sábado, 13 de junio de 2009

PARA ESTA HORA

Lectura: Ester 4:10-17.
“Y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca” Ester 4:16
Cuando a Sha’Ri Eggum le diagnosticaron leucemia mieloide crónica, los doctores le dijeron que sólo un transplante de médula ósea proveniente de algún pariente sanguíneo podía salvarle la vida. Para complicar las cosas, Eggum, de 32 años, había sido adoptada y no sabía nada acerca de su familia biológica. Pero un investigador privado siguió el rastro hasta llegar al hermano de ella, Mike Ford, cuya médula encajaba perfectamente. Hoy, la leucemia de Eggum está en remisión. Ford fue la persona indicada en el momento indicado.El libro de Ester cuanta otra historia de amor, de sacrificio y del tiempo de Dios. Mardoqueo, un judío en el exilio, se negó a inclinarse ante Amán, el segundo al mando del rey Asuero. Amán se enfureció y tramó destruir a Mardoqueo y a todos los judíos. Así que Amán engañó al rey y le persuadió para que emitiese un edicto condenando a los judíos a muerte. Cuando Mardoqueo le contó a su prima Ester acerca del edicto, la instó a intervenir. “¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?” dijo (v. 14). Acercarse al rey sin haber recibido invitación para ello se castigaba con la muerte. ¡Pero Ester aprovechó el momento para salvar a su pueblo!Cuando podemos rescatar a otros, debemos hacerlo a toda costa. ¡Pídele a Dios que te dé Su dirección y actúa! Puede que te haya colocado allí “para esta hora”.
La valentía no significa que no tengas temor; significa que lo dominas.