miércoles, 5 de noviembre de 2008

LUMBRERAS EN EL MUNDO

Lumbreras en el mundo


“Y Daniel propuso en su corazón no contaminarse con la porción de la comida del rey, ni con el vino que él bebía; pidió por tanto, al jefe de los eunucos que no se le obligase a contaminarse.” Dn. 1:8


¿Cómo conservar mi testimonio como Hijo de Dios en un mundo que nos incita a ser como ellos? ¿Cuáles son los parámetros que deben regir mi vida en medio de un mundo moderno? ¿Hasta que punto estoy dispuesto a mostrar una diferencia? ¿Cuánto del mundo he permitido en mi vida?

Muchas preguntas para reales inquietudes de nuestro corazón…Como Hijos del Rey debemos ser vistos y conocidos como tales y ser reales lumbreras en un mundo moderno… y en oscuridad.

Buscaremos en la historia de Daniel y encontraremos grandes similitudes entre lo que Daniel debía enfrentar en B abilonia y cómo enfrentó las tentaciones de asimilarse a esta cultura.

Daniel y los otros muchachos son llevados a Babilonia en cumplimiento a Isaías 39: 5-8. ( 605 AC) En Cap. 38 vemos cuando Ezequías muestra a Merodac- Baladán ( Rey de Babilonia) todos los tesoros de la casa de Dios… engañado por el interés de este rey por su salud… Ezequías es seducido por el rey de Babilonia… y el resultado lo vemos en la cautividad que estudiamos en el libro de Daniel bajo el reinado de Joacím Rey de Judá.

El rey Nabucodonosor buscó personas especiales, del linaje real, príncipes, con una preparación diferente y que fueran destacados. Babilonia intentó que ellos se moldearan a sus enseñanzas y filosofías:

 Cambiarles el lenguaje
 Cambiarles sus principios: hacerlos partícipes de la comida del rey en contra de las ordenanzas judías acerca de la comida.
 Cambiarle sus amistades: participar de la mesa del rey impli caba un compromiso formal con aquellos con los cuales estaba en la mesa.
 Cambiarles su adoración a Dios por la de ellos.
 Cambiarles sus nombres: Para que se identifiquen con las creencias paganas de los babilónicos.

¿No intenta el mundo hacer lo mismo con nosotros? ¿Cambiar nuestra forma de hablar, de vestirnos, de comportarnos? ¿Cambiar nuestra adoración, prioridades y principios? ¿Cambiar nuestra forma de relacionarnos con los demás? ¿Cambiar nuestra identidad como Hijos de Dios? Mimetizarnos de tal manera, como el camaleón, que el mundo NO vea la diferencia en nosotros.

Daniel propuso en su corazón vivir una vida de “integridad”

1.- Decisión Firme

Cuidar tu comunión con Dios

• Una vida de oración: Daniel 6, Salmos 5:1-3, 55:16-17
• Una vida de confesión. 1ª Juan 1:9
• Una vida de estudio de la Palabra y memorización. Salmos 119:9, 11, 57-58, M t.4
• Una vida de práctica de la Verdad aprendida (santidad) . Santiago 1:22-25

2.- Determinación constante

“Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.” Daniel 6:4

Cuidar tu mente y corazón

“Daniel propuso en su corazón no contaminarse…” Dn.1:8. “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida” Prov.4:23. “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.” Prov.23:7a. “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” Isaías 26:3. Salmos 139:17

Cuidar que el mundo no te influencie

• Lo que veo: Televisión, revistas, libros, internet. Permito que el mundo moldee mi mente con lo que proyectan como realidades, ajenas a los princi pios de Dios. 1ªCo.10:31
• Lo que escucho: música que estimula mis “emociones” y a actuar través de ellas.
• Lo que hablo: temas de conversación, chismes. Santiago 3.
• Lo que permito en amistades. Ejemplo de Daniel…sus amigos.
• Lo que permito que entre en mi familia: Con mis hijos: salidas, amigos, conductas, disciplinas, respeto, entretenciones.
• Lo que visto. 1ª Tm. 2:9-10, 1ªPe. 3:3-4 Decoro: de manera ordenada, decente, que no causa distracción y tentación.

3.- Dedicación Total

Daniel perseveró en lo que había decidido: no contaminarse. Determinó seguir fiel a esa entrega a Dios a pesar de las pruebas, personas y circunstancias: su dedicación fue total. Cuando vino el momento de la prueba Dios le guardó. No lo libró de ir al foso de los leones, pero no lo dejo ir solo; Dios estuvo con él y cerró la boca de las fieras para que no le hicieran daño. La integridad nos asegura la presencia del Señor en medi o de las pruebas; pero no sólo su presencia, también su protección.

“No que ya lo haya alcanzado o que ya haya llegado a ser perfecto, sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús.
Hermanos, yo mismo no considero haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante,
prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” Filipenses 3:12-14

Caminar cerca del Señor es la fuente de integridad

Eviado por Alejandra L.

NO DEJO NINGUNA NOTA

El joven, de sólo veintiún años de edad, se sentó en el cordón de la vereda y vació en su mano el contenido de sus bolsillos. Era poca cosa: un dólar con veinticinco centavos. Largo rato acarició las monedas que tenía en la mano, aunque eran ya las dos y cuarto de la mañana.

Por fin se fue a una gasolinera cercana y le dijo al empleado: «Deme todo esto de gasolina.» Era suficiente dinero para llenar el bidón que traía, así que el empleado le echó gasolina. Acto seguido, el joven, casi sin moverse del lugar, se roció encima todo el combustible, encendió un fósforo y se prendió fuego.

