domingo, 14 de septiembre de 2008
EL AGUILA, EL CUERVO Y EL CORDERO
TESTIGO OCULAR
Lo que hemos visto y oído, os proclamamos. . . . --1 Juan 1:3.
"No creo que le interese entrevistarme para su programa de televisión --me dijo el hombre--. Necesita a alguien que sea joven y fotogénico, y yo no soy ninguna de las dos cosas." Yo contesté que de verdad lo queríamos a él porque había conocido a C. S. Lewis, el célebre escritor y tema de nuestro documental. "Señor --le dije-- cuando se trata de contar la historia de una persona, no hay nada como un testigo ocular."
Los cristianos a menudo nos referimos al hecho de compartir nuestra fe como "testificar" o "dar testimonio". Es un concepto preciso tomado directamente de la Biblia. Juan, compañero y discípulo de Jesús, escribió:
". . . nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la vida eterna, la cual estaba con el Padre y se nos manifestó; lo que hemos visto y oído, os proclamamos. . ." (1 Juan 1:2-3).
Si conoces a Cristo como Salvador y has experimentado su amor, gracia y perdón, puedes hablarle de Él a otra persona. No se necesita juventud, belleza ni adiestramiento teológico. La realidad y el entusiasmo son más valiosos que un curso sobre cómo compartir tu fe.
Cuando se trata de contar a alguien la maravillosa historia de cómo Jesucristo puede transformar la vida de una persona, no hay nada como un testigo como tú.
JESÚS NO NECESITA ABOGADOS, SINO TESTIGOS.
sábado, 13 de septiembre de 2008
¿CUALES SON TUS SUEÑOS?
Los visionarios suelen ser personas que incomodan a otros cuando deciden hablar de sus sueños y mucho más cuando esos sueños se cumplen. Es por eso que muchos prefieren anular las visiones de los soñadores.
Todos los que cumplieron sus sueños tuvieron que callar esas voces que los invitaban a pensar que estos no eran cosa seria. Por eso, la clave para que los sueños no se deshagan es tomarlos muy en serio.
Un breve sueño bien concebido puede desencadenar una potente fuerza creadora en otras personas y así, sueño a sueño, se pueden transformar mil realidades. De todas las características que poseemos, soñar es una de las más semejantes a la imagen de Dios. No somos solo un cúmulo de moléculas ni de células; tampoco una suma de instintos repetibles innatamente. Podemos soñar y eso es algo seriamente planeado por Dios. Él nos dio esa capacidad como rasgo fundamental de nuestra creación. Soñar equivale a crecer, conquistar, crear, arreglar y mejorar. Los sueños son una energía necesaria para mantener y refrescar la creación a nuestro alrededor. Ellos nos permiten ver lo invisible, creer lo increíble y lograr lo imposible. Por eso es que cuando soñamos podemos sentirnos completos en el Señor. Los sueños muchas veces son revelaciones de Dios, por eso hay que encararlos con pasión, compromiso y esfuerzo. Si así lo hacemos, vendrán los días en que se cumplirán estas visiones.
Punto de reflexión
Cuando sueñas despierto, ¿qué es lo que más anhelas?
¿Por qué a Dios le gusta que soñemos?
¿Qué sueños aún no has podido alcanzar? ¿Cuáles ya has alcanzado?
Muchas personas se han olvidado de soñar y crear pensamientos positivos acerca de un futuro con éxito y victorias ¿A quién podrías ayudar a despertar al anhelo de soñar con Jesús?
Ezequiel 12:23. Ya vienen los días en que se cumplirán las visiones.
NO OLVIDES DE DONDE VIENES
Pero aquellos que conocen al doctor William DeVries, el cirujano pionero del corazón artificial, no pudieran estar en mayor desacuerdo.
Sus compañeros en el Hospital Humana Audubon en Louisville, Kentucky, describen al doctor DeVries como el tipo de médico que se presenta los domingos solo para animar a sus pacientes descorazonados. En ocasiones cambia su atuendo, a lo considerado por tradición como un trabajo de enfermera, y si el paciente desea que se quede un poco de tiempo y converse, él siempre lo hace.
DeVries expresa que los amigos son unos “zapatos viejos” que encajan con lo que lleves puesto. A él le gusta ponerse botas de vaquero con su atuendo de cirugía, y a menudo repara los corazones a son de Vivaldi o jazz.
Él siempre ha tenido una sonrisa acechando -dice un cardiólogo de Louisville, doctor Robert Gooding-, y siempre busca la forma de mostrarla.
No importa cuán alto subas, nunca olvides que comenzaste el nivel más bajo. Incluso si naciste entre gran fortuna y privilegios, fuiste un bebé indefenso. El verdadero éxito no viene por pensar que has llegado al lugar donde otros deban servirte, sino en reconocer que cualquiera que sea tu ubicación, has llegado a una posición donde puedes servir a los demás.
No le pidas a Dios lo que piensas que es bueno; pídele aquello que Él considera bueno para ti.
EL ASFALTO DEL CIELO
. . . la calle de la ciudad era de oro puro, como cristal transparente. --Apocalipsis 21:21.
Se cuenta la historia de un minero que encontró oro y llevaba su bolsa de pepitas con él a todas partes. Un día murió y fue al cielo, y todavía llevaba sus queridas pepitas de oro. Cuando llegó, un ángel le preguntó por qué llevaba asfalto. "Esto no es asfalto --explicó--. Es oro." A lo cual el ángel contestó: "En la tierra le llaman oro, pero aquí en el cielo lo usamos para pavimentar nuestras calles."
