jueves, 31 de julio de 2008

MI MOTIVO

Cuando mi mundo era

el vientre de mamá,

aunque yo no viera

tú mirabas desde allá.

Ponías tu mano

para descansar,

y arrullabas mi sueño

para no llorar.


En tu almohada dormía

cubierta de paz

y siempre despierto

te encontrabas papá.

Desde la infancia

me empezó a consolar

tu tierna mirada

y tu forma de amar

que acariciaba mi alma

cuando solía llorar.

Cuando hambre tenía

no supiste negar

tu amor ni comida,

Oh! Mi tierno papá.

Me llevabas en brazos

y aprendí a caminar,

con amor de tu mano

sostenías mi andar.

Sobre tus rodillas

me sentaba a escuchar

los consejos que un día

yo tuviera que usar.

Corregías mis pasos

aunque dolían, ¡Papá!

Sabía que era

por el buen bienestar

de esta carrera

que lograré terminar.

Hoy te agradezco

mi dulce papá

por tu amor y cuidados

que derramaste al dar

lo que nadie me ha dado

¡Mi Señor celestial!


Patricia J. Olivera Costilla

SOLIDARIO

En medio de la desgracia
que es provocada por hombres viles
en egoísmo, en vil acción,
¡qué hermoso suena en la tormenta
la voz preciosa de animación
"Soy solidario y ahí va mi acción!"

En situaciones que nos son tristes
momentos tristes que da la vida
de problemática situación
cuando no hay nada que nos sonríe
que hermoso es en el desierto
una sonrisa de animación.

Una sonrisa en las tinieblas
que trae atisbos de claridad con bendición
y hace pensar en solución,
en lo terrible de tu problema
si oyes la voz que es solidaria
te es de esperanza y animación.

Ya tú sonríes por vez primera
ya ves salida a tu problema
y al solidario le das las gracias,
que como suya sintió tu pena
y de sí puso todo su empeño
por dar salida que fuera hermosa a tu problema.

Mucho más hizo Dios con el problema
del ser humano que tanto anhela
en desespero la vida eterna,
tan solidario Él se mostró
que en la persona de Jesucristo Él descendió
sintiendo suya toda tu pena.

Dejó su Gloria de Dios Eterno
algo que el hombre no imaginó
ni aún los ángeles del cielo,
que Él naciera en un pesebre,
y aquí viviera en humillación
y por salvarnos haya mostrado todo su celo.

Inaudito a todos nos parece
locura al pensamiento humano
que Él por salvarnos tanto se empequeñece
y al fin muere en un cruz por mi pecado
y al librarnos de nuestra pena eterna
su amor a nuestros ojos se engrandece.

Maravilla de amor del Creador
que viéndonos perdidos sin remedio
aunque no sepamos de su amor el por qué
sabemos que es real y verdadero.

AYER Y HOY

En Belén a media noche
Vino un resplandor.
Vino un ángel anunciando:
Nace el Salvador.

Este pobre mundo yace
En la oscuridad;
Y, cegado del pecado
Va a la eternidad.

Mas la luz ha amanecido;
Vino el Salvador
Que ilumina las tinieblas
Y nos lleva a Dios.

Una multitud celeste
Viene a pregonar:
Gloria a Dios en las alturas,
Y en la tierra paz.

Tiene sed el pobre mundo
de tranquilidad:
Nada tiene de descanso
Gime por la paz.

Cuando Cristo vuelva al mundo
Traerá la paz:
En Su reino habrá justicia
Y prosperidad.

Vienen sabios de Oriente,
Buscan al gran Rey:
Traen oro, incienso y mirra,
Muestras de su fe.

Cristo yo también te entrego
Vida y corazón:
Sé mi Salvador y dueño;
Mora en mí Señor.

Predicad las Buenas Nuevas
Que hay un Salvador
Poderoso, Compasivo
Que ama al pecador.

