domingo, 19 de julio de 2009

HOY..RECUERDO QUE TENGO LA MENTE DE CRISTO

“Pues la Escritura dice: Quién conoce la mente del Señor? Quién podrá instruirle?. Sin embargo, nosotros tenemos la mente de Cristo” I Corintios 2:16

Hoy daré atención a aa educación espiritual, porque ya mucho he hecho tras la educación secular. Gracias doy por la educación secular porque me prepara para enfrentar la vida de abajo con mayor pericia y experiencia, pero ella no me prepara para lo más elevado…para lo eterno, a veces la educación de abajo se opone a la de arriba y estima el entendimiento espiritual como sin sentido, así lo expresa Pablo.

Solo Dios puede enseñar lecciones espirituales a sus hijos y esas lecciones son aprendida no en la mente más enseñadas en el corazón en la vida interna de sus hijos por el Espíritu Santo.

Cuando el Espíritu me enseña èl me ilumina y cuando me ilumina me enseña lecciones que jamás serán aprendidas por el entendimiento humano ni por la educación secular. Leer la Biblia es bueno y es un ejercicio espiritual en la que forma parte tanto el corazón como la cabeza , más estudiar la Biblia con el espíritu dispuesto y meditar seriamente es estar en línea con el Espíritu Santo quien ha de enseñarme las profundidades de Dios.

Los hombres claman oír entendimiento, pero no hay entendimiento sin iluminación y no hay iluminación sin el Espíritu Santo. Cuando el me revela la verdad, la Biblia viene a ser maravillosamente relevante y deja de ser simplemente histórica y distante.

Con que mente voy a entender lo revelado por el Espíritu?. Hoy debo recordar que Dios me ha dado el entendimiento de Cristo y el Espíritu del Señor me iluminara. Cuando el Espíritu me ilumina no solo me revela la verdad de Dios sino que las lecciones que me enseña vienen a ser pertinentes como si mi problema tuviera la atención especial del cielo.

Cuando la Biblia es mi comida, mi gozo y mi deleite esto quiere decir que yo he pasado del plano intelectual a la comprensión espiritual y he tenido un encuentro con la persona viviente de Jesús. Hoy quiero estar en ese plano

Señor. Gracias porque tú has ocultado las cosas tuyas a los sabios y a los entendidos y se las has revelado a los niños y a los sencillos, a los que se acercan a ti con hambre y disposición. Hoy, recuerdo que me has dado a tu Santo Espíritu pero además me has hecho participe de la mente de Cristo , hoy quiero abrir mi corazón y dejarme formar por la obra de tu Espíritu.

Quiero pasar del plano meramente intelectual al plano espiritual, allí donde tu Espíritu manifiesta su poder y acomoda lo espiritual a lo espiritual..allí donde se pueden ver las coas que ojos no han visto ni han subido en corazón de hombre. Gracias, porque tu eres mi Señor y mi maestro. Amen.

SOBRAN RAZONES PARA AMARTE

Sobran razones para amarte!

“Grábame como un sello sobre tu corazón, llévame como una marca sobre tu brazo. Fuerte es el amor, como la muerte, y tenaz la pasión, como el sepulcro.Como llama Divina es el fuego ardiente del amor. Ni las muchas aguas pueden apagarlo, ni los ríos pueden extinguirlo.

Si alguien ofreciera todas sus riquezas a cambio del amor, sólo conseguiría el desprecio”. Cantares 8:6-7 ¡Que fuerte es el amor! ¡Como el sepulcro!, ¡como llama de fuego!, ¡Como las muchas aguas! Con esta estrofa el libro de Cantares alcanza su clímax literario y descubre su propósito: El amor matrimonial es la fuerza más grande, inflexible e invencible en la experiencia humana.

“Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal” Heb. 13:4 En estos tiempos en que el matrimonio es tan menospreciado, necesitamos mirar que nos dice el creador y patrocinador del pacto matrimonial para no dejarnos contaminar con el mismo bajo sentir del mundo. El amor en el matrimonio es un sentimiento que va creciendo en el avanzar de la convivencia, es esa llama que va en aumento, cada vez los reproches son menos, cada vez los rencores disminuyen porque el fuego ha consumido todo lo que no sirve, entonces ya nadie puede extinguirlo, es un amor que se intensifica en la prueba, así es el amor matrimonial.

“¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¡Que su amor te cautive todo el tiempo!

Prov. 5:18-19 Ni el poeta más romántico de todos los tiempos pudo describir con tanta riqueza de lo que el amor conyugal es capaz de sentir, por eso, a la hora de escuchar un consejo para tu alianza, cuando necesites reforzar tu voto hecho en el altar, mira el libro sagrado, busca en el índice del amor nupcial y Dios mismo te dirá cómo debes amar a tu pareja: como el fuego, como la muerte, como las muchas aguas.

¿Crees que lo sabes todo acerca de ella? ¿Crees que lo conoces mejor que su madre? ¿Creen ambos que su matrimonio fue un error? Yo no te contesto, (aunque no me faltan ganas) pero Dios también quiere responderte y nadie se lo puede impedir y menos darle la contra:

“El hombre nada sabe del amor ni del odio aunque lo tenga ante sus ojos” Eclesiastés 9:1 Nada sabemos… Puedes intentar afirmar en el peor momento de crisis que ya te diste cuenta que ¡No va más! O podrías en un momento de resignación creer que “nada cambiará”, entonces el creador del pacto a quien prometiste fidelidad te dirá: “nada sabes”.

