lunes, 2 de marzo de 2009

TU DICES

Tu dices: Es Imposible

Dios Dice: Todo es Posible (Lucas 18:27)
Tu dices: Estoy cansado
Dios dice: Yo te haré descansar ( Mateo 11:16 - 30)
Tu dices: Nadie me ama
Dios dice: Yo te amo (Juan 3:16 & 13:34)


Tu dices: No puedo continuar
Dios dice: “Mi gracia es suficiente para ti” 1 Corintios 12:9
Tu dices: No entiendo las cosas
Dios Dice: “Yo te guiare” Proverbios 3:5-6
Tu dices: No lo puedo hacer
Dios Dice: “Tu puedes hacerlo” Filipenses 4:13
Tu dices: No me puedo perdonar
Dios dice: Yo te perdono” 1 Juan 1:9 & Romanos 8:1
Tu dices: Me siento solo
Dios dice: “Nunca te dejare solo” Hebreos 13:5

Por todas las cosas negativas, nos tenemos que decir, Dios tiene la respuesta para ello

ATRAVESADO POR SIETE BARILLAS DE HIERRO

John White, obrero de construcción, de veinticinco años de edad, cayó de un andamio en su trabajo en Charleston, Carolina del Norte, Estados Unidos.

La caída en sí, de más de quince metros, era suficiente para que muriera, pero lo que empeoró la situación fue que cayó sobre varillas de hierro que estaban de punta. Un cuñado suyo, trabajando a su lado, lo vio caer y sólo tuvo tiempo de clamar: «¡Dios mío, no lo dejes morir!»

Siete varillas le atravesaron el cuerpo. Dos de ellas debieran haber sido mortales. Una le entró por la clavícula, rozando el corazón. Otra le entró por la ingle, rozando la arteria femoral. Las otras cinco ofrecían menos peligro, pero hubo que cortarlas todas con acetileno para librar a John y llevarlo al hospital. Tras cuatro horas de cirugía quedó fuera de peligro.

Como tantas historias de accidentes, esta también tenía sus antecedentes sombríos. John White estaba enemistado con Virginia, su esposa. Había amenazas de divorcio. Sus dos hijos, Miguelito de siete, y Rut de tres, tenían que aguantar la constante lucha de sus padres. Miguelito ya estaba diciendo que no quería seguir viviendo. Tras esta horrible situación hogareña se produjo el accidente.

No se sabe si fue el clamor del cuñado: «¡Dios mío, no lo dejes morir!», o el trauma mismo del accidente, pero algo bueno comenzó a ocurrir. Al ver Virginia la condición de John, no cesaba de estar a su lado. Y al ver John la atención de Virginia, no podía menos que derretírsele el corazón. Como quiera, John se reconcilió con su esposa y se unió otra vez a la familia.

Dos años después John consiguió un buen empleo, Virginia volvió a quedar embarazada, y su hogar se había convertido en todo un remanso de paz.

¿Tuvo este hombre que ser atravesado por siete varillas de hierro para recomponer su vida? La respuesta es clara. Uno no tiene que ser traspasado de problemas para poder recapacitar y enmendar sentimientos y caminos. En cualquier momento, en plena paz, el hombre puede reconocer que no está andando bien, y volver sobre sus pasos.

Tal vez necesitemos hacer un examen de conciencia. ¿Estamos peleando con nuestra esposa? ¿Nos extrañan nuestros hijos? ¿O representamos más bien al hijo que ha abandonado el hogar? ¿Acaso habremos hecho algo en contra de la justicia? No esperemos a que ocurra un accidente. Quizá no salgamos con vida. Busquemos hoy mismo a Jesucristo. Él vendrá en nuestro auxilio. Él quiere darnos su paz.

Hermano Pablo.

HO..ESTOY COSNCIENTE QUE RECIBO LO QUE DOY

Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes” Lucas 6:38
No puedo olvidar la ley de la siembra que opera en todos los aspectos de la vida. Lo que el agricultor siembra eso es realmente lo que cosecha y esta ley opera en la vida espiritual, emocional y física. Les Brown trabajaba como animador de un programa de discos en Columbus, Ohio y solía visitar el Hospital camino a su casa.
Recorría los pasillos y entraba en las habitaciones de diferentes personas y les leía la Biblia o charlaba con ellas. Era una manera de olvidar sus problemas y de agradecer a Dios por su salud. Esto cambiaba las vidas de las personas que visitaba y, en una ocasión, materialmente le salvó la vida.
Les Brown era muy polémico. Había ofendido a alguien en un editorial que hizo sobre un promotor que llevaría algunos artistas a la ciudad, quienes no eran los miembros originales de un grupo particular. La persona herida por el editorial le puso precio a la cabeza de Les.
Una noche Les regresaba a casa alrededor de las dos de la mañana. Acababa de terminar de trabajar en un centro nocturno donde era maestro de ceremonias. Cuando empezó a abrir la puerta, un hombre salió de atrás del costado de la casa. Es usted Les Browm? Así es, respondió. El hombre le dijo. Necesito hablar con usted. Me enviaron para matarlo.
Al saber que la persona a quién me encomendaron de matar es usted, no puedo hacerlo, porque mi madre estuvo en el hospital y me escribió para contarme que un día usted la visitó, se sentó, habló con ella y le leyó la Biblia. Ella se impresionó mucho que usted, como animador que no la conocía se tomó la molestia de visitarla.
Me escribió cuando yo estaba en la cárcel y me contó de usted y eso me impresionó mucho y siempre quise conocerlo, cuando escuche en la calle que lo querían matar acepte el contrato solo para decirle que haré posible para decirles que lo dejen en paz. Sí, todo en la vida tiene su recompensa. Lo que sembramos a la larga lo recibimos y hoy quiero sembrar semillas de comprensión y amor, porque un día necesitaré de eso también.

