jueves, 4 de septiembre de 2008

DIOS CUMPLIRA SU PROPOSTO EN TI


Dios está más interesado que vos en que cumplas tus sueños, porque son sueños que Dios mismo puso en tu corazón esos sueños.
Los planes que Dios tiene para nosotros son hermosos. Es por esto que no hay nada más sabio que hacer la voluntad de Dios y nada más tonto hacer lo que Dios no quiere.Algo que influye mucho en nuestros sueños es nuestra identidad. Lo que pensamos de nosotros mismos muchas veces determina lo que somos y lo que hacemos.
Determina nuestra manera de ver las cosas. Esto se puede ver en el 2do mandamiento: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. Si nos fijamos, para poder amar a los demás primero debemos amarnos a nosotros mismos, si nosotros no nos amamos, no podemos amar a los demás.
Si pensamos que somos una basura vamos a actuar y a responder a los demás como si fuésemos una basura.
Si nosotros pensamos que vamos a tener un pobre futuro no nos importará hacer cosas para cambiar eso, porque ya estamos convencidos de que nuestro futuro es una porquería. En cambio si confiamos en la palabra que Dios nos da de que tiene planes de bienestar para nuestras vidas. Y si nos damos cuenta de que Dios quiere para nosotros mucho más de lo que nosotros soñamos y pensamos Efesios 3:20 vamos a tratar de no arruinar nuestro futuro y tendremos cuidado de nuestras acciones presentes.
Muchas veces lo que nosotros pensamos de nosotros mismos está condicionado por lo que los demás piensan de nosotros, eso esiá mal. Si David hubiese pensado de él lo que sus hermanos y su padre pensaban de Él, no hubiese llegado a ser lo que fue! La única opinión que nos debe interesar es la opinión que Dios tiene de nosotros. Y Dios tiene los más maravillosos pensamientos de ti.El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre; ¡no abandones la obra de tus manos! Salmos 138.8

DIOS CUMPLIRÁ SU PROPÓSITO EN TI PORQUE TE AMA!!!
Así que, “…no te sorprendas de tener que afrontar problemas que ponen a prueba tu confianza en Dios. Eso no es nada extraño. Al contrario, alégrate de poder sufrir como Cristo sufrió, para que también te alegres cuando Cristo regrese y muestre su gloria y su poder.” 1 Pedro 4.12-13
Por eso, “Sigamos confiando en que Dios nos salvará, y no dudemos ni un momento, porque él cumplirá lo que prometió“. Hebreos 10.23.

NO MIRES HACIA ABAJO

El ascensor, con veinte mineros de Sudáfrica, comenzó el lento descenso. El fondo de la mina estaba a 1.600 metros de profundidad. A la mitad de la bajada, una falla mecánica paró en seco el ascensor, y los veinte hombres quedaron atrapados. Fue entonces que surgió un héroe.
Mario Cockrell, uno de los mineros, tuvo una idea. Deslizándose por los cables de acero, llagando sus manos, fue guiando, uno por uno, a sus compañeros de trabajo. Eran ochocientos metros de bajada y, para calmar los nervios de los mineros, les decía una sola cosa: «¡No mires hacia abajo! ¡Mira hacia arriba!»
Fue la fortaleza física de Mario Cockrell, su presencia de ánimo, su amor al prójimo, su firme fe en Dios y esa oportuna y sabia recomendación: «¡No mires hacia abajo!» lo que salvó la vida de todos.
Esa es una recomendación que encierra un significado poderoso. Sirve para todas las circunstancias de la vida, buenas o malas, placenteras o desagradables. No hay que mirar hacia abajo. ¡Hay que mirar hacia arriba, siempre hacia arriba!
Si miramos hacia abajo veremos sólo un abismo negro. Veremos el fracaso, la desesperación, la desgracia, el infortunio. Pero si miramos hacia arriba veremos el cielo azul, el sol brillante y —¿por qué no?— a Dios mismo.
Los que miran siempre hacia abajo no ven nada más que sombras, zozobras, peligros, incertidumbres y enemigos. En cambio, los que miran hacia arriba ven luz y colores y cielo y resplandor. Y ven esperanza, seguridad, consuelo y paz.
Por alguna razón bien profunda el apóstol Pablo dice: «Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra» (Colosenses 3:2). Si nos concentramos sólo en la tierra, veremos toda la fealdad de la humanidad caída en pecado. Pero si miramos hacia arriba, y esto con los ojos de la fe, veremos a Dios, y de Él recibiremos el poder de una vida nueva y eterna.
Es cierto que vivimos con los pies pegados a esta tierra. Tenemos que fijarnos en las cosas de acá. Aquí está nuestra familia que debemos cuidar. Aquí está nuestro trabajo que nos da el pan. Aquí están las oportunidades de ser útiles. Con todo, mirar solamente la tierra y desdeñar el cielo es muerte.

