viernes, 24 de abril de 2009

HOY.. ME GUARDARE DE SER ARRASTRADO POR EL ERROR

“Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza” II Ped 3:17
Gracias al Señor, porque en él estoy firme, pero hoy no debo vanagloriarme de esta posición de firmeza, porque tal firmeza no depende de mí solo como persona, sino del Señor, más lo que si depende de mí es guardarme de no ser arrastrado por el error, porque puedo perder tal firmeza. Hoy, debo entender que el único récord de mi vida que existe es el escrito por mi mismo.
Mi destino no es decidido mas tarde, en la eternidad, sino ahora mientras yo vivo en la tierra. Mi destino es el eco de mis actuales decisiones.
Dice el Apóstol Pedro, sí que vosotros, sabiéndolo de antemano. No tengo excusa, yo lo se de antemano.
Sé de antemano cuanto me ama el Señor, Sé de antemano por su palabra cuan bueno es el Señor. Sé de antemano el precio que Jesús pago por mi. Sé de antemano que no estoy solo y que su amor siempre está sobre mi como un estandarte. Y porque lo se de antemano, el apóstol Pedro dice, Guardaos. Ese imperativo muestra mi responsabilidad. El Señor ha prometido hoy guardarme….
El me guardará de lo que yo no puedo guardarme, pero a mi me corresponde guardarme de todo aquello que puede arrastrarme y ese puede ser el error de los inicuos, porque si me dejo arrastra perderé la firmeza...Para que ser ignorante de lo que Dios ha hecho y hace por mi? Todo lo que necesito conocer está escrito.
Lo sé antemano y por lo tanto en ese hecho me guardaré para jamás ser arrastrado por el error.
Señor. Que responsabilidad está ahora en mis manos. Saber que necesito conocer de antemano todo lo que has hecho y haces por mí.
En este hecho puedo descansar y necesito guardarme de ser arrastrado por el error. Gracias porque cuento con tu amor y dirección.
Gracias por tu Santo Espíritu, quien vive dentro de mí para guiarme. Ayúdame hoy, a guardarme del error de los inicuos, porque de esa manera podré mantener la firmeza en medio de un mundo que se tambalea. Gracias por este día y en este día recordaré lo que de antemano me has compartido en tu amor. Amen.

SIGAMOS CAVANDO

El médico escocés A. J. Cronin (1896-1981) se vio obligado a ausentarse de su práctica de la medicina por razones de salud. Entonces decidió escribir una novela. Pero cuando iba por la mitad, se descorazonó y tiró el manuscrito en el bote de la basura.
Totalmente decepcionado, Cronin se encontraba caminando por las tierras montañosas de Escocia y vio a un hombre cavando en un pantano tratando de sacarle el agua para usarlo como pasto. Cuando Cronin conversó con él, el hombre dijo: “Mi padre cavó en este pantano y nunca consiguió hacer pasto. Pero mi padre sabía, y yo lo sé también, que es sólo cavando que se consigue hacer pasto. Así que sigo cavando.”
Sintiéndose reprendido y motivado de nuevo, Cronin fue a su casa, sacó su manuscrito de la basura, y lo terminó. De esa novela, Hatter’s Castle (El castillo de Hatter) , se vendieron tres millones de ejemplares. Cronin abandonó la práctica de la medicina y se convirtió en un escritor mundialmente famoso.
A veces, tú y yo podríamos sentirnos atrapados por circunstancias que exigen paciencia y persistencia. ¿Estamos dispuestos a seguir cavando cualquier “pantano” que Dios nos haya asignado?
El libro de Hebreos nos dice que tenemos “necesidad de paciencia” (10:36), y que debemos correr “con paciencia la carrera que tenemos por delante” (12:1). ¿Cómo? “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe” (v.2). Con Cristo como ejemplo, ¡sigamos cavando!