Señor. Gracias por que de ti he recibido la mejor comprensión y amor que un hombre anhela recibir . Hoy quiero sembrar esas semillas porque se que un día la cosecha será recogida con gozo. Amén.

COMO ENFRENTAR LO IMPOSIBLE

¿Cuántas veces has escuchado las palabras: No se puede hacer?
Quizá fueras uno de los que dijeran esas palabras. No deberíamos tomar cada desafío imposible solo para probar que lo podemos hacer. Sin embargo, hay cosas valiosas que es preciso hacer y que parecen imposibles o que aún no se han hecho.
¿Te ha dado Dios una visión o un sueño? A menudo el que tiene la inspiración debe poner el sudor, es decir la energía y la motivación para llevarlo a cabo. Si hoy enfrentamos un enorme desafío, esta poesía de Edgar Guest es para ti:
No podía hacerse
Alguien dijo que no podía hacerse,
Pero él con una sonrisa respondió
Que quizá no se podía, pero que él
No sería el que lo diría hasta que probara.
Así que lo trató de hacer.
Con el esbozo de una sonrisa en su rostro.
Si estaba preocupado, lo ocultó.
Comenzó a cantar mientras enfrentaba la cosa
Que no podía hacerse y que él hizo.
Alguien se burló: Ah, nunca lo harás;
Al menos nadie lo ha hecho jamás;
Pero él se quitó el saco y se quitó el sombrero,
Y lo único que sabía era que comenzó.
Con el mentón levantado y una ligera sonrisa,
Sin duda ni equivocación,
Comenzó a cantar mientras enfrentaba la cosa
Que no podía hacerse y qué el hizo.
Hay miles que te dicen que no lo puedes hacer,
Hay miles que profetizan el fracaso,
Hay miles que te señalarán, uno por uno.
Los peligros que te esperan al acecho,
Pero solo enfréntalos con una ligera sonrisa,
Quítate el saco y comienza,
Solo comienza a cantar mientras enfrentas la cosa
Que no se puede hacer y que tú harás.
Cuando sabemos lo que Dios nos ha llamado a hacer, ¡también podemos saber que Él ha provisto los medios para realizar esa tarea!
Hebreos 11:6Sin fe es imposible agrada a Dios.

PORQUE VENDRA TIEMPO

Lectura: 2 Timoteo 4:1-8
Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina. —2 Timoteo 4:3
Un artículo de una revista muy popular en los Estados Unidos describe cómo algunos padres hoy quieren que sus hijos se adapten a un mundo en el que predomina el sincretismo. Una pareja le pidió a Ema Drouillard, quien realiza servicios religiosos, que oficiara un servicio para la hijita de ellos, Greer. La madre dijo: «Simplemente queríamos que un espíritu mayor guiará a nuestra hija, pero no queríamos ser específicos. No queríamos que se nos escapara nadie». La pareja dijo: «Simplemente hacemos que el cristianismo sea algo light para Greer, quien ‘cree en ángeles y hadas, duendes y Papá Noel’». Esto ilustra el poco valor que se le da a la verdad bíblica y esto es lo que hoy prevalece tanto en nuestra cultura.
El apóstol Pablo le advirtió a Timoteo que vendría una época cuando las personas preferirían alimento espiritual «light» y que no tolerarían la enseñanza más intensa (2 Timoteo 4:3-4). Predijo que la falsa enseñanza se incrementaría y que muchos la adoptarían porque satisface las necesidades de su carne. Quieren ser aceptados y desean una enseñanza que les haga sentirse bien consigo mismos. Pablo dio instrucciones a Timoteo de combatir esto enseñando doctrinas según la Palabra de Dios. El propósito de esta instrucción era redarguir, reprender y exhortar a los demás (v. 2).
Como creyentes, estamos llamados a enseñar y obedecer la Palabra de Dios, no a satisfacer los deseos de nuestra cultura.
Sostente en la Palabra de Dios y no caerás en el error.