lunes, 31 de marzo de 2008

COMO LAS FLORES

Un joven le pregunto al Sabio, ¿qué debo hacer para no enojarme? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian..- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro..- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo..- Pon atención a esas flores -continuó el sabio anciano, señalando unos lirios que crecían en el jardín..Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas.Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos..Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse..Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien..Ésto, es vivir como las flores..Mateo 5:44Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguenMateo 6:14Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial;Salmos 37:8 “Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna á hacer lo malo.”Salmos 86:15 “Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad;”

LE IMPORTAS A DIOS

Lectura: Lucas 15:3
«Alegraos conmigo, porque he hallado mi oveja que se había perdido.» --Lucas 15:6.
La escritora estadounidense Julia Ward Howe es recordada principalmente por su poema «Gloria, gloria, aleluya». Según su hija, Howe una vez invitó a su amigo, el Senador Charles Summer, a conocer a un joven actor que estaba empezando. Pero él declinó la invitación diciendo: «No creo que me interese conocerlo. Ya no tengo interés en las personas.» Julia escribió en su diario posteriormente: «Afortunadamente, Dios Todo poderoso no ha llegado tan lejos.»
¿No te alegras de que el Señor no haya llegado al punto de no interesarse en la gente? De hecho, nuestro Padre celestial está interesado en cada miembro individual de la familia humana.
Según Jesús, el Padre es como un pastor devoto que deja su rebaño de 99 ovejas en la seguridad y el refugio del corral, y sale con sacrificio a buscar a la oveja perdida (Lucas 15:4-6). De hecho, para ayudarnos a entender la naturaleza intensamente individual del amor de Dios, Jesús declaró que hasta los cabellos de nuestras cabezas están contados (Mateo 10:30). Es sorprendente que este Pastor divino hasta diera su vida por nosotros, Sus ovejas (Juan 10:11).
¿Eres una oveja perdida que necesita que Jesús, el Pastor, te encuentre? Llámalo hoy y déjale rescatarte. Recuerda, le importas a Dios.
CUANDO ENCONTRAMOS A CRISTO DESCUBRIMOS QUE NOSOTROS ÉRAMOS LOS PERDIDOS.