martes, 28 de octubre de 2008

CORO DE LA IGLESIA LA PAZ

RODEADO PERO NO VENCIDO

Sabremos si nuestra actitud está en el carril apropiado cuando seamos como el modesto hombre de negocios cuya tienda de ropa estaba amenazada con desaparecer.
La tienda de una cadena nacional se había instalado allí y había adquirido todas las propiedades de su manzana. Este hombre muy particular se rehusó a vender. «Muy bien, entonces construiremos a su alrededor y lo sacaremos del negocio», le dijeron los competidores.
Llegó el día cuando el pequeño comerciante se encontró encerrado, con una nueva tienda por departamentos rodeando por ambos lados a su pequeño negocio. Los cartelones de los competidores anunciaban «¡Gran inauguración!»
El comerciante puso un cartel a todo lo ancho de su tienda que decía: «Entrada principal».
Los grandes líderes surgen cuando ocurren las crisis. En las vidas de las personas que triunfan vemos repetidamente terribles problemas que les fuerzan a levantarse por encima del promedio común.
No sólo encuentran las respuestas sino que descubren un tremendo poder dentro de sí mismas. Como el agua subterránea produce olas muy adentro en el océano, esta fuerza interior explota en una poderosa onda cuando las circunstancias parecen superarse. Entonces transpone el límite el deportista, el autor, el estadista, el científico o el hombre de negocios.
David Sarnoff dijo: «Hay mucha seguridad en el cementerio; anhelo las oportunidades».
Siempre hay una salida frente a las crisis de la vida. La clave para encontrar la puerta de salida esta siempre en nuestra actitud. Cuál es la tuya hoy?

Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre. Sal 121:8
No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar. I Cor 10:13

HOY..LAS PUERTAS SE ABRIRAN Y NO SE CERRARAN

Así dice el Señor a su ungido, al cual tomé yo por su mano derecha, para sujetar naciones delante de él y desatar lomos de reyes, para abrir delante de él puertas, y las puertas no se cerrarán” Isaias 45:2.
Gracias Señor por este día y por esta oportunidad de caminar por el sendero marcado por tu voluntad y misericordia. Gracias por que hoy me recuerdas que me has tomado de la mano derecha.
Hoy, recuerdo cuando era niño y en alguna ocasión camine con mi padre mientras él me tomaba por la mano derecha. Su mano fuerte y cariñosa me daban seguridad y animo.
Hoy, mi corazón se llena de tu seguridad, porque me tomas también de la mano derecha para llevarme por todos los parajes y caminos preparados para mi.
Como no he de alabarte hoy, Señor si puedo caminar con firmeza sabiendo que tus propósitos son claros y definidos. Sujetar y Desatar. Hay muchas cosas que necesitarán hoy ser sujetadas y muchas cosas que necesitan ser desatadas. Cuantas personas, situaciones y circunstancias exigirán sujeción y liberación. Este día no es para perderlo, sino para ganarlo en la realización de tus propósitos claros.
Ahora, Señor mi corazón se goza, porque el versículo de hoy me dice que no solamente me tomas de la mano derecha y me das la oportunidad de Sujetar y desatar, pero además me concedes el privilegio de ver que tú me abres puertas y estas puertas no se cerrarán. Entiendo Señor que estas puertas pueden ser oportunidades pero que aún más alla de esto , puerta es símbolo de autoridad.
Con tu autoridad podré entrar en autoridad y esa autoridad que rodeará mi vida, nadie, ninguna otra autoridad la podrá cerrar. El mundo, las circunstancias difíciles y aún el enemigo espiritual querrán bloquear mi camino, pero no podrán porque tú eres quién abre las puertas.
Tu mano es fuerte y poderosa y con tu mano toda puerta será abierta. Hoy, confieso que ninguna puerta se podrá cerrar y la seguridad de que el Señor me lleva de la mano es absolutamente cierta.
“Señor, es cierto que hoy no veo mucho delante de mi, pero tu palabra en esta ocasión viene para asegurarme que me tomas de la mano derecha y me concedes la oportunidad de sujetar y desatar. Pero, también gracias por la hermosa oportunidad de ver como tu presencia me abre puertas y esas puertas no se cerrarán.
Ayúdame hoy, Señor a estar atento a aquellos que debo sujetar y aquello que debo desatar, para perder la hermosa oportunidad de sentirme usado en tu precioso y útil propósito para mi vida. Amen.