UN VELERO

Lectura: 2 Corintios 5:1-10.
"Pero confiamos, y más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor" 2 Corintios 5:8
Doris, una anciana, se encontraba cerca de la muerte. Amaba al Señor y anhelaba estar con Él. La enfermera le dijo a su familia que probablemente Doris se aferraría a la vida hasta que pudiera ver a su hija, que estaba de camino para despedirse de ella. La enfermera dijo: "Es como si Doris estuviera con un pie aquí y el otro en el cielo. Ella quiere dar ese último paso pronto".Eso me recuerda la siguiente bella descripción de la muerte hecha por Henry van Dyke: "Estoy de pie junto a la orilla del mar. Un barco a mi lado extiende sus blancas velas a la brisa matutina y se hace al mar azul. Me quedo allí y lo observo hasta que, finalmente, se ve como una diminuta nube blanca, justo donde el mar y el cielo se mezclan el uno con el otro...y justo en el instante cuando alguien a mi lado dice: '¡Mira, se fue!' hay otros ojos que lo ven venir, y otras voces listas a dar grito de alegría: '¡Ahí viene!' Y eso es la muerte".Para los seres queridos de un creyente que muere son algo más consoladoras las palabras del apóstol Pablo: "Si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos" (2 Corintios 5:1). Podemos regocijarnos en nuestro dolor sabiendo que nuestros seres queridos que han partido ahora están presentes con el Señor (v. 8)._
Porque Cristo vive, la muerte no es una tragedia sino un triunfo.

jueves, 23 de abril de 2009

¡GRANDE PRIVILEJIO!

¡Qué hermoso es obedecer 
al Dueño del universo! 
No merecemos tal honra 
¡Es un grande privilegio! 

Nuestro Dios en las alturas 
es Soberano y Supremo, 
es grande Su Majestad 
Su gloria cuentan los cielos. 

Todo aquello que creó 
con Su palabra y con celo, 
lo colocó en su lugar ? 
Él vio que todo era bueno. 

Mas aún, algo faltaba, 
no podía obviar el resto, 
Quería ser Padre de hijos 
que le guardaran respeto. 
Que caminaran con Él, 
Le confiaran sus secretos, 
Como al Padre que les ama, 
Como Amigo en todo tiempo. 

Entonces determinó 
como Propósito Eterno 
el darnos lo más preciado, 
lo más valioso y perfecto: 
Al que con sangre pagó 
por tí y por mí ?¡Gran Misterio! 

No menosprecies tal don 
No ignores Su mandamiento 
¡Obedecer al Señor 
es un grande privilegio!




NO TE DES POR VRNCIDO!!!

A principio de la temporada de baloncesto de 1989, Michigan se enfrentó a Wisconsin. Faltando segundos en el último cuarto de hora, Rumeal Robinson de Michigan se vio en la línea de penalidad. Su equipo estaba rezagado por un punto y él sabía que si podía anotar ambos tiros libres, Michigan ganaría. Tristemente, Rumeal falló ambos tiros. Wisconsin perdió frente al preferido Michigan y Rumeal fue a su vestidor sintiéndose aplastado y avergonzado.
Sin embargo, su desánimo lo estimuló a tomar acción y motivó su determinación. Decidió que al final de cada práctica por el resto de la temporada, tiraría cien tiros libres extras al canasto. ¡Y lo logró!
El momento llegó cuando Rumeal se puso en la línea de penalidad en otro juego, de nuevo con la oportunidad de hacer tiros libres al canasto. ¡En esta ocasión, solo quedaban tres segundos de tiempo, y el juego era de los finales de la NCAA! ¡Como un chasquido salió el primer lanzamiento! Y como un chasquido el segundo. Esos dos puntos dieron a Michigan la victoria y el Campeonato Colegial Nacional de la temporada.
¿Has fracasado en algo? No te des por vencido. En vez de ello, intensifica tu esfuerzo. ¡El éxito es posible!

Proverbios 10:4Pobre es el que trabaja con mano negligente, mas la mano de los diligentes enriquece.

