclamó conmovido: "Id, amantes de la vida, el toque de queda no sonará esta noche".

¿Podía el joven rescatado a tal precio abandonar o ser infiel a aquel amante corazón? ¿Podemos serlo a Cristo?

AHI VIENEN LOS SIMPSON

El año pasado, los creadores de la serie anunciaron que uno de sus personajes se declararía homosexual.
El anuncio desató todo tipo de especulaciones y apuestas sobre quién podría ser el personaje gay: ¿El fiel asistente del señor Burns, Smithers? ¿Alguna de las hermanas gemelas de Marge?
La respuesta llegó el recientemente, en un capítulo en el que la ciudad de Springfield decide legalizar como matrimonio las uniones gay en un esfuerzo por atraer el turismo.
Homero Simpson se convierte en el juez de paz que oficia las bodas gay por Internet a tan solo US$200.
Esto lleva a Patty Bouvier, la hermana de Marge, a revelar que está enamorada de Verónica, su profesora de golf.
La “Liga de Gays y Lesbianas contra la Difamación” enfervorizada calificó la historieta como “un rayo de luz”.
“Lo que me gusta de ‘Los Simpsons’ es que utiliza el humor como un medio para educar, además de entretener. Alcanzan a millones de personas en el país”, dijo el director de medios de la organización promotora de la homosexualidad, Stephen Macias.
Por su parte, L. Brent Bozell, presidente de la asociación civil “Parents Television Council”, dijo que «preferiría que no lo hicieran. Es un programa que miran millones de niños. ¿Qué necesidad había de refregarles en la cara un tema como el de los matrimonios homosexuales? ¿Por qué no pueden simplemente entretenerlos?».
Tomado de la BBC.
Esta es la triste realidad de la sociedad donde nos desenvolvemos. Los principios morales se siguen tirando al cesto de la basura y luego esta misma sociedad que le da la espalda a Dios se preguntará porque los hijos están creando tantos problemas.- No importan cuanto pueda avanzar el mundo en sus nuevos pasos, los principios de Dios son inquebrantables. Que podamos quienes creen en Dios levantarnnos para seguir enseñando esos principíos a nuestros hijos, porque aún podemos levantar una generación con propósito.
Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por los siglos. Amén.
Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza;
y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío.
Rom 1:24-27

PALOMAS Y GAVILANES

Corría el año de 1887. Había dejado atrás a su amada Nicaragua y ahora, a los veinte años de edad, se encontraba en Chile ocupando el cargo de inspector de la Aduana de Valparaíso. Pero siempre tenía tiempo para lo que lo apasionaba: su vocación literaria. Entre el 11 de febrero y el 25 de septiembre logró escribir en Valparaíso y publicar en La Época de Santiago las seis piezas en verso de la primera versión de su trascendental obra Azul.1 He aquí algunos versos selectos de la primera de esas piezas, a la cual Rubén Darío tituló «Ananké»:

Y dijo la paloma:...
—¡Soy feliz! porque es mía la floresta,
donde el misterio de los nidos se halla;
porque el alba es mi fiesta
y el amor mi ejercicio y mi batalla.
¡Feliz, porque de dulces ansias llena
calentar mis polluelos es mi orgullo;
porque en las selvas vírgenes resuena
la música celeste de mi arrullo;
porque no hay una rosa que no me ame,
ni pájaro gentil que no me escuche,
ni garrido cantor que no me llame!...

—¿Sí? —dijo entonces un gavilán infame,
y con furor se la metió en el buche.

Entonces el buen Dios, allá en su trono
(mientras Satán, por distraer su encono,
aplaudía a aquel pájaro zahareño),
se puso a meditar. Arrugó el ceño,
y pensó, al recordar sus vastos planes,
y recorrer sus puntos y sus comas,
que cuando creó palomas
no debía haber creado gavilanes.2

En estos versos el joven poeta Rubén Darío incursiona en el campo de la teología. Lo cierto es que a todos nos intriga la temática de los cazadores y sus víctimas. Pero ¿hay respuesta a esta aparente injusticia de la creación?

Se cuenta el caso de un misionero en la selva ecuatorial que se topa de repente con un león muerto de hambre. El hombre de Dios cae súbitamente de rodillas y clama: «¡Padre celestial, no permitas que este león me haga ningún daño! ¡Te ruego que me protejas como siempre lo has hecho!» ¿Cuál no será su sorpresa cuando alza la vista y ve al león mirando al cielo en actitud de acción de gracias mientras dice: «Te doy gracias, oh Dios mi Creador, por el alimento que me has provisto. Gracias por tenerme en cuenta una vez más. ¡Y yo que casi dudo de tu providencia divina!»

