sábado, 18 de abril de 2009

HUELLAS ETERNAS

Despreciado y desechado entre los hombres,
Experimentado en quebranto, varón de dolores,
Fue herido y molido por nuestros pecados,
Y por su llaga fuimos nosotros curados.

Habiendo Él orado por sus transgresores
Como oveja fue llevado delante de sus trasquiladores
Por cárcel y por juicio fue enfrentado,
Y de la tierra de los vivientes fue quitado

Aunque no hizo maldad fue maltratado,
Aún por sus amigos fue negado
Por nuestra paz sin compasión fue azotado,
Censurado y de sus vestidos despojado.

Habiendo entregado su vida en expiación,
Quedará satisfecho al ver el fruto de su aflicción.
Por su conocimiento justificará y dará la redención,

A muchos que le hirieron,
aún sabiendo que era el salvador.
Nos permite por su sangre, ser libres del rencor,
Del pecado, de la muerte, la amargura y el dolor.

Patricia J. Olivera Costilla.

DIAS DIFICILES

En el transcurrir del tiempo, hay días que nos parecen más difíciles y complicados que otros, en ocasiones vivimos problemas que parecieran no tener solución.

Recientemente por ejemplo, en la empresa para la cual trabajo tuvimos un siniestro bastante grave, ya que debido a las altas temperaturas (40° C) y a los fuertes vientos, se incendiaron varios cientos de toneladas de material que sirve como combustible para la fábrica. Todo hacia ver que era imposible de controlar y que las pérdidas serían de magnitudes descomunales.

Sin embargo, para sorpresa mía y de todos los que participamos en la labor de combatir el incendio, este fue controlado en pocas horas, sin que hubiese nadie lastimado y sin daño económico importante. Como cristiano, a veces esperamos que Dios nos libré de este tipo de angustias, así como de aquellas que nos significa la grave enfermedad de un ser querido, o la misma muerte de aquel; la pérdida del empleo o algún accidente, en fin, son tantas y diversas las situaciones que vivimos a veces que nos hacen sentir que el día ha sido sumamente difícil y problemático que la pregunta viene a nuestra mente ¿Por qué Dios mío?,¿Por qué me pasa esto?, ¿Acaso no soy tu hijo?, ¿No contaré más con tu protección divina?.

La respuesta está en las Sagradas Escrituras: “Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su Hijo” (Romanos8:28-29). Definitivamente, todo aquello que vivimos y “sufrimos”, tiene un propósito divino. Entiendo que no es fácil entender en que forma “nos ayuda a bien” las situaciones criticas de dolor y angustia, sin embargo si nos volvemos al Señor y le pedimos sabiduría, Él nos hará sentir su presencia, su poder y entenderemos el porqué nos ayuda a bien.

Hay otro pasaje bíblico que reafirma esta idea: “Y preguntáronle sus discípulos, diciendo: Rabbí, ¿quién pecó, éste ó sus padres, para que naciese ciego? Respondió Jesús: Ni éste pecó, ni sus padres: mas para que las obras de Dios se manifiesten en él” (Juan:9:2-3). De alguna manera, Dios que es tan poderoso, puede sin el menor de los esfuerzos hacer prodigios maravillosos manifestando su gloria y su poder precisamente es esas situaciones difíciles. Necesitamos manifestar nuestra fe en Él

En varias ocasiones he tenido el gran privilegio de ver diferentes milagros de Dios, como el que ya comenté en cuanto al incendio, y comprendo que el propósito de Dios se cumple y que pude ver su amor, protección y poder, con lo cual me dice que para Él no hay imposibles, así que puedo con toda la confianza puesta en Dios, enfrentar mis problemas, temores y afanes, sabiendo en quien he creído, por lo que te animo a reflexionar y hacer propio parte de la letra de un bello canto que dice:

Tenemos un Dios, muy, muy grande;
Maravilloso es Él, siempre amoroso
Siempre victorioso, Maravilloso es Él.
El Nunca, nunca nos deja
Siempre con nosotros Él está
Nos levanta cuando caemos
Y a la victoria Él nos guiara…

………………Dios te bendiga

Gustavo V.

