sábado, 9 de agosto de 2008

LOS ULTIMOS CINCO MINUTOS

Si te levantas por la mañana tan agotado como cuando te acostaste la noche anterior, intenta recordar en qué estabas pensando los últimos cinco minutos antes de dormirte. Lo que pienses durante esos cinco minutos, va a impactar tu dormir y esto determinará cómo será el próximo día.
Cuando duermes, tu percepción consciente descansa, pero tu mente inconsciente permanece activa. Los sicólogos se refieren al subconsciente como el “subdirector auxiliar de la vida.” Cuando la mente consciente está “fuera de acción”, la subconsciente asume el control. El subconsciente cumple con las órdenes que recibe, aún cuando no estés al tanto de ello.
Por ejemplo, si los últimos minutos antes de dormir los inviertes preocupándote, el subconsciente graba este sentir, lo cataloga como temor y entonces actúa como si fuera realidad. Como resultado, los músculos permanecen en tensión, los nervios están de punta y los órganos del cuerpo se alteran, lo que significa que el cuerpo no está descansando en realidad.
Sin embargo, si esos últimos minutos son invertidos en contemplar una gran idea, un verso inspirador o un pensamiento calmado y alentador, el sistema nervioso interpretará: “Todo anda bien”, y pondrá el cuerpo en un estado de relajamiento y paz. Esto te ayuda a despertar estimulado, fortalecido y confiado.
Muchos de los días que comienzan mal, se deben a la noche anterior, a esos últimos cinco minutos críticos de pensamientos consciente. Tú puedes afectar tu mente consciente con ideas saludables y positivas y preparar así el camino para una noche de verdadero descanso, si meditas en la Palabra de Dios al retirarte a dormir. Por ejemplo, podrías reflexionar en:
Salmo 91:1-2El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío, y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.
Salmo 4:8En paz me acostaré, y así mismo también dormiré; porque solo tú, Señor, me haces habitar seguro.
¡Felices sueños!

ROSAS O ESPINAS

Lectura: Números 14:1-11
Y el pueblo comenzó a quejarse en la adversidad a oídos del Señor; y cuando el Señor lo oyó, se encendió su ira. . . . Números 11:1.
Dos muchachos estaban comiendo unas uvas. Uno de ellos comentó: "¿Verdad que son dulces?" "Supongo que sí --dijo el otro--. Pero están llenas de semillas." Mientras caminaban por un jardín, el primer muchacho exclamó: "¡Mira qué rosas tan grandes y hermosas!" El otro comentó: "Están llenas de espinas." Era un día caluroso, así que pararon en la tienda para tomar un refresco. Después de tomar un poco, el segundo muchacho se quejó diciendo: "Ya mi botella está medio vacía." El primero dijo rápidamente: "La mía todavía está medio llena."
Muchas personas son como el muchacho negativo de esta historia. Siempre ven la vida a través de lentes oscuros. Igual que los israelitas en la Escritura para hoy, se quejan y refunfuñan cuando deberían estar alabando al Señor por su generosa provisión. Pero gracias a Dios, no todo el mundo es así. Hay personas que se concentran en el lado brillante, y son radiantes, felices y agradecidas. Son realistas acerca del lado sombrío de la vida, pero no ponen mala cara ni se afanan.
Tú puedes vencer los pensamientos negativos. Seas quien seas o cualesquiera que fueren tus circunstancias, siempre hay mucho por lo que estar agradecido. Piensa en el amor que Dios te tiene. Alábalo por su cuidado providencial. Luego, en vez de quejarte de las espinas, da gracias por las rosas.
EN VEZ DE QUEJARTE PORQUE NO RECIBES LO QUE QUIERES, AGRADECE QUE NO RECIBES LO QUE MERECES.