Digan lo que digan, cada moneda tiene dos caras. Cuando Dios creó la paloma, el gavilán, el hombre y el león, determinó que el estado de ánimo de sus criaturas dependería totalmente de la decisión de cada una de ellas. Aunque no pudieran siempre controlar sus circunstancias, nada ni nadie podría jamás controlar su actitud frente a ellas. De modo que todos somos tan felices como decidimos serlo. Pero conste que la única decisión que nos garantiza la felicidad duradera es la de cederle control de nuestra mente al Señor Jesucristo.3 Sólo así podremos tener la actitud de Cristo, el Hijo de Dios, que se inmoló para que nosotros pudiéramos disfrutar de la felicidad eterna.4



1 Rubén Darío, Poesía, 2a ed. (Caracas: Fundación Biblioteca Ayacucho, 1985), p. LVIII.

2 Darío, pp. 172-73.

3 Ro 12:2

4 Fil 2:5‑8

Carlos Rey

PARA QUE TODOS SEAN UNO


Después de haber cumplido con tres años de ministerio, y faltándole a Jesús sólo el subirse a la cruz, eleva al Padre una oración, conocida como la oración intercesora. Es su último acto en libertad, inmediatamente después es arrestado. Él, sabiendo todo esto, utiliza esos últimos momentos para orar al Padre por sus discípulos y por todos los que en algún momento creerán en Él.

Jesús podría haber orado por muchas cosas al Padre, sin embargo el tema central de su oración es la unidad:
“ 20 Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,

21 para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste.

22 La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno.

23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.” (Juan 17:20-23)


Una unidad en comunión estrecha con el Padre y con el Hijo, una unidad que invita al hombre mortal a participar de una comunión divina: “para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros”.
La razón de esta unidad: “…para que el mundo crea que tú me enviaste”, “…para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.”

Muchas veces en nuestra vida en comunidad olvidamos la importancia de la comunión fraternal entre hermanos. La confundimos con pasar buenos momentos juntos en campamentos, reuniones o eventos de la iglesia. La unidad que Jesús reclama al Padre para n osotros es mucho más profunda y tiene alcance eterno.
Jesús nos quiere unidos en un solo cuerpo, conformando una unidad con misión sobre la tierra: que le conozcan a Él y a quien le envió, y la magnitud del amor que movilizó su proyecto para la humanidad.

Cada vez que nuestra boca se abre para criticar a un hermano estamos rompiendo con esa unidad, cada vez que nuestras necesidades son más importantes que las de quien está a mi lado estamos despreciando el valor de la unidad que Jesús estimó tanto como para subir a la cruz por ella.
Cada vez que dejamos pasar la necesidad de un hermano sin ofrecerle nuestra ayuda, estamos perdiendo una oportunidad de dar a conocer al Cristo.
Cada vez que nuestro pensamiento nos estima mejores o por encima del otro, estamos tratando con desprecio a aquél que Dios amó como a su propio Hijo.

La unidad que Jesús pidió al Padre antes de ser entregado requiere de amor por el hermano, de misericordia por el que se equivoca, de dolor por el que se pierde. Requiere dejar de lado el yo y dar lugar a Cristo para que viva en nosotros, sólo de esta forma podremos ser uno en Él.
Siempre habrá un cuerpo que en unidad perfecta cumpla con el cometido divino, no te excluyas de él, no te pierdas ese privilegio. Manténte atento a no perjudicar esa unidad perfecta en nada, pues tuvo caro precio para Cristo, que pagó por esa unidad no con cosas corruptibles como el oro y la plata sino con su preciosa sangre.
Si tienes dificultades en tu vida espiritual, si sientes que no contribuyes a esa unidad, no olvides que Jesús oró por ti, para que puedas ser parte activa y constructiva de esa unidad que Jesús deseó para los suyos.

enviado por: Erica. E

LA FRASE PERFECTA

Lectura: Éxodo 3:13-18.
"¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?" Éxodo 15:11
Cuando era una muchacha y escribía en mi diario, mi ambición secreta era componer la frase perfecta. Me preguntaba cómo se leería y cómo sonaría. Tal vez incluiría un verbo de gran fuerza y adjetivos llenos de color.
Mi búsqueda de la frase perfecta nunca terminará satisfactoriamente, pero he encontrado una declaración de perfección en Éxodo 3:14. Cuando el Señor Dios llamó a Moisés desde la zarza ardiente, le dijo que había sido elegido para sacar a Su pueblo de la esclavitud en Egipto (v. 10). Moisés, angustiado por esta responsabilidad, se preguntaba qué decir si los israelitas dudaban de él y le preguntaran a quién estaba representando.
El Señor respondió: «Yo soy el que soy» (v. 14). Al usar Su nombre único, le ofreció a Moisés un vistazo de la naturaleza de Su existencia eterna en una frase. ¡Podríamos decir que es una declaración de perfección!
El comentarista bíblico G. Bush escribe esto acerca de la descripción que Dios hace de Sí mismo: «Él, a diferencia de todos los demás, es el único Dios verdadero, el Dios que realmente es... el Ser eterno, auto-existente e inmutable; el único ser que puede decir que siempre será y que siempre ha sido».
Dios dice: «Yo soy el que soy». Él y Su nombre son perfectos. En señal de reverencia, hemos de inclinarnos ante Él.
¿Buscas la perfección? Busca a Jesús.