Cristo está arriba, en su trono, esperando que miremos hacia Él y que nos arrepintamos. No despreciemos esa dirección vertical. Dios espera que alcemos la vista y miremos en dirección suya. La Biblia dice: «Busquen al Señor mientras se deje encontrar, llámenlo mientras esté cercano» (Isaías 55:6).

TODO TIENE UN PRECIO


Hoy te quiero contar una historia la cual te hará pensar, reflexionar; y quizás tomar la mejor decisión de tu vida.
Un día un hombre, el cual tenia como oficio ser evangelista (llevar las buenas nuevas) bajó a una mina de carbón, durante la hora del almuerzo que tenían los trabajadores, con el único propósito de anunciarles lo que Jesús había hecho por ellos hace ya mucho tiempo y aún sin ellos conocerle.
Después de haberles relatado la historia del amor de Dios, el estado de perdición del hombre y la salvación sola y exclusivamente por los méritos de Cristo; terminada la hora del almuerzo, volvió el evangelista al ascensor que lo iba a llevar de vuelta a la parte exterior de la mina, conversando con el capataz le preguntó: ¿Qué le parece a usted el modo de salvarse por la gracia de Dios?.
-¡Ah!, le contesto el capataz me parece demasiado barato; yo no puedo creer en una realidad como esa.
Entonces preguntó el evangelista: ¿Como sube usted esta mina?
- Le contesta sencillamente, metiéndome en el ascensor
-¿Y se necesita mucho tiempo para llegar arriba?
-No solamente unos cuantos segundos
-Bien, contestó el evangelista, veo pues que eso es muy fácil y sencillo; ¿pero tiene usted que esforzarse por subir?
-Por cierto que no; no tengo más que hacer que entrar en la cabina y oprimir un botón.
-Mas si para usted - dijo el predicador- es bien barato, ¿a los que han preparado toda la maquinaria, les habrá costado trabajo y dinero?
-Al propietario - replica el capataz - le ha costado mucho, y la verdad sin ese gasto ¿como saldríamos de la mina?
-¡Eso es JUSTO, ! - responde el predicador - pero escuche con atención: La Escritura dice que TODO, aquel que cree en Cristo tiene la vida eterna, ¡usted puede pensar que es demasiado barato, pero se le olvida que la obra de Dios para sacarle del hoyo del pecado y de la muerte, el sacrificio hecho por Cristo en la cruz del calvario! El hecho de que Dios se despojara de su Único Hijo y lo enviase a la tierra en forma de hombre, sólo y únicamente por amor para que te salvara es barato. Piensa ¡ÉL TE AMA!.Hemos sido redimidos por la preciosa SANGRE DE CRISTO quién entregó su vida por nosotros en la CRUZ DEL CALVARIO, hay cosas corruptibles como oro o plata.
Lo que ahora tú debes hacer es depositar tu confianza en Él, entregarte a Él, como el minero entra a excavar y excavar y se entrega totalmente a lo que hace sabiendo que de allí va a salir bien.
Jesús hoy quiere sacarte de donde te encuentras; Él te extiende su mano de amor y poder para redimirte del pecado y de la muerte. Si quieres aceptar a Cristo en tu corazón como tu único Salvador repite esta oración:
“Señor Jesús, vengo a ti reconociendo mi condición de pecador. Te acepto como mi único y suficiente Salvador personal, escribe mi nombre en el Libro de la Vida para que cuando tú me llames, pueda responderte. Entra en mi corazón y hazme la persona que tú quieras que sea. Gracias Señor Jesús, Amen”

SER BUENA

Lectura: 1 Samuel 15:10-23
¿Por qué, pues, no obedeciste la voz del SEÑOR. . . ? --1 Samuel 15:19.
Cuando la reina Victoria era niña no se daba cuenta de que era la próxima en ocupar el trono de Inglaterra. Sus instructores, tratando de prepararla para el futuro, se sentían frustrados porque no podían motivarla. Ella sencillamente no se tomaba los estudios en serio. Finalmente sus maestros decidieron decirle que un día, ella sería la reina de Inglaterra. Al oír esto, Victoria dijo en voz baja: "Entonces seré buena." El darse cuenta de que había heredado este alto llamamiento le dio un sentido de responsabilidad que afectó profundamente su conducta desde ese día en adelante.
Nuestro pasaje bíblico de hoy nos dice cómo Saúl había sido escogido de entre el pueblo de Israel para ser su rey ungido (1 Samuel 15:17). Dios todopoderoso lo había honrado grandemente al darle esta posición de líder de su nación especial. Pero Saúl no pensó en el tipo de actitud que debía acompañar su alto llamamiento. Si lo hubiera hecho no se habría lanzado sobre el botín de la batalla como si fuera el líder de una banda fugitiva (v.19).
Como creyentes somos hijos de Dios y coherederos con Cristo (Romanos 8:16-17). Tenemos un llamamiento noble. Tengamos siempre en cuenta quienes somos. Esto nos ayudará a decir, como dijo la reina Victoria: "Seré buena." -
UN HIJO DEL REY QUERRÁ EXHIBIR LOS MODALES DE LA CORTE.