LA COMUNIDAD DE LA CRUZ

2 Corintios 1:3–11
De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos. —2 Corintios 1:9
En la novela de ficción de J. R. R. Tolkien «El Señor de los Anillos», a un «hobbit» sencillo y de buen corazón de nombre Frodo Bolsón se le encomienda una misión peligrosa. Junto con un grupo llamado la Comunidad del Anillo, debe derrotar a las fuerzas del mal devolviendo un anillo mágico de oro a los fuegos del Monte de Moriah donde fue forjado.
En el camino, el mal acecha a Frodo. Se pierden batallas. Los amigos mueren. Al reflexionar en dichas tragedias, Frodo se confía a su sabio amigo Gandalf: «Desearía que el anillo jamás hubiera venido a mí. Desearía que esto jamás hubiese sucedido». Galdalf responde: «Y así piensan todos los que viven para ver estos sucesos. Pero no les corresponde a ellos decidir. Todo lo que debes decidir es cómo usar el tiempo que se te ha dado».
En la «comunidad de la cruz», un siervo de Cristo también es puesto a prueba. Al igual que Pablo, puede que nos sintamos aplastados bajo el peso de las circunstancias (2 Co. 1:3–11). El camino parece demasiado empinado para treparlo. Nos preguntamos si hay un amanecer más allá de la oscuridad.
Aunque puede que no elijamos las circunstancias en las que nos encontremos, sí que elegimos entre confiar en Dios o no (2 Co. 1:9). A través de la comunión con el Hijo y la capacitación del Espíritu, podemos llevar a cabo nuestra misión para Dios (1 Co. 1:9; Juan 16:13).
Confía en que Él te guiará a lo largo del camino. Él ofrece sabio consejo
San Mateo 26: 41 “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil”.

Sin duda Jesús tenia mucha razón al decir que la carne es débil. Muchos de nosotros hemos sido influenciados por nuestra carne para cometer pecado. Cuando vienes a Cristo, El perdona tus pecados y tu espíritu es renovado por el poder del Espíritu Santo, pero tu carne sigue siendo la misma, es decir que los deseos de la carne serán los mismos, pero ahora con una diferencia, y esta es que ahora tenemos al Espíritu Santo de Dios en nuestra vida, quien nos redarguye de pecado.

Pero el hecho de que el Espíritu Santo nos redarguye de pecado, no quiere decir que no pecaremos. Es cierto que el Espíritu Santo quiere evitar que caigamos en pecado, pero somos nosotros los que tomamos la decisión de hacerlo o no.
Por ejemplo: Si la tentación se te presenta pero tu andas en sintonía con el Espíritu Santo, entonces el te va a redargüir de pecado y tu lo escucharas y evitaras el fallar. Pero si tu no andas en sintonía con el Espíritu Santo difícilmente escucharas su voz para que te redarguya de pecado.

Por esa razón Jesús sabiamente decía: “Velad y Orad”, eso significa estar atentos y mantener una constante comunión, puesto que entre mas te metes con el Señor, mas fuerte eres y entre mas fuerte eres, te será mas fácil decirle no al Pecado.

Pero la pregunta de este día es: ¿Estas velando y orando?, no hablo de desvelarte todas las noches en vigilia orando, aunque si lo quieres hacer esta bien, pero me refiero a que si estas manteniendo una verdadera comunión personal con el Señor, a que si estas orando, a que si estas buscándolo. ¿Qué tan fuerte estas para enfrentar la tentación?, ¿Te consideras que tienes la fuerza necesaria para decir no al pecado?, ó ¿Hay debilidad en ti por la falta de búsqueda del Señor?

Amigo mío, esto es algo muy personal, tu puedes ser fuerte y resistir la tentación si tan solo estas atento a tu vida espiritual y estas manteniendo una buena comunicación con el Señor, pero si tu no lo estas haciendo y mas allá de eso estas cayendo en pecado porque te sientes débil, créeme que iras directo a la derrota.

Jesús quiere que tomes en cuenta su consejo, es cierto que el espíritu anhela del Señor, pero tu carne es débil y cede fácilmente al pecado, es hora de buscar mas de Dios, de amarrar el viejo hombre que esta viciado al pecado, es hora de entender que si estoy cayendo en pecado es porque no estoy velando ni orando como Jesús querría que lo hiciera. Sin duda El no te ha llamado a derrota, el te ha llamado a victoria, a ser un mas que vencedor, así que es hora que te levantes de ese sueño espiritual que te ha estado llevando a la derrota espiritual asi que levantate en el Nombre de Jesús y trata de velar y orar para no caer en tentación.

La tentación siempre estará ahí, pero tu no siempre serás el mismo, puesto que si oras y buscas mas de Dios, la tentación no te hará ni cosquillas, porque mas poderoso es el que esta contigo, que el que esta en el mundo.

Autor: Enrique Monterroza