sábado, 18 de octubre de 2008

LA MEJOR RECETA DE BELLEZA

La mejor receta de belleza



El corazón alegre se refleja en el rostro, el corazón
dolido deprime el espíritu.


Proverbios 15:13


Solo en Dios puede descansar el alma y ser feliz, y esta es una de las catacterísticas de la vida cristiana porque "el gozo del Señor es nuestra fortaleza". No es que ya no tengamos problemas, sino que con su ayuda podremos hecerle frente a todas las contrariedades de nuestro diario quehacer y, descansando en él y sus promesas, tener un corazón alegre.

Es evidente que el tener sentimientos negativos o ideas perturbadoras, descompone el rostro de una persona y no le permite desarrollar una personalidad atractiva. Igual sucede con los pensamientos positivos: van dejando huella maravillosa en el rostro de quienes los poseen. Una persona sana de espíritu posee un caudal de alegría que irradía espontáneamente y que la hace atractiva.

Dios quiere que seamos felices, que tengamos vida y vida en abundancia, que disfrutemos de una existencia llena de significado, no como resultado de escapar o evadir las responsabilidades, sino mediante la fe en nuestro Padre celestial que tiene cuidado de nosotros.

La alegría genuina, el verdadero gozo que embellece el rostro, no es fruto de circunstancias, ni depende de cosas materiales, sino de nuestra relación con Dios. La felicidad viene al sentir que estamos haciendo su voluntad. Si somos hijos de Dios, si su Espíritu mora en nosotros, tendremos un rostro apacible y atractivo porque el fruto del Espíritu es amor, paz, paciencia, amabilidad, mansedumbre y templanza.

enviado por: Taty

VIVO O MUERTO

LEA: Juan 20:1-8
Y cuando entraron, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. -Lucas 24:3
Día tras día, largas colas de visitantes de todas partes del mundo esperan pacientemente para visitar la tumba de Lenin y ver su cuerpo embalsamado. Aunque murió en 1924, aparentemente el cuerpo de este líder comunista no ha sufrido descomposición alguna. Parece engañosamente vivo. Y su apariencia es en efecto engañosa. Hábiles artistas monitorean el cuerpo conservado, dándole color artificial al rostro y utilizando cera para llenar cualquier linea o la señal más pequeña de descomposición.
Las personas también visitan Jerusalén con regularidad para ver el lugar donde Jesús murió y fue sepultado. Pero hay un asombroso contraste -el cuerpo del Cristo crucificado no está en ninguna parte. Oh, hay un sepulcro cavado en la roca, donde, según la tradición, se colocó el cuerpo con las marcas de los clavos, atravesado por la lanza, y coronado con espinas de Cristo. Pero al ser resucitado por el poder de Dios Su Padre, el Salvador dejó tras Sí Su mortaja al emerger de la tumba, como una mariposa que abandona su capullo.
Jesús está vivo y puedes conocer Su presencia hoy. Debido a Su muerte expiatoria y la tumba vacía, puedes tener vida eterna (1 Co. 15:20-22). Sólo tienes que admitir que eres un pecador y que quieres Su salvación. Él te dará vida nueva ahora, y un día lo verás a Él y estarás con Él para siempre (1 P. 1:3-5).