Enrique Turrall

ALEGRIA INTERIOR

En alegría interior la paz de la Navidad
llena nuestro corazón,
meditando en el amor, como Jesús nació en Belén
por traernos Salvación.
Ese amor incomparable hacia el pecador perdido
que no tiene explicación
quiere ser correspondido de sus hijos redimidos
en contínua adoración.

Con humildad y respeto y gozo en el corazón
los pastores le adoraron,
llenos de fe y devoción aquellos magos de Oriente
honra y prez le tributaron.

¿Y qué debemos hacer los que vemos consumada
la obra de la redención?
¿Los que vemos en Jesús cumplidas las exigencias
para nuestra redención?
El vivió para nosotros en este mundo maldito
porque nos amó infinito,
Él murió en nuestro lugar en la cruz de malechores
El Hijo de Dios bendito.

Él resucitó triunfante y para nosotros vive
preparándonos lugar,
lugar eterno y bendito donde luego, para siempre
con Él hemos de morar.

Cantemos en este día recordando Vida y Muerte
del Bendito Salvador.
Alabemos al que vive eternamente en los cielos
y nos dió todo su amor.

LAS TINIEBLAS

El claro sol sus rayos oscurece;
en el Templo se rompe el claro velo
hiere una piedra en otra con gran duelo;
la tierra con angustia se estremece.

Desmaya el día; la tiniebla crece;
de tristeza se cubre el ancho cielo.
Reina en todos piedad y desconsuelo
por su Hacedor inmenso que padece.

Aprende, ¡oh pecador! el sentimiento
debido a esta pasión, pues es causado
tal dolor por tu ciego atrevimiento.

Ablanda con llorar tu pecho helado;
mira en la cruz al Salvador sangriento
que te ha con su muerte libertado.

Gutiérrez de Cetina
(1520-1557 ?)

LA PRIMERA CAIDA

No puede más... Vacila... Los divinos
pies destrozan las piedras y matojos.
Y la sangre corriendo, hasta sus ojos,
borra un momento todos los cominos.

En torno, al verlo vacilar, se aterra
la multitud... Oculta el horizonte
espesa niebla. Se estremece el monte
y gimen las entrañas de la tierra.

Cayó. Todo se abate a su caída...
El cielo, al ver su gloria así rendida
a derrumbarse va sobre la agreste

inmensidad vencida y desolada...
Pero El clava en la altura su mirada
¡y sostiene la bóveda celeste...!

Manuel Machado

A LA MUERTE DE JESUS


Muere la vida, y vivo yo sin vida,
ofendiendo la vida de mi muerte,
sangre divina de las venas vierte,
y mi diamante su dureza olvida.

Está la Majestad de Dios tendida
en una dura cruz, y yo de suerte
que soy de sus dolores el más fuerte
y de su cuerpo la mayor herida.

¡Oh duro corazón de mármol frío!
¿Tiene tu Dios abierto el lado izquierdo
y no te vuelves un copioso río?

Morir por él será divino acuerdo,
mas eres tú mi vida, Cristo mío,
y como no la tengo, no la pierdo.

Lope de Vega(1565-1635)