miércoles, 20 de enero de 2010

BODA DE JUAN Y JUNITA





PROTOCOLO

Lectura: Santiago 1:1-8.
"Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento" Santiago 1:6
Si te invitaran a una reunión en la Casa Blanca con el Presidente de los Estados Unidos, sin importar la opinión que tuvieras de él, probablemente irías. Al entrar a la Casa Blanca, un funcionario de protocolo se te acercaría y te daría un resumen de los procedimientos apropiados para presentarte ante el presidente. Baste decir que sería inaceptable dar rienda suelta a un arranque de familiaridad o a una crítica negativa indecorosos en el momento de estrecharle la mano.
Así que no debe sorprendernos que la Palabra de Dios ponga en claro que existe un protocolo para entrar en la presencia de Dios. Hebreos 11:6 nos ofrece un aspecto de interacción apropiada: «Es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan». Dios quiere que le seamos totalmente devotos —y se lo toma como algo personal cuando nuestros corazones están llenos de crítica, incredulidad y duda.
Santiago nos dice que, cuando Le pedimos sabiduría a Dios, la clave para Su respuesta es si estamos pidiendo «con fe» o no (1:6). A Dios Le agrada cuando nos acercamos a Él con fe inquebrantable.
Así que deja tus dudas en la puerta y sigue el protocolo: Acércate a Dios con un corazón de fe, y a Él Le agradará proveerte de toda la sabiduría que necesitas.
Cambia la insatisfacción de la duda por el cumplimiento de la fe en Dios.

martes, 19 de enero de 2010

FAMILIA PASTORAL



Foto de la familia Pastoral. De derecha a izquierda Pastor Falin, su hijo Joel, Pastora Elena, su hija Keren y su hijo mayor Jonatan

LOS PASTORES


Estos son la Pastora Elena y su marido el Pastor falin Pastores de la iglesia la Paz.

FRASES PUESTAS PARA DIOS





Frases puestas en la pared el dia del jubileo

HONRAMOS FAMILIA PASTORAL



Y aquí era donde se honraba a la familia Pastoral.

PRIMICIAS



Este era el baúl donde se depositaban cada una de nuestras primicias para Dios.

CELEBRACIÓN DE PRIMICIAS Y JUBILEO



Ayer domingo celebramos en la iglesia la Paz el día de primicias jubileo a nuestro Dios y Señor de nuestras vidas.

LLOVIZNAS QUE SE CONVIERTEN EN TORRENTES

Las primeras gotas de agua comenzaron a caer. Era la primera lluvia del suave invierno de Cabo San Lucas, Baja California. La gente salió al patio para darle la bienvenida. Era un gozo sentir el rítmico tamborileo de las gotas sobre los techos.

Pero a las nueve de la noche la lluvia arreció. Una enorme masa de nubes se amontonó sobre el valle entre Cabo San Lucas y San José del Cabo, y ésta cayó, castigando implacablemente toda el área.

En pocas horas la fuerza del agua destruyó cuatro puentes y centenares de casas, y barrió con una carretera recién construida. Además, dejó como saldo centenares de heridos y varios muertos. El costo en daños y pérdidas fue de 44 millones de dólares. Lo que comenzó siendo una mansa y refrescante llovizna se convirtió, de un momento a otro, en un torrente furioso y destructor.

Así es el carácter del hombre iracundo: como una simple llovizna o un pequeño arroyo que corre mansamente, capaz de convertirse en un torrente feroz que siembra espanto y muerte. Aquel hombre puede permanecer manso y tranquilo un buen tiempo dando la impresión de ser un caballero cortés, pero de repente el furor se desata, y el que parecía apacible hace desastres.

Muchas veces es el alcohol el que desata la furia. Un hombre manso, cuando carece del alcohol del que es adicto, se vuelve una fiera con sólo algunas copas.

Igual es la furia que a veces provocan, y esto inocentemente, los seres más queridos, tales como el cónyuge y los hijos. Es increíble cómo pueden cambiar de razonables a lunáticos en una discusión.

En la mayoría de los casos el iracundo no lo es porque quiere. Algo revienta dentro de él o de ella cuando menos piensa.

¿Habrá algo que esa persona pueda hacer? Sí, lo hay. Es que el mal es un mal del corazón. Sale de nuestro interior, y si podemos controlar los impulsos de nuestro corazón, podremos cambiar también nuestro comportamiento.

Para eso es necesario poner mente, alma y corazón en manos de Jesucristo. Cristo da paz y calma. Él reprime las fuerzas de la ira, pone diques a la furia y controla el enojo en el lugar donde nace: el corazón. Entreguémosle nuestra vida a Cristo. Él se especializa en salvar al que no puede ayudarse a sí mismo.

Hermano Pablo