Robert James Binckley se inmoló a sí mismo en esa madrugada. No dejó ninguna nota escrita. No dio ninguna razón. No mostró ningún síntoma de nada. No manifestó nada extraño. Simplemente se prendió fuego.

¿Por qué se suicidó ese joven, que vivía en Anaheim, California, ciudadano del país más rico de la tierra, más avanzado tecnológicamente y más lleno de atractivos y diversiones? ¡En su propia ciudad de Anaheim se encuentra el célebre parque de diversiones de Disneylandia!

¿Será que Robert fue un Romeo enamorado, a quien su Julieta le pisoteó el corazón? ¿Será que como joven estudiante, destrozado por las drogas, cayó en una depresión profunda? ¿Será que llevaba en su conciencia una carga que se le hizo insoportable? ¿Será que sufría alguna enfermedad incurable, cuya prognosis fue incapaz de encarar? ¿O habrá sido él un poeta o un filósofo, a quien la fealdad de la vida le atormentó el alma, y no veía ya razón para seguir viviendo?

Lo cierto es que no sabemos por qué se inmoló en una pira de fuego Robert James Binckley, de apenas veintiún años de edad. Pero sí sabemos que si Binckley hubiera tenido fe en Dios, no se habría suicidado. Es más, si Cristo hubiera sido su Señor y Maestro, no habría permitido que las circunstancias de la vida lo llevaran a ese extremo. Al contrario, habría clamado a Jesucristo, el gran Pastor del rebaño, y habría echado sobre Él su carga.

Cuando recibimos a Jesucristo como Señor y Salvador, se disipan las nubes de la depresión, se esfuman los pensamientos negativos, desaparecen las negras desesperaciones, y una profunda calma invade todo nuestro ser. Jesucristo tiene vida en abundancia para todos los que la queremos y se la pidamos. Sólo tenemos que buscarlo a Él. En cierta ocasión Cristo dijo: «Al que a mí viene, no lo rechazo» (Juan 6:37). Esa es la promesa de Dios para nosotros.

Hermano Pablo.

DURMIENDO DURANTE LA TOMENTA

Un joven aplicó para un empleo de obrero en una granja. Cuando el granjero le preguntó sobre sus calificaciones, él dijo: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Esto sorprendió al granjero. Pero como le cayó bien el joven, lo empleó.
Unos pocos días más tarde, el granjero y su esposa fueron despertados en la noche por una violenta tormenta. Rápidamente comenzaron a revisar las cosas para ver si todo estaba seguro. Hallaron que las ventanas de la granja habían sido aseguradas. Un buen suministro de leña había sido colocado junto a la chimenea.
El joven dormía profundamente.
El granjero y su esposa inspeccionaron entonces su propiedad. Hallaron que todas las herramientas habían sido colocadas en el depósito, libre del efecto de los elementos.
El tractor había sido movido al garaje. El granero estaba adecuadamente bajo llave. Aun los animales estaban calmados. Todo estaba bien.
El granjero comprendió entonces el significado de las palabras del joven: “Puedo dormir cuando el viento sopla”. Porque el obrero hizo su trabajo leal y fielmente cuando los cielos estaban claros, estaba preparado para la tormenta cuando esta vino. Así que cuando el viento sopló, él no tuvo temor. Pudo dormir en paz.
Cuando caminos en la diligencia, la productividad y la responsabilidad, entonces podemos descansar sabiendo que justo hemos hecho lo que teníamos que haber hecho. Estás siendo responsable donde vive, trabajas o ministras? Entonces..duerme en paz.

Esdras subió de Babilonia. Era escriba diligente en la ley de Moisés, que el Dios de Israel había dado; y le concedió el rey todo lo que pidió, porque la mano de el Señor su Dios estaba sobre Esdras. Esd 7:6El perezoso no atrapa presa, no atrapa presa. (no pone a asar lo que ha cazado. Texto de difícil traducción.) pero el diligente ya posee una gran riqueza. Prov 12:27
El perezoso ambiciona, y nada consigue;el diligente ve cumplidos sus deseos. Prov 13:4

FRUTO DISPERSO

Lectura: Juan 13:3-15
Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. —1 Corintios 11:1
Se cuenta la historia de un cristiano que estaba sirviendo en las fuerzas armadas y que estaba en casa de licencia. Estaba corriendo a toda prisa para alcanzar el tren cuando chocó contra un puesto de fruta en la plataforma de la estación, derribando al suelo la mayor parte de las manzanas que habían estado apiladas.
El joven que operaba el puesto trató de levantar su fruta dispersa pero se le estaba haciendo difícil hacerlo. El contrito soldado dejó su equipaje y comenzó a recoger las manzanas. Limpió cada una con su pañuelo y la volvió a colocar en el estante. El muchacho quedó tan impresionado que le preguntó lleno de agradecimiento, «Soldado, ¿es usted Jesús?» Con una sonrisa, el soldado respondió, «No, pero estoy tratando de ser como Él».
Algunas veces, al apresurarnos con nuestras propias responsabilidades, nos volvemos demasiado atareados como para preocuparnos por otras personas. Pero debemos recordar que Jesús nos insta a mostrar amabilidad y preocupación por nuestros compañeros de viaje. Él estableció el ejemplo para nosotros en Juan 13 siendo un siervo. Tenemos que tomarnos el tiempo necesario para ser de ayuda también.
¿Habrá alguien que nos pregunte, «¿Es usted Jesús?» ¿Y podríamos responder con total honestidad, «No, no soy Jesús, pero estoy tratando de ser como Él». La amabilidad a la imagen de Cristo puede abrir la puerta para un testimonio que toque el corazón.
Nada es más atractivo que ser como Jesús.