martes, 25 de marzo de 2008

EL PUENTE DE AMOR

Los padres de Luis vivían en la playa de un hermoso lago de Suiza. Su padre trabajaba en el lado opuesto. Un día Luis y su hermano fueron a través del lago al encuentro de su padre. La madre les vigilaba desde la ventana. Todo iba bien, pero de repente se dio cuenta de que el hielo sobre el cual andaban estaba partido. El hermano mayor saltó fácilmente al otro lado, pero la madre exclamó sollozando desde la ventana: "¡El pequeño! El pequeño no puede saltar". Entonces vio como el hermano mayor extendía su cuerpo entre los dos hielos y el pequeño pasaba por encima de él.

¿No es esto lo que Cristo hizo con su propio cuerpo? Lo puso como puente por el cual el hombre pudiera llegar hasta Dios.

DIO SU VIDA POR SUS AMIGOS

Al final de la primera guerra Europa, un destacamento de soldados ingleses esperaba entrar en un pequeño pueblo cerca del Rhin (Francia) cuando repentinamente un soldado salió corriendo de un edificio gritando: "¡Alerta!", Instantáneamente una descarga de rifles le dejaron muerto en el suelo.

Pero la advertencia salvó a la compañía de una emboscada. El destacamento luchó haciendo retirar al enemigo y pronto se supo la historia del que les había salvado. Era un soldado de la guardia real irlandesa, prisionero de los alemanes quien conociendo los planes del enemigo esperó el momento oportuno y sacrificó su propia vida para salvar la de muchos compatriotas. Reconocidos y conmovidos los ingleses le dieron una buena sepultura, poniendo sobre ella una cruz con este texto: "A otros salvó, a sí mismo no se pudo salvar".

Estas fueron precisamente las palabras que los judíos lanzaron contra Cristo cuando estaba pendiente de la cruz. No pudo salvar a otros y a sí mismo a la vez, y prefirió sacrificarse él en favor de otros, incluso de aquellos que le crucificaron.

AMISTAD QUE EVITÓ UN SUICIDIO

Un día, después de las clases, al caminar Marcos desde la escuela hacia su casa, observó cuando un joven delante de él se tropezó, dejando caer libros, dos abrigos, un bate de pelota, guantes y una pequeña grabadora. Agachándose, Marcos ayudó al joven a recoger los artículos regados. Ya que iban en la misma dirección, también se llevó una parte de la carga.

Al seguir caminando juntos, Marcos supo que el joven se llamaba Guillermo, y que a él le gustaban mucho los juegos de video, pelota e historia, pero que tenía bastante problema con algunas asignaturas. Además, acababa de romper con su novia. Llegados a la casa de Guillermo, este invitó a Marcos a entrar. Tomando refrescos y mirando televisión, pasaron una tarde placentera, riéndose un poco y charlando. Entonces, Marcos se fue para su casa.

Estos dos seguían viéndose en la escuela, almorzando juntos en dos o tres ocasiones. Ambos se graduaron de la escuela intermedia, y terminaron yendo a la misma escuela superior, donde, a través del tiempo, conversaban brevemente de vez en cuando. Tres semanas antes de la fecha para la graduación de la escuela superior, Guillermo se acerca a Marcos, indicándole que quisiera contarle algo. Le recordó aquel día años atrás cuando primero se conocieron, preguntándole: “¿No sentías curiosidad al observar que estaba cargando tantas cosas para mi casa aquel día? Ves: había sacado todo de mi armario, pues no quería que cualquier otra persona tuviera que bregar con mis motetes. Había sustraído una cantidad de las cápsulas para dormir que tomaba mi mamá, e iba para mi casa con la intención de suicidarme. Pero, después de pasar un rato contigo, charlando y riendo, comprendí que, de haberme quitado la vida, hubiese perdido aquella experiencia, con las demás semejantes que se presentasen en el futuro. Ya ves, Marcos, aquel día, hiciste mucho más que ayudarme con los libros. ¡Me salvaste la vida!”

Aplicación. Todo saludo afectuoso, toda sonrisa, aunque pequeña, todo gesto de ayuda, puede que sane o salve un corazón adolorido.

LO DIO TODO

El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una nińita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul.
- Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito? -dice ella.
El dueńo del negocio miro desconfiado a la nińita y le preguntó:
- ¿Cuánto dinero tienes? Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pańuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:
- ¿Eso da? Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa.
- Sabe, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es el cumpleańos de ella y tengo el convencimiento que quedara feliz con el collar que es del color de sus ojos. El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.
- Tome -dijo a la nińa-. Lleve con cuidado.
Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó:
- Este collar fue comprado aquí?
- Si seńora.
- Y cuánto costó?
- ĄAh!, Habló el dueńo del negocio...
- El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
La joven continuó:
- Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, no? Ella no tenía dinero para pagarlo. El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo carińo, colocó la cinta y lo devolvió a la joven.
- Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar.
ELLA DIO TODO LO QUE TENIA
El silencio llenó la pequeńa tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeńo envoltorio.

COMO FRACASAR CON EXITO

.Lectura: 1 Juan 1:5-22
Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. 1 Juan 2:1.
El inventor Charles Kettering ha sugerido que debemos aprender a fracasar inteligentemente. Dijo: «Una vez has fracasado, analiza el problema y averigua por qué, porque cada fracaso es un paso más hacia la catedral del éxito. La única vez que realmente se fracasa es cuando uno no lo intenta otra vez.»
Kettering hizo estas sugerencias para convertir el fracaso en éxito: (1) enfrenta la derrota honestamente; nunca finjas el éxito. (2) Explota el fracaso; no lo desperdicies. Aprende todo lo que puedas de él. (3) Nunca uses el fracaso como excusa para no intentarlo de nuevo.
La sabiduría práctica de Kettering tiene un significado más profundo para el cristiano. El Espíritu Santo trabaja constantemente en nosotros para lograr «su beneplácito» (Filipenses 2:13), así que sabemos que el fracaso nunca es definitivo. No podemos recuperar el tiempo perdido. Ni tampoco podemos siempre arreglar las cosas, aunque debemos intentarlo. Algunas consecuencias de nuestros pecados no se pueden cambiar nunca. Pero podemos empezar de nuevo porque Jesús murió para pagar la pena por todos nuestros pecados y es nuestro «Abogado para con el Padre» (1 Juan 2:1).
Saber cómo beneficiarse del fracaso es la clave para seguir creciendo en la gracia. Según 1 Juan 1:9, necesitamos confesar nuestros pecados. Es el primer paso para convertir el fracaso en éxito EL FRACASO NUNCA ES DEFINITIVO PARA LOS QUE EMPIEZAN DE NUEVO CON DIOS.

EL PASTOR MARCOS

Aqui el pastor Marcos hizo una invitacion para orar por todos los que quisieran una nueva uncion.

PASTOR MARCOS BACA

Aqui esta predicando el pastor invitado, el pastor Marcos Baca su igesia es la Comunidad Familiar "Agape" Peru.

PASTORES

Aqui esta el pastor de la iglesia La paz junto a un pastor invitado para predicar.