VIBORAS EN EL SEPULCRO

En cierta ciudad de los Estados Unidos vivió hace tiempo un hombre rico, bien conocido, llamado Zet Pedil, quien no creía en la existencia de Dios; se burlaba de los que creían en Dios, con tal vehemencia lo hacía y con un vocabulario tan soez que cuando los creyentes lo veían, temblaban de terror. Un día, este ateo dijo delante de muchos testigos lo siguiente: “Si Dios existe y es verdad lo que dice la Biblia, que mi cuerpo habite entre víboras cuando yo esté en el sepulcro.”
No mucho después, en 1908, este ateo murió a la edad de 82 años, y cuando bajaban su cadáver al sepulcro, había en él una enorme víbora. Después de esto siempre se han encontrado víboras alrededor del sepulcro del ateo. El sepulturero dijo que una vez mató cuatro víboras en esta tumba, mientras que en otras no se encuentra ninguna. Otro escribió: “El sepulcro de este hombre está siempre lleno de víboras. En cualquier tiempo que lo visitéis, encontraréis estos animales; el año pasado visitamos ese lugar veinte personas y encontramos veinte víboras.” Y se asienta que mientras más víboras matan, más abundan.
En 1931, el director de un periódico escribió lo siguiente: “En abril visité la tumba del ateo Zet Pedil y vimos en él seis víboras negras; mi compañero mató una de ellas a la que fotografiamos. El sepulturero nos dijo que esa mañana él había matado cuatro. Y que hacía algún tiempo habían abierto el sepulcro y lo habían limpiado para extinguir los animales, pero no habían tenido éxito. Y otro hombre dijo: “Es notable que en los sepulcros adjuntos no haya ni una sola víbora, mientras que éste está infestado.”
Este hecho, raro y notable, a la vez que verdadero, se ha esparcido por medio de los periódicos y folletos, acompañado por fotografías. Con esto, muchos hombres juiciosos e inteligentes se han convencido de su error; pero otros, desgraciadamente, han seguido en su pecado. Dios contestó el dicho del ateo e hizo que su cuerpo habitara entre víboras. Cuánta razón tenía el Apóstol al decir: “No os engañéis, Dios no puede ser burlado” (Gálatas 6:7).—Julio Petridis, en El Heraldo de Santidad.
Es fácil abrir los labios para pronunciar maldiciones sobre nosotros y sobre los demás y a veces no entendemos que las palabras que salen de nuestros labios tienen poder. Cuantos padres han lanzados maldiciones a sus hijos o viceversa. Cuantas veces no hemos medido tal arma. Hoy es una oportunidad para bendecir mi día, mi familia, mis amigos, mis compañeros de trabajo y apartarme de aquellas tendencias a hablar cosas de las cuales tendré que arrepentirme tarde que temprano.
El día señalado, Herodes, ataviado con su ropaje real y sentado en su trono, le dirigió un discurso al pueblo. La gente gritaba: «¡Voz de un dios, no de hombre!» Al instante un ángel del Señor lo hirió, porque no le había dado la gloria a Dios; y Herodes murió comido de gusanos.Hechos 12:21,22
Mis labios no hablarán iniquidad ni mi lengua pronunciará mentira! Job 21:4
Guarda tu lengua del mal y tus labios de hablar engaño. Sal 34:13

FORTALEZA PARA HOY

Lectura: Filipenses 4:8-13
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. --Filipenses 4:13.
La mayoría de la gente usa un calendario o agenda en la cual escriben los detalles de compromisos futuros. Un amigo mío cristiano usa su agenda de la manera contraria. No escribe las actividades clave hasta después que han ocurrido.
Así es como piensa él: Todas las mañanas ora: "Señor, voy en tu fortaleza solamente. Por favor, úsame como Tú quieras." Luego, siempre que logra algo inusual o difícil, lo escribe en su diario esa noche.
Por ejemplo podría escribir: "Hoy fui capacitado para compartir mi testimonio con un amigo." "Hoy Dios me capacitó para vencer mi temor por medio de la fe." "Hoy fui capacitado para ayudar y animar a una persona que se encontraba en problemas."
Mi amigo usa la frase fui capacitado porque sabe que no podría hacer esas cosas sin la ayuda de Dios. Al escribir cada "capacitación" está dando a Dios toda la gloria. Al apoyarse constantemente en la fortaleza de Dios puede testificar junto con el apóstol Pablo: "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Filipenses 4:13).
Cuando empieces un nuevo día, pídele a Dios que te fortalezca y te use. Puedes estar seguro de que cuando mires atrás y veas lo que pasó ese día, alabarás y glorificarás al Señor cuando te des cuenta de cómo te capacitó para hacer lo que hiciste.
DIOS SIEMPRE DA LA FUERZA SUFICIENTE PARA EL PRÓXIMO PASO.