Por eso, ahora ha venido, para hacerte recordar tu pacto, el amor como tú lo idealizas, no es el amor que yo te he dado, el verdadero amor no se extingue, está grabado en el corazón del amado, lo sigue a dónde va, como un sello perenne; nada, ni lo peor, los separará. ¡Sobran las razones para amarte! Cantares 1:4 ¿Te imaginas a miles de huestes demoníacas atacando a parejas felices?

Satanás odia todo lo que Dios hace, el inventor de la separación es el maligno, el creador del divorcio es el enemigo de Dios, su objetivo es claro, destruir el hogar, entonces envía “amigos” que se sientan a tu lado y te hacen ver las razones sobradas para echar todo a la borda. Algunos no necesitan de estos demonios, todos los futuros adúlteros, por ejemplo, tienen razones sobradas para dejar de amar, se sientan con una lupa en mano y auscultan cada imperfección imperceptible del cónyuge todo para tener una razón que justifique su desamor.

Que pena, que indignación cuando escucho en boca de resentidos y amargadas, sus razones para dejar de amar.

¿Acaso no fue ella/él, el amor de tu vida?

¿Por qué te cierras y no quieres mirar las virtudes que una vez te enamoraron? ”Cuando encuentro al amor de mi vida, lo abrazo y, sin soltarlo lo llevo a la casa de mi madre” Cantares 3:4 “Toda tu eres bella, amada mía, no hay en ti defecto alguno” 4:7 “Cautivaste mi corazón, hermana mía y novia mía, con una mirada de tus ojos; con una vuelta de tu collar cautivaste mi corazón. ¡Cuán delicioso es tu amor, hermana y novia mía! 4:9-10.

Mira al amor de tu vida, a ese compañero de tu juventud, déjate cautivar otra vez por la dulzura de su voz, deléitate en sus caricias, el fuego del amor consumirá toda falta, las torrentes de aguas alimentarán las sequías, ni la muerte será capaz de separarlos. Dios bendiga tu matrimonio.

“Regocijémonos y deleitémonos juntos, celebraremos tus caricias más que el vino.

¡Sobran razones para amarte! Cantares 1:4 Con amor

Martha V. de Bardales

SI ERES SABIO

William Arthur Word nos animará a no pensar en «sobrevivir» y por eso perder nuestro temor de fracasar:
Si usted es sabio, olvídese de la grandeza. Olvide sus derechos, pero recuerde sus responsabilidades.
Olvide sus inconveniencias, pero recuerde sus bendiciones.
Olvide sus propios logros, pero recuerde su deuda con los demás.
Olvide sus privilegios, pero recuerde sus obligaciones.
Siga los ejemplos de Florence Nightingale, de Albert Schweitzer, de Abraham Lincoln, de Tom Dooley, y olvídese de la grandeza.
Si es sabio, se lanzará a la aventura. Recuerde las palabras del General Douglas MacArthur: «No hay seguridad en esta tierra. Solamente oportunidad».
Vacíe sus días en busca de seguridad; llénelos con una pasión por el servicio.
Vacíe sus horas de ambición de reconocimiento; llénelas con la aspiración de logros.
Vacíe sus momentos de necesidad de entretenimiento; llénelos con el anhelo de creatividad.
Si es sabio, se perderá en la inmortalidad. Pierda su cinismo. Pierda sus dudas. Pierda sus temores. Pierda su ansiedad. Pierda su incredulidad.
Recuerde estas verdades: Un hijo debe olvidarse pronto a sí mismo para ser recordado. Debe vaciarse a sí mismo para descubrir un yo más lleno.
Recuerda que el mejor ejemplo de un verdadero sabio está en la persona de Jesús, quien se olvidó de si mismo y se dió por nosotros y nos pide que nosotros nos neguemos a nosotros mismos para que poder llegar al punto correcto de nuestra vida.
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Lucas14:33
Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Filipenses 2:3,4

ELEFANTES ABAJO

Lectura: Jonás 4.
“Al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno” Éxodo 23:12
Cuando las tormentas de la estación de lluvias causaron inundaciones en una reserva natural en Tailandia, siete crías de elefante se convirtieron en víctimas insólitas. Al tratar de vadear un río en su acostumbrado lugar de cruce, peligrosas corrientes las arrastraron hasta caer por una catarata de casi 90 metros. Los defensores de la vida salvaje dijeron que se pudo evitar esa pérdida. Un portavoz de la Fundación de Vida Silvestre de Tailandia se quejó de que las barreras protectoras que se habían construido en el cruce donde otros cuatro elefantes jóvenes habían muerto anteriormente, eran inútiles.
Mucho antes que los derechos de los animales se convirtieran en un problema global, la historia de Jonás muestra la atención que nuestro Creador le pone a todas Sus criaturas. Cuando termina la historia, el Señor expresa preocupación no sólo por los ciudadanos de Nínive sino también por su ganado (Jonás 4:11). Y anteriormente, Dios le dio a Moisés leyes que otorgaban cierta protección incluso a los animales (Éxodo 23:4-5, 12).
Aunque sólo los humanos están hechos a la imagen de Dios, la historia de Jonás y otros textos bíblicos muestran una conexión entre el cuidado de personas y animales. Si Dios cuida incluso del ganado, ¿cómo podemos ignorar la necesidad de cualquier persona por quien murió Su Hijo?
Dios cuida de nosotros y nos llama a cuidar de Su creación.