Claro que sólo se trata de una historia chistosa. Pero nos lleva a pensar en lo que consideramos valioso. . . y lo que verdaderamente vale para Dios.
Lo que más me impresiona de Apocalipsis 21 es la descripción de la calle del cielo: es "de oro puro, como cristal transparente" (v.21). Valoramos el oro como el más precioso de todos los metales, y lo usamos para fabricar nuestras más queridas posesiones. En el cielo vamos a caminar sobre él. ¡Qué cambio!
Las cosas que valoramos aquí en la tierra no se valorarán tanto en el cielo: las cosas innecesarias que compramos y coleccionamos, las carteras de valores y las cuentas bancarias, la admiración y la fama. Cuando llegue el momento de decir adiós a la tierra, ¿qué valor van a tener?
Las posesiones terrenales son temporales. Recuerda: nuestra verdadera riqueza está en el cielo.
LAS PERSONAS MÁS RICAS DE LA TIERRA SON LAS QUE ACUMULAN TESOROS EN EL CIELO.
viernes, 12 de septiembre de 2008
HOY.. PROCLAMARE QUE EL CRISTIANISMO ES CRISTO
Juan 1:1
Hoy, al salir a mi trabajo, estudio o para enfrentar las diferentes responsabilidades, no me quiero vestir con el manto de la religión, porque la vestidura religiosa es una vestidura hecha por las finitas manos humanas, pero quiero vestirme con el manto del cristianismo. Querer vestirme de cristianismo es vestirme de Cristo, porque el cristianismo es Cristo .
Muchas de las religiones creen en un Dios único. Casi todas creen que la humanidad tiene problemas y que necesita salvarse de alguna manera. Pero solo el cristianismo enseña que Jesucristo es la llave que abre todas las puertas principales de nuestra vida pasada, presente y futura. Solo el cristianismo considera a Cristo como el único mediador entre Dios y los hombres.
En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios y el Verbo era Dios. Jesús la palabra encarnada de Dios, es precisamente Dios mismo. Cristianismo es Cristo. Hoy, estaré rodeado de mucha gente que solo tiene religión pero caminaran vacíos e insatisfechos. Ellos no quieren conocer más de religión. Ellos no quieren más ritos.. Ellos quieren vida. Ellos quieren cristianismo y cristianismo es Cristo.
Si hoy puedo vestirme de cristianismo…me vestiré de Cristo de manera que en mí andar, hablar y actuar todos los que me rodean puedan ver los rasgos de Cristo.
Encontrarme con Cristo hoy, es encontrarme con la vida. Encontrarme con Jesús hoy es encontrar la verdadera razón para vivir. No encontrarme con él es andar en el vacío y la desesperanza. En él está la vida y la vida es la luz de los hombres. Encontrarse con Jesús es encontrarse con Dios porque él es Dios. Hoy, no solo quiero encontrarme con él…sino vestirme de él….
Señor. Gracias porque al enseñarme el cristianismo, me enseñas a Cristo y ver a Cristo es verte a ti oh Padre. Muchos luchan con esto porque les es difícil entender al Padre, al Hijo y al Espíritu como uno solo. Pero tú no me pides que lo entienda sino que lo acepte. Aceptar esta realidad y acercarme a Jesús es acercarme a ti. Gracias, porque el Verbo es desde el principio, estaba con Dios y era Dios. Cristianismo es Cristo.
Mi vida cambio cuando me acerque al Verbo. Hoy quiero compartir no solo con palabras sino con hechos, que Cristianismo no es religión..Cristianismo es Cristo. Señor, hoy estaré cerca de otros y otros estarán cerca de mi… ayúdame para tocarlos con esta verdad y que ellos se vistan con el cristianismo ..y Cristianismo es Cristo y nada mas. Amén.
EL LEON MORIBUNDO
Un jabalí se precipitó sobre él, y vengó con un golpe de sus colmillos una herida mucho tiempo atrás recibida.
Poco después el toro con sus cuernos lo corneó como a un enemigo.
Cuando el asno vio que la bestia enorme podría ser atacada impunemente, él lo pateó en su frente con sus talones.
El León, que expiraba dijo: “He tolerado de mala gana los insultos de los valientes, pero ser obligado a soportar tal tratamiento de ti, que eres una desgracia de la naturaleza, es en efecto sufrir una doble muerte”.
Nada molesta más a los poderosos que ser humillados por los débiles.
Fábula de Esopo
Si bien a primera vista, la fábula de hoy pareciera enfocar la injusticia y el abuso del imposibilitado, en verdad nos recuerda la realidad de una justicia superior… la de Dios. Y es que todos necesitaremos dar cuenta de nuestros actos delante de Él… algunos antes y otros después.
El cómo utilizamos los recursos y talentos que Dios coloca en nuestras manos es asunto que debe ser enfrentado con sobriedad ya que algún día, al ser demandado de nosotros nuestra mayordomía terrenal, veamos a otros que, con muchísimo menos, sean felicitados por nuestro Señor con las preciosas palabras de la Escritura:
“Buen siervo fiel, sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré…”
Esa sería la más terrible humillación de aquellos que hemos sido bendecidos de este lado del cielo con tanto más que los demás. Pero no tiene porqué ser así… enmendemos nuestros caminos y seamos de bendición a los demás. Que el Señor les bendiga.