jueves, 21 de agosto de 2008

SI ERES SABIO

William Arthur Word nos animarán a no pensar en «sobrevivir» y por eso perder nuestro temor de fracasar:Si usted es sabio, olvídese de la grandeza. Olvide sus derechos, pero recuerde sus responsabilidades. Olvide sus inconveniencias, pero recuerde sus bendiciones. Olvide sus propios logros, pero recuerde su deuda con los demás. Olvide sus privilegios, pero recuerde sus obligaciones. Siga los ejemplos de Florence Nightingale, de Albert Schweitzer, de Abraham Lincoln, de Tom Dooley, y olvídese de la grandeza.Si es sabio, se lanzará a la aventura. Recuerde las palabras del General Douglas MacArthur: «No hay seguridad en esta tierra. Solamente oportunidad». Vacíe sus días en busca de seguridad; llénelos con una pasión por el servicio. Vacíe sus horas de ambición de reconocimiento; llénelas con la aspiración de logros. Vacíe sus momentos de necesidad de entretenimiento; llénelos con el anhelo de creatividad.Si es sabio, se perderá en la inmortalidad. Pierda su cinismo. Pierda sus dudas. Pierda sus temores. Pierda su ansiedad. Pierda su incredulidad. Recuerde estas verdades: Un hijo debe olvidarse pronto a sí mismo para ser recordado. Debe vaciarse a sí mismo para descubrir un yo más lleno.Recuerda que el mejor ejemplo de un verdadero sabio está en la persona de Jesús, quien se olvidó de si mismo y se dió por nosotros y nos pide que nosotros nos neguemos a nosotros mismos para que poder llegar al punto correcto de nuestra vida.
Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo. Luc 14:33
Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo,no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás. Fil 2:3,4

HAZ LAS PACES

Lectura: 2 Corintios 5:17-20
. . . Dios . . . nos dio el ministerio de la reconciliación. --2 Corintios 5:18.
Fue una dramática historia de perdón. En diciembre del año 2000, en el monumento Battleship Missouri Memorial de Hawaii, una docena de sobrevivientes estadounidenses del ataque a Pearl Harbor abrazaron a tres de los pilotos japoneses que volaron aviones de ataque. La ceremonia de reconciliación fue organizada por el Comité de Amistad Americo-Japonés.
Esa conmovedora escena es sólo un débil reflejo de lo que hace la gracia de Dios por nosotros. Aunque somos pecadores, podemos tener una relación con Dios simplemente por medio de la fe en Jesús. Puesto que Él murió en la cruz por nosotros, Dios borra el registro de nuestros pecados y nos reconcilia con Él.
El Señor, en su amor asombroso, no sólo nos ha perdonado, sino que también nos ha dado "el ministerio de la reconciliación" (2 Corintios 5:18). Tenemos el honor de compartir las buenas nuevas con los demás para que ellos también puedan estar en paz con Dios. Y cuando estamos bien con Dios, también hemos de hacer lo que podamos para vivir en paz con todo el mundo (Romanos 12:18).
¿Has aceptado ya la oferta de perdón que Dios hace en Cristo? ¿Estás hablando a otros de su amor? ¿Eres un agente de la gracia de Dios en tus relaciones? Empieza hoy: haz las paces. CUANDO TENEMOS PAZ CON DIOS PODEMOS COMPARTIR SU PAZ CON LOS DEMÁS.