HOY..HARE EL TRABAJO DE UN ATALAYA

En la Biblia, encontramos que el trabajo de un atalaya era una responsabilidad muy importante, el atalaya permacía en su garita y cuidadosamente miraba y vigilaba para descubrir si el enemigo se acercaba. El trabajo del atalaya era simplemete buscar el enemigo.
Cuando el atalaya observaba que los enemigos se acercaban, él tocaba la trompeta. Afín de que los que vivían dentro de la ciudad se perapararan para la batalla.Hoy, cada cristiano tiene el trabajo de un atalaya.
Nuestro trabajo es anunciar a los que no han sido salvos que ellos están en peligro de un castigo eterno. Hoy, quiero cumplir mi papel de atalaya en todas mis áreas de influencia.
El Señor me ha dado el trabajo de ser un atalaya. Esa es mi responsabilidad. Es mi responsabilidad anunciar la verdad de Dios a quienes marchan por camino de destrucción. Si fracaso en hacer mi trabajo como atalaya y alertar al perdido y guardo silencio, un día seré demandado por el Señor mismo.
Dios me hará responsable de aquellos con quienes pudo compartir la verdad y no lo hice. Se que mi trabajo no es forzar a la gente a aceptar la vida eterna en Dios. Mi única responsabilidad es tocar la trompeta con mi testimonio y darle a los que me rodean la oportunidad de escoger.
Si las personas no aceptan reconocer a Jesús como su Salvador, yo he salvado mi responsabilidad aunque él o ella entrarán en separación espiritual. Hoy, como atalaya debo estar listo y ser persistente. Hoy necesito estar ocupado para hacer mi trabajo y tratar de advertir al perdido del peligro en el cual se encuentra.
Mi trabajo hoy como atalaya, es el mismo del salvavidas en la playa. El salvavidas mira desde su asiento alto y si observa presencia de tiburones , peligros o animales, le tocará el silbato. Si los que nadan o surfean, no hacen caso al silbato, él ha cumplido su responsabilidad y ahora la responsabilidad caerá totalmente sobre los nadadores.
Día a día, el peligro se acerca para devorar a mis familiares, vecinos y amigos. Yo no puedo permanecer indolente. No puedo perder mi sensibilidad. Hoy quiero cumplir mi responsabilidad. Quizá tu eres uno de ellos algo. Hoy te anuncio que este es el día de slavación y este es el día aceptable. No sigas por ese camino y vuelvete al Señor.

Señor, Gracias en este día te doy por darme la oportunidad de servirte como un atalaya. Hoy quiero cumplir con esa responsabilidad. Se que me rodea gente que necesita conocerte y en este día quiero hacer sonar la trompeta de salvación para ellos, anunciandoles que tú eres el Señor y el Salvador de sus vidas. Dame una vez más de tu poder para hacerlo. Amén.

