viernes, 10 de octubre de 2008

HOY.. GUARDARE LA SABIDURIA COMO UN RUBI

“Sabiduría es más preciosa que el rubí..y nada que usted desea puede compararse con ella” Prov 8:11
Cuando Salomón vino a ser rey, él quiso ser tan grande como su padre David…pero el clímax de su prioridad no fue un reino más grande o complacer a la gente mejor que su padre. Encuentro que el deseo de Salomón no fue tener más riquezas que su padre o ser más conocido que David..El deseo de él fue…ser sabio…y él le pidió sabiduría al Señor.
Salomón sabia que enfrentaría crisis en su reino y tendría que tomar duras y sólidas decisiones- Salomón complació al Señor por pedir sabiduría y no riquezas, porque al pedir sabiduría se estaba capacitando para gobernar al pueblo de Dios de la mejor manera posible.
Hoy necesito pedirle al Señor sabiduría también..de nada me sirve..agotarme este día en el trabajo queriendo ganar más y más dinero..Comprar más y más cosas o ser más y más reconocido en el mundo de los negocios..si no tengo la sabiduría que Dios da. Hoy anhelo sabiduría más que riquezas y oro.
Qué es sabiduría? Sabiduría es lo opuesto a confianza en sí mismo. Sabiduría es tomar decisiones y seguirlas pero confiando plenamente en Dios. En cualquier momento de este día necesito hacer quiebres para consultar con Dios y decirle: “Señor..estás en esto.” Señor: Quieres que se haga esto o no”. Recibir de él la orientación en la quietud del corazón.
Señor: Hoy no quiero la vanidad de la vida . Hoy no quiero en la carrera desesperada de mi propia avaricia, olvidarme de buscar tu sabiduría. La sabiduría que hoy necesito es más preciosa que el rubí..y ninguna cosa que pueda desear es comparable a ella.
Necesito tu sabiduría para tomar las decisiones fuertes que enfrentaré este día. Señor..Hoy quiero tener en mi corazón el mismo sentir de Salomón. No me des riquezas…ni fama….pero dame sabiduría.
Amén

¿LOS GATOS SE VUELVEN PERROS?

Hacía varios años que los cuatro hermanos no estaban juntos y el aire estaba salpicado de risas al compartir con sus familias las anécdotas de la niñez.
Los tres hermanos mayores contaban una tras otra, las peripecias y los problemas sufridos por haber compartido la misma habitación. También hablaron de los juegos y las bromas que se hacían y las innumerables peleas que habían tenido de chicos. Pero nada podía superar las historias de Andrea, la “hermanita menor “.
En un momento de la conversación ella dijo: “¿Saben muchachos que yo pensaba que un día todos los gatos se convertirían en perros y que todas las personas nacían siendo mujeres y luego se convertían en varones? Es más, me preguntaba cuándo me iba a convertir en un varón como ustedes. Gracias a Dios que eso nunca ocurrió”, afirmó.
De niña, el concepto de Andrea tenía mucho sentido para ella. Tenía tres hermanos varones mayores, no tenía hermanas, por lo que supuso que algún día también ella llegaría a ser varón. Por supuesto que cuando tuvo edad suficiente para comprender mejor las cosas, esta idea desapareció y sólo fue un recuerdo.
Como el crecimiento físico y la madurez se producen sin que los controlemos, cuántas veces seguimos siendo “niños en el modo de pensar “ porque, simplemente, decidimos no ejercitar las habilidades mentales para pensar o, porque los problemas que encaramos son muy difíciles. Recordemos que siempre podemos buscar la sabiduría de Dios y su dirección para crecer en nuestro entendimiento de lo que Él quiere para nosotros.
¿Estás dispuesto a aceptar ese reto hoy?

1 Corintios 14:20Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar.

¿QUIEN SOY YO?

