viernes, 2 de octubre de 2009

UNA ROSA DE AMISTAD

Era en Estados Unidos durante la segunda guerra mundial, y era un botón de rosa lleno de vida, pugnando por abrirse y llegar al máximo de su belleza. La familia Ninomiya, familia japonesa, derramó lágrimas de gratitud.

Conrad Holster, vecino de la familia en las cercanías de San Francisco, California, la había cultivado para darles la bienvenida. Y no sólo había cultivado esa rosa, sino que había cuidado del vivero de los Ninomiya durante los cuatro años que habían pasado en el campo de concentración.

La familia japonesa había comprado tierras cerca de San Francisco. Junto con su vecino, Conrad Holster, un norteamericano, habían cultivado rosas. Cuando estalló la guerra, los japoneses fueron internados en campos de concentración. Conrad, el vecino, cuidó como propio el vivero de ellos.

Lo que hizo de esa rosa todo un símbolo es que floreció en el tiempo en que el Japón había bombardeado a Pearl Harbor, puerto de la ciudad de Honolulu, y la familia Ninomiya era una de muchas familias japonesas bajo sospecha, lamentablemente odiadas por los norteamericanos. Pero este vecino vio más allá de su raza, su cultura y su religión.

«La amistad —dijo alguien metafóricamente— es la rosa con que se enriquece nuestro pobre barro humano.» Y es que la amistad verdadera, cuando es pura y profunda, supera todas las diferencias que nos separan.

El proverbista Salomón expresó algo muy interesante acerca de la amistad: «En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia» (Proverbios 17:17).

Si la amistad que decimos tener distingue entre uno y otro —entre un norteamericano y un japonés, entre un rico y un pobre, entre un letrado y un analfabeto, entre un católico y un protestante—, entonces no es amistad. El que ama sólo a los que están de su lado no tiene más que amor por conveniencia.

Jesucristo dijo: «Ustedes han oído que se dijo: “Ama a tu prójimo y odia a tu enemigo.” Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen» (Mateo 5:43‑44). Si Cristo exige amor aun hacia el enemigo, ¡cuanto más hacia el que está separado de nosotros sólo por alguna diferencia de opinión!

Si nos falta amor —amor entre esposo y esposa, entre padre e hijo, entre un pueblo y otro, entre una religión y otra—, es porque no tenemos en nosotros el amor puro de Dios. No suframos más con odio. Cristo quiere cambiarnos con su amor.º

Hermano Pablo

SEGUROS EN CRISTO

SEGUROS EN CRISTO


“Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.”2º Timoteo 1:12


Las inseguridades comienzan cuando dejo que mis emociones tomen el control y no la verdad de la Palabra de Dios. NO puedo estar segura en Dios… sino le conozco realmente.
Pablo dice: “yo se en quien he creído y estoy seguro”. Cristo es nuestro fundamento sólido, inamovible.
“Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado” 1 Pedro 2:6


“¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su prop io Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8:31 al 39

1.Segura de mi salvación: Juan 10:27-29. Efesios 1:13

2.Segura de mi destino eterno. 1ºPe.1:3-4

3.Segura de ser su hija. Juan 1:12

4.Segura de la confiabilidad de Su Palabra y Sus promesas.

“Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones;” 2ªPe.1:19

5.Segura contra el ataque del enemigo. Efesios 6:11-17

6.Segura del control de Dios.
“¿Quién será aquel que diga que sucedió algo que el Señor no mandó?” Lam.3:37

Leí en un libro estas palabras: ¿Tienes a Dios? Porque si le tienes, tienes todo el amor y la vida , toda la dulzura y la ternura- todo lo que puede satisfacer el corazón y deleitar la mente. Tenerlo a Dios es tenerlo todo, aunque se esté despojado de todo. El ser destituido de Dio s es ser despojado de todo, aunque se tenga todo.( F.B.Meyer)

7.- Segura de Su Provisión y cuidado

Salmos 91:1 ,Salmos 119:50: Salmos 73:28 “Pero en cuanto a mi , el acercarme a Dios es el bien; He puesto en Jehová el Señor mi esperanza, para contar todas tus obras” .

Hay tantas promesas, como arco iris de esperanzas , que nos ayudan a no mirar las dificultades que estorban nuestro camino sino poder ver el poder y la fidelidad del que hizo la promesa.

Confía segura en Sus Manos. Él es la Roca firme, el fundamento sólido de nuestra vida.

“¿A quién tengo yo en los cielos sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra”
Salmos 73:25


Enviado por: Alejandra. L

EL ASIENTO VACIO

El asiento vacío habla con elocuencia. A pesar de que su mensaje no es agradable, todos lo pueden oir.
Al predicador el asiento vacío le dice: “Tu sermón no vale.”
Al que visita la iglesia, le advierte: “Ya ves, vamos perdiendo terreno.”
Al nuevo que busca una iglesia donde asistir: “Vale más esperar a ver lo que pasa aquí.”
Al tesorero de la iglesia: “¡Cuidado! ¡Habrá un déficit!”
A la madre que preparó la cena: “No me importa lo que haces para mí”
Al compañero de trabajo: “Trabaja por mí que yo llegó mas tarde”
Al músico: ” No me interesan tus horas de ensayo y disciplina”
A los miembros presentes les aconseja: “Ustedes también pueden ausentarse el domingo próximo.”
A los verdaderos fieles les aconseja: “Trabajad, invitad, orad, orad, llenad esos asientos vacíos.”
El asiento vacío testifica contra los cultos. Mata la inspiración, ahoga la esperanza. Aleja el celo y es un peso desanimador para toda iglesia.
Por otro lado, el asiento ocupado es un ala, es un estímulo, es un incentivo y una inspiración al predicador y a toda persona que ama al Señor Jesús.—
Hay muchos lugares donde hay asientos vacíos. Y sus mnsajes son desperanzadores. Pero los asientos ocupados trasmiten la esperanza, la confianza y el vale la pena seguir, porque hay frutos que recoger en el camino.
Cerca de tí hay un asiento vacío?. Busca la persona que debería estar ahí, quizas esta desanimada, frustrada o desilusionada y tú podrías hoy marcar una diferencia para ella o él. El asiento vacío gime esperando que tu hagas algo por volverlo a llenar.
“Tú serás echado de menos, porque tu asiento estará vacío.” 1 Samuel 20:18.
No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. Heb 10:25