martes, 1 de septiembre de 2009

JESUS EL MEDIADOR

HOY..NO QUIERO PEDER MI PRIMER AMOR

“Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” Apoc 2:4
Hoy recordaré con gran entusiasmo las mejores y más nítidas horas, pasadas ante el Señor cuando él llevó mi carga, cuando recibí las preciosas promesas, y cuando me regocijé en la salvación que llenó mi alma de paz. Ese fue tiempo de descanso del alma; el invierno pasó; los tempestuosos mares se aquietaron; los destellos de los relámpagos de mi vida no fueron más percibidos; Sentí la reconciliación con Dios ; la ley ya no amenazó venganza, la justicia no exigió castigo. Entonces las flores aparecieron en mi corazón; la esperanza, el amor, la paz, y la paciencia germinaron en el césped de mi diario caminar; el jacinto del arrepentimiento, la azucena de la santidad pura, el azafrán de fe áurea, el clavel del amor matutino vistieron el jardín del alma.
El tiempo del cantar de los pájaros llegó, y yo me regocijé en agradecimiento, magnifiqué el santo nombre del Señor al perdonarme, y mi resolución fue, “el Señor, es mío y Yo soy de él. Todo Yo soy, y todo lo que tengo, lo dedico a él. Le dije al Señor, me has traído a ti con tu sangre y hoy decido gastarme en tu servicio. En la vida y en la muerte me consagraré a Ti.” Sin embargo hoy necesito reflexionar para estar seguro de que he guardado tal resolución. Hoy debo preguntarme si he mantenido la misma devoción a Jesús o cambiado mis planes dejándome absorber por el mundo.
Si no reflexiono y evalúo mis caminos en un momento podría escuchar las palabras de Jesús diciéndome…Tengo contra ti que has dejado tu primer amor. Cuando olvido mis promesas y me desvió vengo a ser como el frío del invierno en vez de ser como el resplandor del verano. Cuando llegó a ese estado termino dándole a Dios los peniques de mi vida cuando el merece los tesoros de mi corazón.
Señor. No quiero vivir este día sin cultivar el primer amor hacía ti. Yo recuerdo hoy todo lo que has hecho por mi y la forma como me has sostenido. Quiero vivir con todo mi corazón entregado a ti . No quiero dejarme robar el primer amor por las vanidades de la vida. . Amén

TOMA DESCUBRE

Toma una sonrisa, regálala a quien nunca la ha tenido. Toma un rayo de sol, hazlo volar allá en donde reina la noche. Descubre una fuente, haz bañar a quien vive en el barro. Toma una lágrima, ponla en el rostro de quien nunca ha llorado. Toma la valentía, ponla en el ánimo de quien no sabe luchar.
Descubre la vida, nárrala a quien no sabe entenderla. Toma la esperanza, y vive en su luz. Toma la bondad, y dónala a quien no sabe donar.
Descubre el amor, y hazlo conocer al mundo.
Mahatma Gandhi.
Son pequeñas las cosas que podemos hacer y grandes las que podemos descubrir cuando las hacemos. Muchos están esperando hacer grandes cosas y se les olvida que solo una cosa pequeña pero hecha con el corazón es capaz de cambiar el rostro de alguien o las cosas y circunstancias a nuestro alrededor. Vamos, camina y atrevete a hacer algo pequeño pero significativo en este día, pero hazlo con AMOR.
Por el contrario, cuando me aman y cumplen mis mandamientos, les muestro mi amor por mil generaciones. Exodo 20:6
David le dijo: No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán, y te devolveré toda la tierra de tu abuelo Saúl; y tú comerás siempre a mi mesa.II Sam 9:7

TITULOS Y RESPONSABILIDADES

Lectura: Juan 13:3-16.
“Pues si Yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros” Juan 13:14
Las investigaciones realizadas por una firma líder en tecnología para el pago de compensaciones arrojaron que la mayoría de los empleados que tenían planeado dejar sus empleos creían que estaban siendo mal pagados. Sin embargo, menos del 20% de ellos de hecho estaban recibiendo salarios menores al estándar establecido en la industria para las labores que llevaban a cabo.
Bill Coleman, de Salary.com, cree que, más que haber recibido una mala paga, muchos empleados infelices han recibido demasiados títulos en sus cargos. Algunas compañías les dan a sus empleados títulos impresionantes aun cuando las responsabilidades de sus puestos de trabajo no han aumentado. Con el tiempo, los empleados creen que merecen más dinero de lo que ameritan sus deberes reales. «Cuando se trata del salario -dice Coleman-, lo que cuenta es lo que haces y no cómo te llaman».
Es interesante la manera en que Jesús lidió con el asunto de los títulos y las responsabilidades. Durante la última cena, realizó la labor de un humilde siervo al lavarles los pies a Sus discípulos, creando el escenario adecuado para Su asombrosa declaración acerca de la humildad: «Vosotros Me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si Yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros» (Juan 13:13-14).
Cristo el Señor estableció el ejemplo para todos Sus seguidores, confirmando que lo que cuenta no es cómo se nos llama sino lo que hacemos.
Cuanto más sirvamos a Cristo, tanto menos serviremos al yo

NO DEJAR PASAR EL TIEMPO

En la sala de estar de una residencia geriátrica se halla sentada una decena de ancianos.

