sábado, 23 de enero de 2010

BURUNDANGA

“Songo le dio a Borondongo; Borondongo le dió a Bernabe; Bernabé le pego a Muchilanga, le dió a Burundanga, le hincha los pies”. En la famosa canción interpretada por Celia Cruz, Burundanga es un apodo. Pero el significado de esa palabra depende de donde se usa, ya que en varios países tiene diferentes significados. Por ejemplo:
En Panamá, Burundanga significa algo apetitoso, que puede ser un dulce y que se come en cualquier momento. Es un africanismo como fufú, guineo, monga, dengue, chango o guandú.En Guayaquil, Burundanga es el acto sexual.
En las Antillas y Colombia puede ser una cosa inútil y de poca entidad, un enredo o una confusión.
En Colombia tambien Burundanga puede ser una sustancia soporífera que se le administra a una persona para aprovecharse de ella y despojarla de sus pertenencias.
En Puerto Rico, Burundanga es una mezcla de distintos productos en la gastronomía.
En la República Dominicana es un disparate o hecho disparatado.
Estos son los laberintos del idioma, pero a la Luz de la Biblia hay por lo menos dos palabras que no cambian en significado de país en país. No importa donde vayamos esas dos palabras tienen el mismo significado. Una de ellas es la palabra PECADO. Pecado es pecado en cualquier lugar del mundo.
Pecado es no dar en el blanco, estar desiado del propósito divino. No ajustarse a la norma divina. Por el pecado la gente pierde el gozo, la paz, la estabilidad y la eternidad.
La otra palabra es Jesucristo. tiene un solo significado, y es Salvador y Mesias. Y a través de él, somos libres de las cadenas del pecado.
Deja que Jesucristo te libere hoy de las cadenas del pecado.
Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero si haces lo malo, el pecado te acecha, como una fiera lista para atraparte. No obstante, tú puedes dominarlo.»Génesis 4:7
Pero Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Romanos 5:8
Si por la transgresión de uno solo reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por uno solo, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia. Romanos 5:17

EL DIOS DE LA VICTORIA

Lectura: 2 Corintios 2:14-17.
"No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal" Romanos 12:21
En la mitología griega, Niké era la diosa de la victoria. Niké luchó del lado de los dioses olímpicos, ganando la victoria sobre los poderosos titanes. Como resultado de ello, ella se convirtió en el símbolo de ganar. Pero los supuestos poderes de Niké no se limitaban simplemente a la guerra. También llegó a ser la diosa favorita de los atletas que querían ganar en las competencias deportivas. Los romanos la adoptaron y la adoraron dándole el nombre latino de Victoria.
En el mundo grecorromano donde enseñaba Pablo, la victoria era altamente valorada. Así que, cuando él expresaba la verdad cristiana, usaba palabras que sus oyentes pudieran entender. En sus cartas, describía a Cristo como Aquel que nos guía en un desfile de triunfo militar (2 Corintios 2:14-17) y comparaba la vida cristiana con alguien que estaba entrenando para los antiguos juegos olímpicos (1 Corintios 9:24-27).
Pablo también usaba la palabra victoria en referencia a nuestras luchas contra aquellos que nos hieren deliberadamente. «Vence [sé un vencedor] con el bien [d]el mal» (Romanos 12:21). Puede que esto signifique devolver amabilidad por maldad o establecer límites de manera respetuosa al comportamiento maligno. En cualquiera de estos casos, una actitud de amor no puede generarse con nuestras propias fuerzas. Pero en Cristo, tenemos el poder divino que los antiguos paganos sólo podían tener la esperanza de alcanzar. Jesucristo es el auténtico Dios de la victoria.
Dios nos dará la victoria cuando nos unamos a Él en la lucha.