sábado, 15 de noviembre de 2008

LA BATALLA DE LA VIDA

Esta reflexión la quiero dedicar a las personas que luchan por algo día tras día, aquellas personas que al dar 1 paso parece que retrocedieran 2 , pero que sin embargo se mantienen de pie en la pelea por sus sueños , que aunque la armadura de su vida se encuentra rota saben que mientras ahí vida ahí esperanza , que todo es posible si se puede creer con todo el corazón y sobre todo que la fe mueve montañas.

Si te sientes cansado o sientes que perdiste la batalla, hoy te quiero dar una noticia, en una guerra existen muchos combates pero lo importante no es cuantos combates o batallas ganas, lo importante es ganar la guerra, y tu te preguntas pero como puedo ganar la guerra si me siento tan derrotado??

La respuesta es muy simple, las guerras las ganan los que ¡¡¡ se mantienen vivos !!! …….., si parece una respuesta muy boba pero encierra una gran verdad.

Mientras hay vida hay esperanza y aun la luz mas pequeña brilla en la oscuridad, en la historia de nuestras vidas vamos a tener momentos buenos y malos pero recuerda que Dios nos dio un regalo muy grande, y ese regalo es la capacidad de decidir, tu decides si sonríes o si te enojas, si eres bueno o malo, eres el dueño de tus decisiones y de tus pensamientos, recuerda lo que dice en proverbios: ” Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”.

Tú eres lo que piensas que eres , recuerda que no hendamos por vista si no por fe , la cuestión no es lo que tu ves , si no lo que tu crees ya que al creer con todo tu corazón desarrollaras la fe que crea milagros

Las situaciones que pasas o la que estas pasando son solo el alimento de tu fe , recuerda la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve , no trates de usar la fe con tus ojos porque la fe es ciega , el único que puede darle vista a la fe es Dios por medio de su palabra.

Así que no te deprimas recuerda que la senda del justo es como la luz del aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto y para que exista la luz primero tiene que haber oscuridad

1 Tesalonicenses 5:11 "Por lo cual, animamos unos a otros, y edificaos unos a otros, asi como lo haceis"

¿CESPED MAS VERDE?

Un joven que acababa de graduarse de la Universidad, consiguió una posición laboral con muy buen sueldo. Trabajaba mucho, observaba a los demás y aprendía de ellos. Amaba a su esposa y su familia aumentaba. Pero muy pronto comenzó a quitarle tiempo a la familia para dedicárselo al trabajo. Era un joven brillante y ambicioso, ansiaba subir por la escalera de la corporación y llegar al éxito. En pocos años había logrado llegar a un puesto alto en la compañía.
De pronto, muchas personas empezaron a pedirle consejo profesional y favores, a este hombre tan exitoso. Los compañeros de trabajo lo adulaban, los clientes lo buscaban, y las amigas de la oficina coqueteaban con él. El joven, ansioso por complacer y abrumado por la repentina atención, no se daba cuenta de lo que le estaba pasando. Usó su poder sin sabiduría y cometió algunos errores financieros. Descuidó a su familia y dejó que en su corazón echaran raíces las semillas de la insatisfacción. Desde su perspectiva, en su jardín no crecía más que maleza.
En un momento de debilidad y juicio erróneo, el joven ejecutivo cayó. Cedió a la tentación, a perjuicio de su familia. Dejó su trabajo, y lo peor fue que perdió su integridad. Sus amigos quisieron ayudarlo a restaurarse, pero se alejó de ellos. Su familia estaba dispuesta a perdonarlo, pero el hombre no podía perdonarse a sí mismo. Murió unos años después, alcohólico y destituido.
El césped puede parecer más verde y las flores más hermosas en otros jardines, pero no hay mejor lugar que aquel en que fuimos plantados. Dios sabe exactamente lo que necesitamos. Él nos ha dado todos los ingredientes para disfrutar de una vida bien regalada y exitosa que lo honre a Él.
Job 4:8Los que aran iniquidad y siembran injuria, lo siegan.

PERDIENDO PARA GANAR

Lectura: 2 Corintios 9:6-15
El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará. —2 Corintios 9:6
En la granja de mi padre había ciertos campos que él sembraba a mano. Se sujetaba un artefacto de lona con una correa que se veía algo así como la bolsa de un canguro, lo llenaba de semillas, y salía a sembrar. Echaba semillas por todas partes.
Cuando un granjero siembra semilla en su campo, se ve como si estuviera desperdiciándola. Parece que se pierde, pero en realidad no se ha ido. A su debido tiempo, el granjero la recibe —con mucho más además de ella.
Cuando nos entregamos a Cristo, puede que a las personas les parezca que estamos desperdiciando nuestra vida. Pero Él dijo que sólo perdiendo nuestras vidas en Él es que encontramos la verdadera vida (Mateo 10:39).
Jesús nos enseña a medir nuestras vidas por medio de pérdidas en vez de ganancias, por medio de sacrificios en vez de la conservación, por medio del tiempo invertido en los demás en vez del tiempo prodigado a nosotros mismos, por medio del amor vertido hacia fuera en vez del amor vertido hacia adentro.
Es una regla de vida: Dios bendice a aquéllos que dan de sus vidas y recursos (2 Corintios 9:6). Anuncia la verdad que conoces, y Él te dará más para regalar. Da de tu tiempo, y tendrás más tiempo para dar. No pongas límites a tu amor, y tendrás más amor para los demás que antes. Cuando te aferras, pierdes; cuando le das a Dios, ganas.

LOS "YO SOY" EN LA SAGRADAS ECRITURAS

Excelente diapositiva que nos enseña y nos muestra los pasajes bíblicos en donde se encuentran los “Yo Soy” , muy útil para tu estudio bíblico personal.