viernes, 11 de julio de 2008

EL SABE COMO TE SIENTES

Un niño entró en una tienda de mascotas, buscando un perrito. El dueño de la tienda le mostró una camada de perritos en una caja. El niño miró los perritos. Levantó a cada uno de los perritos, los examinó, y los puso de nuevo en la caja.
Después de unos minutos, caminó hacia donde estaba el dueño y le dijo: “Ya escogí uno” ¿Cuánto vale?
El hombre le dijo el precio, y el niño prometió volver en unos días con el dinero. “No te tardes mucho”, le advitió el dueño, “los perritos como esos se venden rápido”.
El niño se volvió y con una sonrisa inteligente le dijo: “No estoy preocupado, el mío estará aquí”.
El niño se fue a trabajar, desyerbando, limpiando ventanas y jardines. Trabajó duro y ahorro su dinero. Cuando tenía suficiente para el perrito, volvió a la tienda.
Camino hacia el mostrador y puso un poco de billetes. El dueño de la tienda clasificó los billetes y los contó. Después de verificar la cantidad, le sonrió al niño y le dijo: “Todo bien hijo, puedes ir a buscar tu perrito.”
El niño extendió la mano hacia la parte trasera de la caja y sacó un perrito flaco, cojo y se dispuso para irse.
El dueño lo detuvo.
“No te lleves ese perrito” le refutó, “Es cojo. No puede jugar. Nunca correrá contigo. No puede ir a buscar nada. Llévate uno de los sanos”.
“No, gracias, señor”, contestó el niño. “Este es exactamente la clase de perro que he estado buscando”.
Cuando el niño se volvió para salir, el dueño iba a decir algo, pero calló. De pronto entendió. Debajo de los pantalones del niño se veía un aparato para su pierna lisiada.
¿Porqué el niño quería al perro? Porque él sabía cómo se sentía. Y sabía que era muy especial.
Jesús sabe cómo te sientes. ¿Estás bajo presión en el trabajo? Jesús sabe cómo te sientes. ¿Tienes más de lo que humanamente puedes hacer? El también. ¿Toma la gente más de ti de lo que puedas dar?. Jesús entiende. ¿No te escuchan tus hijos?. ¿Tus estudiantes no se esfuerzan?. Jesús sabe cómo te sientes.
Eres muy valioso para Él. Tan valioso que se hizo hombre como tú para que vinieras a Él.
Cuando luchas, Él escucha. Cuando añoras, Él responde. Cuando dudas, Él escucha. Él ya pasó por eso.
Hay alguien que te aprecia por lo que eres, te acepta y te ama incondicionalmente, porque ha estado en tus zapatos.. Su nombre es Jesucristo.
Porque no tenemos un sumo Sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza. Hebreos 4:15.

SERVICIO CONSTANTE

Lectura: Hechos 20:23-24
. . . estad firmes, constantes . . . sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano. --1 Corintios 15:58.
¿Cómo reaccionamos ante los acontecimientos trágicos? Cuando llegan a nuestra vida experiencias perturbadoras y crean una atmósfera de oscuridad y tristeza, ¿cómo respondemos? Tal vez tendamos a caer en el pánico o a desanimarnos. Un hombre llamado Abraham Davenport nos puede enseñar una lección de constancia.
El 19 de mayo de 1780 sucedió algo misterioso. Una densa oscuridad (tal vez causada por el humo de fuegos forestales combinados con una densa neblina) cubrió algunas áreas de Nueva Inglaterra. Atemorizada, mucha gente pensó que el mundo se estaba acabando.
El poder legislativo de Connecticut tenía asamblea ese día, y muchos de sus miembros estaban apremiando a que se terminara la reunión. Pero Abraham Davenport proclamó a sus colegas: «Estoy en contra de terminar la reunión. El día del juicio, o bien está llegando o no está llegando. Si no está llegando, no hay razón para terminar; y si está llegando, yo opto porque me encuentre cumpliendo con mi obligación. Por tanto, deseo que se traigan velas.»
El apóstol Pablo tenía una determinación similar. A pesar de que había tenido que enfrentar grandes dificultades y mucha oposición, y que estaba escuchando noticias tristes sobre su futuro, estaba decidido a acabar su «carrera con gozo» (Hechos 20:24, RV-60).
Entonces, con una confianza en nuestro Señor que tranquiliza el alma, sigamos constantes sirviéndole todos nuestros días.
SI QUIERES SOBREVIVIR LAS TORMENTAS DE LA VIDA SUJÉTATE A LA ROCA DE LA ETERNIDAD.