lunes, 8 de diciembre de 2008

CASH LUNA - APRENDIENDO A VER

HOY..QUIERO VIVIR MIS DIAS CON SATISFACCION

“Cuantos son los días de tu siervo? Cuando harás juicio contra los que me persiguen? Salmo 119:84
Cuantas veces me he olvidado de disfrutar los días que Dios me ha dado, los cuales son pocos y tiendo a lamentarme como el salmista, cuando dijo, Cuantos son los días de tu siervo y cuando harás juicio contra lo que me persiguen? Para hoy disfrutar de mis días , debo considerar las circunstancias, sonreír, disfrutar de lo que es..antes que deje de ser.
Hay seis realidades que no puedo modificar. La primera es que todos envejecemos “ Enséñanos de tal modo a contar nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría”, La segunda realidad que no podré cambiar es que la vida es difícil y dura, es una constante lucha: El hombre nacido de mujer…hastiado de sinsabores. La tercera realidad que hoy no podré cambiar es que la vida no es siempre justa. La Biblia dice . O aquellos dieciocho sobre los cuales cayó la torre de Siloé, y los mató, pensáis que eran más culpables que todos los hombres que habitan Jerusalén”
La cuarta realidad que hoy no podré cambiar es que por más atractivo que yo sea, no puedo lograr que todos me quieran Hasta de Jesús se dijo: De Nazaret puede salir algo bueno? y se burlaban de él. La Quinta realidad que hoy no puedo cambiar es: Por más que me esfuerce, no puedo cambiar a nadie. Cada persona con la ayuda de Dios y nuestro ánimo, debe tomar la decisión de cambiar.
Y la última cosa que hoy no puedo cambiar es que por oscuro que sea el porvenir, no puedo modificar el hecho de que Dios esparce bendiciones inesperadas en nuestro camino. Por la noche durará el lloro y a la mañana vendrá la alegría.
Si nada de eso lo puedo cambiar entonces vale la pena disfrutar los pocos días que Dios me regala, vivirlos para él y para aquellos que me rodean…pero también para mi. Por que Cada día viene trayendo sus regalos…entonces hoy me dispongo a desatar las cintas de esos regalos para disfrutarlos,
Señor. Gracias por este día. Gracias por la vida hermosa que me haz regalado. Ya no quiero quejarme ni protestar por los días de mi vida. Se que cada día es un regalo que me entregas en mis manos y hoy quiero abrir las cintas de ese regalo para gozarme en tu amor y en tu bondad. Señor ayúdame a contemplar tu grandeza y tu amor. Se que hay cosas que no podré cambiar, pero yo si puedo cambiar, hoy tomo la decisión de dar los pasos para cambiar con tu ayuda en aquellas áreas que me molestan y que molestan a otros. Amén.

PERSEVERANCIA

Hace unos años, a un hombre en sus sesentas le fue ofrecido $200,000 dólares americanos por su motel, restaurante y gasolinera que había construido a través de toda su vida.

Rechazó la oferta porque no quería jubilarse. Dos años después, cuando tenía 65 años de edad, construyeron una autopista que desvió el tráfico de donde estaba su negocio y, como consecuencia, perdió todo.

La mayoría de personas a su edad hubieran tirado la toalla. Pero no este hombre. El sabía como cocinar pollo, así que tomó su viejo y deteriorado carro y empezó a viajar por todos los Estados Unidos, intentando vender su receta de pollo a otros restaurantes.

Su recorrido fue difícil. He oído que su receta fue rechazada por más de 1,000 restaurantes hasta que, por fin alguien la quiso.

A pesar de sus obstáculos, el hombre siguió hacia su meta y dentro de unos pocos años, había empezado una cadena de restaurantes por todo el país y por todo el mundo llamado Kentucky Fried Chicken. ¿Su nombre? Coronel Sanders.

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; Más el alma de los diligentes será prosperada.”