EL GRAN SIMULADOR

Muchos peces utilizan el camuflaje para pasar desapercibidos ante la vista de los depredadores pero ninguno de ellos logra mimetizarse tan bien como el fantástico pez esponja.
Este pequeño habitante de los mares cálidos que apenas alcanza los 30 cm. de talla máxima no sólo toma perfectamente el color de la esponja que viven en el arrecife sino que su piel imita la textura espongiaria hasta el punto de hacer que la diferencia sea irreconocible al tacto.
Lejos de ser un inocente pececito, el pez esponja es un carnívoro despiadado. Cualquier pez pequeño que lo confunda con una esponja y pasee delante de su boca será sorprendido por un rápido movimiento que lo enviará directamente al estómago del camuflado depredador antes de que caiga en la cuenta de lo que está pasando. Este asombroso mimetismo también le sirve para ocultarse de quienes se pudieran alimentar de su blanda carne. Es por eso que el quedarse quieto es absolutamente fundamental para pasar desapercibido. Todo en la vida de un pez esponja es sumamente lento, salvo el movimiento corto y rápido que se requiere para atrapar la comida diaria, después de la que tomará una muy larga siesta.
El perfecto camuflaje de este pez está lejos de ser rápido y adaptable. Como en un arrecife hay muchas esponjas del mismo color, el pez puede saltar de una a otra a su antojo, pero si tuviera que mudarse a una zona donde hubiera esponjas de color diferente al suyo tardaría cerca de un mes en asumir el color de sus nuevos anfitriones. Es por eso que los peces esponjas no son proclives a “cambiarse de barrio” muy a menudo. En ese lapso de tiempo está expuesto al ataque de los depredadores y lo que es peor, está prácticamente condenado a pasar hambre ya que su figura se hace visible. Claro está que ante tan poco movimiento y tan poca energía gastada a lo largo del día, no requiere de grandes cantidades de alimento para sobrevivir.
El pez amarillo de la foto está posado sobre una esponja roja y todavía no ha iniciado el proceso de cambio de color. Si estuviera posado sobre una esponja amarilla sería absolutamente invisible. Es por eso que, acostumbrado a esa invisibilidad, no se preocupa en absoluto por la presencia de una mujer buzo a pocos centímetros de él ya que confía en que ella no lo verá.
Después de todo la gente ve lo evidente, lo que se distingue. Son muchos menos quienes buscan entre las cosas pequeñas a los grandes misterios. Serán ellos quienes se sorprendan alegremente cuando, al acercarse a una inocente esponja marina, vean un ojo que los mira atentamente. Habrán descubierto al gran simulador del mar. Un privilegio para pocos.Tito RodríguezDirectorInstituto Argentino de Buceo
De la misma manera como cristianos debemos siempre recordar que nuestro enemigo espiritual, Satanás sabe como disfrazarce para sutilmente engañarnos. Muchas veces caemos facilmente en sus trampas al no tener el discernimiento necesario. Vivamos con nuestra sensibilidad espiritual bien clarificada para estar así en victoria.
Entonces llegó el diablo para ponerle una trampa y le dijo: –Si en verdad eres el Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan. Mateo 4:3
Protéjanse con la armadura que Dios les ha dado, y así podrán resistir los ataques del diablo. Ef 6:11
De modo que se despierten y escapen de la trampa en que el diablo los tiene cautivos, sumisos a su voluntad. II tim 2:26

!PERDONADO¡

Lectura: Salmo 103:1-12.
"Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado" Salmo 32:1
Una madre acababa de arropar bien a su hijito, y esperaba escucharle orar. Pero él se había portado mal ese día, y ahora eso le estaba molestando. Así que dijo: "Mamá, quiero que ahora te vayas y me dejes. Quiero orar solo".Percibiendo que algo andaba mal, le preguntó: "Beto, ¿tienes algo que decirme?" "No, mami -respondió-. Tú simplemente me reñirías, pero Dios me perdonará y lo olvidará".Ese niñito entendía uno de los mayores beneficios de la salvación - la realidad del perdón de pecados. La Biblia indica que en Cristo "tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados" (Colosenses 1:14). Los que hemos recibido al Señor Jesús como Salvador disfrutamos de la libertad de la condenación eterna por el pecado (Romanos 8:1), y también podemos tener perdón y purificación diarios (1 Juan 1:9).El apóstol Pablo dijo que la salvación provee estos beneficios adicionales: somos justificados (Romanos 3:24), y estamos en paz en Dios (5:1).Nunca debemos tener la idea de que el Señor toma nuestros pecados a la ligera. Pero cuando reconocemos nuestra culpa con verdadero arrepentimiento, Dios está listo para perdonarnos a través de lo que Jesús hizo en la cruz. A nosotros nos corresponde aceptarlo.
Cuando Dios perdona un pecado, nunca lo vuelve a sacar