IMPULSADO POR LA GRATITUD

Lectura: Hechos 20:22-24.
"Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano" 1 Corintios 15:58
¿Cuál fue la novela más grande jamás escrita? Muchos lectores votarían por la obra de León Tolstoi, Guerra y Paz, la cual, dependiendo de la edición, bien puede tener más de mil páginas. Aun después de haber terminado su novela, Tolstoi siguió escribiendo -a menudo hasta el límite del agotamiento, incapaz de dormir, y al borde de un colapso. Un día, un amigo le preguntó por qué seguía escribiendo y empujándose hasta el borde del agotamiento, le recordó a Tolstoi que era un rico conde ruso con siervos que siempre estaban a su entera disposición, y que tenía un futuro asegurado. Tolstoi le explicó que seguía escribiendo porque era el esclavo de una obsesión similar, excepto que su impulso era motivado por Dios. Tal y como se lo explicó a sus amigos en Corinto, "el amor de Cristo nos constriñe" (2 Corintios 5:14). Esta era su pasión ardiente, un fuego emocional, una fuerza espiritual que le hacía compartir las buenas nuevas de Jesús y Su muerte y resurreción. A lo largo de los años, ese celo dedicado ha caracterizado a muchas de los seguidores de nuestro Señor. Ojalá que una chispa de ese fuego arda en nuestros propios corazones.
La buena noticia es demasiado buena para que te la guardes.

AMORTIGUACIÓN AUTOMATICA

Ingrid Checha, de apenas dos años de edad, estaba jugando en su domicilio. Ella vivía con sus padres en el piso decimocuarto de un edificio de departamentos en Caracas, Venezuela.
En cierto momento la niñita, ilusionada con lo que veía afuera, trató de abrir la ventana. Ésta cedió repentinamente, y la pequeña se precipitó al vacío.Cayó desde una altura de sesenta metros, pegando contra el techo de zinc de un estacionamiento de vehículos que había abajo, y rebotando sobre el techo de un automóvil. Cuando corrieron a recogerla, dieron por sentado que la chiquita tuvo que haberse destrozado, pero la encontraron llorando, con sólo algunos raspones y magulladuras. «¡Un milagro!», exclamaba la gente, y ciertamente lo era.
Llevaron a la niña al hospital y la sometieron a un período de observación, pero los médicos afirmaron que había quedado en estado increíblemente magnífico.
¿Qué había pasado? Este es uno de los milagros de la naturaleza humana. Los que saben de esto dicen que los infantes reaccionan instintivamente al peligro y en eso tienen una gran ventaja en las caídas.
Cuando un adulto se siente caer, pone rígidos todos sus músculos, con el resultado de que al golpear contra el suelo parece como si fuera de vidrio, y se quiebra, se rasga, se parte y se corta. Pero el infante instintivamente afloja todo su cuerpo, que parece hacerse de goma, y amortigua entonces el choque.
Como que hay, en esto, una lección grandísima para la vida del hombre. Los golpes que recibe nuestra alma son más fuertes, más complejos, más problemáticos y más permanentes que los golpes del cuerpo. El diario vivir nos enfrenta con frustraciones súbitas, con desastres azarosos, con pérdidas inesperadas. El resultado es la frustración, la angustia, la agonía y el dolor.
Si ante estos golpes endurecemos el corazón, nos ponemos rígidos y obstinadamente decimos que con nuestra propia fuerza saldremos adelante, corremos el peligro de hacernos pedazos. Eso le ha ocurrido a muchos.
En cambio, si nos ablandamos en humildad, enterramos nuestra obstinación y sacrificamos nuestro orgullo, podremos rebotar de lo que sería un desastre. Solos no podemos resistir los golpes de la vida, pero si nos humillamos ante Dios, Él nos dará su mano de ayuda. Sólo tenemos que rendirnos en sumisión y entregarle dócilmente nuestra alma a Cristo. Confiemos en su divino amor.

Hermano Pablo