Proverbios 13:4

LECCIONES QUE DURAN TODA LA VIDA

¿Sabes que está mal lo que has hecho, verdad?
Las palabras resonaron en la mente de Sarita al volver a casa de la escuela. Era una buena estudiante; nunca había copiado en su vida. Pero, esa última tarea había sido muy difícil. En un momento de desesperación, se la copió a una compañera.
La profesora, la señora Martínez, le había pedido que se quedara después de clase y Sarita sabía lo que se avecinaba. Aun así, se asombró cuando la señora Martínez le preguntó si, en realidad, ése era su trabajo.
Sí, les respondió, y se preguntó por qué había mentido.
Mirándola a los ojos, la señora Martínez, le dijo con suavidad: ¿Sabes que está mal lo que has hecho, verdad? Piensa esta noche en la respuesta y mañana te voy a volver a preguntar si ése es tu trabajo.
Fue una noche muy larga para Sarita. Estaba casi por terminar la secundaria, y se había ganado una buena reputación debido a su honestidad y amabilidad. Nunca había copiada ningún trabajo, y ahora quería arreglar su error mintiéndole deliberadamente a una persona a quien quería y admiraba. A la mañana siguiente se presentó ante la señora Martínez mucho antes que empezaran las clases y le confesó su mala acción. Recibió la apropiada consecuencia de su comportamiento: un cero por su trabajo, y por primera vez en su vida, el castigo de tener que quedarse después de la clase.
Años después, Sarita pensaba con frecuencia en esa experiencia y sentía gratitud por la corrección en amor de alguien a quien ella respetaba. La señor Martínez estuvo dispuesta a ayudarla a tomar decisiones correctas, a pesar de su deshonestidad. Para Sarita, ésa fue una lección que le duraría toda la vida acerca de cómo asumir responsabilidad por acciones deshonestas, y hacer lo correcta sin importarle las consecuencias.
Efesios 4:15Hablando la verdad en amor.

EN UN CEMENTERIO DE LUGAR CASTELLANO - MIGUEL DE UNAMUNO

Corral de muertos, entre pobres tapias,
hechas también de barro,
pobre corral donde la hoz no siega,
sólo una cruz, en el desierto campo
señala tu destino.
Junto a esas tapias buscan el amparo
del hostigo del cierzo las ovejas
al pasar trashumantes en rebaño,
y en ellas rompen de la vana historia,
como las olas, los rumores vanos.
Como un islote en junio,
te ciñe el mar dorado
de las espigas que a la brisa ondean,
y canta sobre ti la alondra el canto
de la cosecha.
Cuando baja en la lluvia el cielo al campo
baja también sobre la santa hierba
donde la hoz no corta,
de tu rincón, ¡pobre corral de muertos!,
y sienten en sus huesos el reclamo
del riego de la vida.
Salvan tus cercas de mampuesto y barro
las aladas semillas,
o te las llevan con piedad los pájaros,
y crecen escondidas amapolas,
clavelinas, magarzas, brezos, cardos,
entre arrumbadas cruces,
no más que de las aves libres pasto.
Cavan tan sólo en tu maleza brava,
corral sagrado,
para de un alma que sufrió en el mundo
sembrar el grano;
luego sobre esa siembra
¡barbecho largo!
Cerca de ti el camino de los vivos,
no como tú, con tapias, no cercado,
por donde van y vienen,
ya riendo o llorando,
¡rompiendo con sus risas o sus lloros
el silencio inmortal de tu cercado!
Después que lento el sol tomó ya tierra,
y sube al cielo el páramo
a la hora del recuerdo,
al toque de oraciones y descanso,
la tosca cruz de piedra
de tus tapias de barro
queda, como un guardián que nunca duerme,
de la campiña el sueño vigilando.
No hay cruz sobre la iglesia de los vivos,
en torno de la cual duerme el poblado;
la cruz, cual perro fiel, ampara el sueño
de los muertos al cielo acorralados.
¡Y desde el cielo de la noche, Cristo,
el Pastor Soberano,
con infinitos ojos centelleantes,
recuenta las ovejas del rebaño!
¡Pobre corral de muertos entre tapias
hechas del mismo barro,
sólo una cruz distingue tu destino
en la desierta soledad del campo!

ACUERDATE DE MI

Lectura: Lucas 23:39-43
Acuérdate de mí cuando vengas en Tu reino. -Lucas 23:42
Matthew Henshaw incluyó su nombre en el Libro Guiness de Marcas Mundiales de una manera poco común. Después de tragarse una espada de 40 centímetros de largo, ató un saco de 18 kilogramos de patatas al mango de la espada y la sostuvo por 5 segundos (no se recomienda hacer esto).
Henshaw y otros como él han hecho todo lo posible por hacer que sus nombres sean recordados en el libro de marcas más famoso del mundo. El anhelo por la inmortalidad obliga a las personas a hacer muchas cosas -algunas de ellas extraordinarias, y otras, bizarras.
La inmortalidad que Jesús ofrece no tiene nada que ver con cualquier cosa que nosotros hagamos. De hecho, después de darles a Sus discípulos la autoridad para hacer cosas verdaderamente extraordinarias (Lc. 10:17-19), Jesús dijo: «Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos» (v. 20).
En el Gólgota, un ladrón cuyo nombre no se menciona creyó en ese mensaje justo a tiempo (Lc. 23:40-42). Él entendió que la vida eterna no tenía nada que ver con lo que había hecho -bueno o malo. Tenía que ver con lo que Jesús estaba haciendo -dar Su propia vida para que incluso los indignos pudieran ser bienvenidos en el cielo por Dios. Lo importante es que Dios se acuerde de nosotros, y no los demás.
Nuestras vidas importan porque Dios nos ama.