La mayoría de ellos ya no participa en ninguna conversación. Algunos son totalmente dependientes de la persona que les empuja su silla de ruedas. Uno quisiera darles un mensaje de afecto y de aliento, pero les cuesta comunicarse.

Si todavía poseemos una buena salud y todas nuestras capacidades intelectuales, agradezcámoselo a Dios, quien nos preserva. Pero también debemos reflexionar en el empleo que hacemos de ellas.

¿Vivimos sólo para nosotros mismos, sin otra meta que satisfacer nuestras necesidades materiales y nuestros placeres, olvidando lo que dice la Escritura? “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4; Deuteronomio 8:3).

Es, pues, durante nuestra vida que conviene recibir ese alimento del alma que se halla en la Palabra de Dios. Al leerla descubrimos su mensaje esencial: Jesucristo, el Hijo de Dios. Él fue hecho hombre para liberarnos del mal. Dios cargó en su Hijo los pecados de todos los que confían en él. Al aceptar su sacrificio perfecto, Dios le resucitó y glorificó. Así manifiesta su justicia, cuando declara justo “al que es de la fe de Jesús” (Romanos 3:26).

Para volvernos con fe hacia el Salvador, no aguardemos nuestra vejez, la que no podemos estar seguros de alcanzar.

JESUS TE AMA

TODA LA VIDA JUNTAS

Nacieron juntas porque eran mellizas. Y vivieron juntas toda la vida, hasta morir en enero de 1993 a los cuarenta y tres años de edad. Eran Yvonne e Yvette, dos hermanas de Long Beach, California.

A los seis años de edad comenzaron a cantar juntas. Juntas, y con otros grupos, cantaron por todo el país. Juntas actuaron en circos y en televisión, y juntas estudiaron enfermería. Siempre estaban juntas porque Yvonne e Yvette no podían separarse. Eran hermanas siamesas, unidas físicamente por la cabeza.

En la ceremonia fúnebre el pastor de ellas, John Shepherd, dijo: «Juntas nacieron, juntas vivieron, juntas alabaron a Dios en canto, juntas partieron de este mundo, y juntas llegaron al cielo.»

He aquí una historia como para hacer una película. Cuando Yvonne e Yvette nacieron, su madre, que era muy pobre y estaba separada de su esposo, tenía ya cinco hijos. Cuando le dijeron que debía internar a las siamesas en alguna institución especializada, la buena mujer contestó: «Dios me ha enviado estas niñas, y Él me enseñará como criarlas.»

¿Cómo pueden dos hermanas siamesas vivir cuarenta y tres años juntas y ser felices? ¿Cómo pudieron, a los seis años de edad, cantar juntas en la iglesia, y luego continuar su vida actuando en circos y en televisión? ¿Cómo pudieron viajar por todo el país con otros conjuntos, y sin embargo estudiar la carrera de enfermería?

Pudieron hacer todo eso conservando un carácter alegre y optimista, porque su madre confió en Dios y puso a las siamesitas en sus manos. La fe en Dios produce fuerzas increíbles donde éstas no existen.

Hay personas que niegan la realidad de un Salvador viviente. Niegan que Dios es amor. Niegan que la fe en Cristo tenga poder. Niegan que Dios puede y quiere intervenir en nuestra vida. Niegan todo lo que es cristiano, espiritual, divino y eterno. Por eso viven en la amargura, la derrota y la miseria. Y por eso mueren sin esperanza, porque nunca quisieron creer en el Dios de la esperanza. Pero vidas como las de Yvonne e Yvette McCarther son un rotundo mentís a todas esas personas que niegan la eficacia del amor de Dios.

Cristo vive, y puede dar perdón, salvación y triunfo sobre todas las contrariedades de la vida. Cuando alguien clama a Cristo en medio de sus frustraciones, Cristo está a su lado, dispuesto a tenderle una mano de salvación. Él desea ser nuestro refugio. Confiemos en Él.

Hermano Pablo