LEA: Salmos 8
¿Qué es el hombre para que de él te acuerdes? -Salmos 8:4
La canción «Who Am I?» («¿Quién soy yo?») por Mark Hall, del grupo musical Casting Crowns, comienza así: «¿Quién soy yo, para que al Señor de toda la tierra Le importe conocer mi nombre, le importe sentir mi dolor?»
En su canción, Hall compara nuestras vidas a «una flor que se marchita rápidamente, hoy aquí y mañana ya no . . . un vaho en el viento». Él reflexiona, «cuando comprendemos cuán pequeños somos en realidad y cuán formidable es Dios, entonces el amor de Dios se nos hace más grande».
Recuerdo la pregunta de David en el Salmo 8. Cuando consideró los cielos, la luna, y las estrellas, quedó asombrado ante el Dios del universo que los creó y los mantiene unidos. Lleno de reverente temor, preguntó, «¿qué es el hombre para que de él Te acuerdes?» (v.4).
¿Por qué somos el objeto del amor, el cuidado, y los pensamientos de Dios? En su canción, Hall responde a la pregunta de esta manera: «No por quién sea yo, sino por lo que has hecho Tú: no por lo que haya hecho yo, sino por quién eres Tú».
¿Quién es Dios? Él es amor. ¿Qué ha hecho Dios? Dio a Su único Hijo Jesús para que muriera por nosotros y pagara la pena por nuestros pecados (1 Juan 4:7-9). No es de extrañar que queramos gritar junto con el salmista: «¡Oh SEÑOR, Señor nuestro, cuán glorioso es Tu nombre en toda la tierra!» (Sal. 8:1,9).

ESCUCHA ATENTAMENTE LO QUE DIOS QUIERE DECIRTE

Eclesiastés 5: 1 “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal”

Yo apenas estoy por cumplir veintisiete años, pero aun me considero un joven, pese a que estoy casado y tengo un bebe hermoso de apenas tres meses de nacido, pero desde mi dieciséis años soy cristiano nacido de nuevo.

Pero en mas de alguna ocasión cuando estaba mas joven que por cierto no fue hace mucho, recuerdo que salí después de un servicio en la Iglesia diciendo esto: “Hoy no estuvo muy buena la Palabra, como que falto mas unción”.

¿Esa frase te parece conocida?, ¿La has escuchado alguna vez?, o será que ¿Tu la has dicho?, bueno no estoy para juzgarte ni para que me juzgues, pero todos los que en un momento hemos sido o somos jóvenes cristianos hemos dicho eso o por lo menos algo parecido.

Lo que ocurre muchas veces es que no llevamos nuestro corazón dispuesto a recibir la Palabra que Dios tiene para nuestra vida, muchos de nosotros por las circunstancias que nos rodean o por nuestra propia voluntad nos hemos dejado minar de obras de la carne y eso lo quieras o no es un obstáculo gigante para poder recibir libremente una Palabra de Dios para tu vida.

La Biblia dice que las cosas espirituales tienen que discernirse espiritualmente, pero si tu en lugar de alimentar al espíritu a través de leer la Palabra de Dios, orar, ayunar o cualquiera de las armas que Dios nos ha heredado para triunfar en la vida cristiana, te dejas llevar por las obras de la carne, claro esta que no podrás recibir lo que Dios tiene para ti, porque tu mente y tu corazón están siendo obstaculizados por estos enemigos.

Cuando hablamos de obras de la carne, hablamos de enemistades, rencores, celos, envidias, disensiones, pleitos, fornicación u otra obra que en lugar de beneficiara a tu espíritu, esta alimentando los deseos carnales.

Ahora bien, la Palabra del Señor dice que cuando fuésemos a la casa de Dios vayamos dispuesto a oír o escuchar lo que El tiene para nosotros y no para ofrecer sacrificio de los necios.

Amigo mío, es hora de entender que en nuestra vida hay muchas cosas que no nos permiten escuchar claramente la voz de Dios hablando a nuestra vida, estas cosas son las que tu sabes muy bien que están ahí y que no agradan a Dios.

De nosotros depende seguir yendo a la casa de Dios sin un propósito o que realmente dispongamos todo nuestro ser a sacar de nuestra vida todo obstáculo que lejos de alimentar a nuestro espíritu, esta alimentando a nuestra carne.

Dios quiere que lo escuches, ¿Tu corazón esta preparado?