jueves, 5 de junio de 2008

POR LA VIA DOLOROSA

CRISTO,YO CREO EN TI

SATANAS VENDE OBJETOS USADOS

Como necesita adaptarse a los nuevos tiempos, Satanás decidió hacer una liquidación de gran parte de su stock de tentaciones. Puso anuncios en los diarios y atendió a los clientes, en su oficina, durante todo el día.
Era un stock fantástico: piedras para que los virtuosos tropezaran, espejos que aumentaban la importancia personal, anteojos que disminuían la importancia de los demás. Colgados de la pared, algunos objetos llamaban mucho la atención: un puñal de hoja curva, para ser usado en la espalda
de alguno, y grabadoras que sólo registraban chismes y mentiras.

-¡No se preocupen por el precio! -gritaba el viejo Satanás a los potenciales compradores. -¡Llévenlo hoy, paguen cuando puedan!

Uno de los visitantes notó, puestas en un costado, dos herramientas que parecían muy usadas y que casi no llamaban la atención. Sin embargo, eran carísimas. Curioso, quiso saber la razón de esa aparente discrepancia.

-Están gastadas porque son las que más uso -respondió Satanás, riendo. -Si llamaran mucho la atención, la gente sabría cómo protegerse de ellas.
"Sin embargo, ambas valen el precio que pido por ellas: una es la Duda y la otra es el Complejo de Inferioridad. Todas las otras tentaciones siempre pueden fallar, pero estas dos siempre funcionan."

SALVO POR UN HIMNO

Un grupo de turistas de los estados del norte de los Estados Unidos formaba parte de un gran número reunido en el muelle de un vapor de excursiones que iba a recorrer el histórico río Potomac una hermosa noche del verano de 1881. Un caballero había estado entreteniendo al grupo con una selección de los himnos que más les gustaban. El último del que habló fue "Jesus, lover of my soul".
El cantante cantó los dos primeros versos con tanto sentimiento, y con un énfasis tan peculiar en las líneas del final que conmovieron a todos. Y un silemcio solemne cayó sobre los oyentes durante unos segundos después de que acabara de cantar. Entonces un caballero se acercó desde un lado y le preguntó:
-Le ruego que me disculpe, pero estuvo usted activo en la última guerra?
-Sí, señor -contestó el cantante- serví a las órdenes del general Grant.
-Bien -contestó el intruso-. Yo luché en el lado contrario, y creo, estoy seguro, de que yo estuve cerca de usted una noche brillante hace 18 años en este mismo mes. Era una noche como esta. Si no me equivoco, estaba usted de guardia. Nosotros los sureños estábamos en guerra y usted era uno de mis enemigos. Me acerqué a su puesto de vigilancia con mi arma, las sombras me ocultaban. A usted le daba la luz claramente.
Mientras usted hacía su guardia, tarareaba ese himno que acababa de cantar. Levanté mi arma e intenté apuntar a su corazón, y yo había sido seleccionado por nuestro comandante porque tengo un tiro firme y certero. Entonces en la noche se sintieron las palabras:

Cover my defenseless head, With the shadow of thy wings
(Cubre mi cabeza indefensa con la sombra de tus alas)

Su oración fue respondida. No pude disparar después de eso. Y no hubo ataque a su campamento esa noche. Estaba seguro cuando le oí cantar esta noche, que usted era el hombre cuya vida me vi compelido a no destruir.
El cantante cogió la mano del sureño y dijo con mucha emoción:
-Recuerdo esa noche muy bien, y sobre todo el sentimiento de depresión y soledad con que cumplía mi deber. Conocía el peligro de mi puesto, y era el más peligroso de todos los que tuve. Me entretuve recordando mi hogar, mis amigos, y todo lo que amo. Entonces el pensamiento del cuidado de Dios por todos los que ha creado vino sobre mí con peculiar fuerza. Si Él cuida del gorrión, ¡cuánto más no lo hará del hombre creado a su imagen! Y canté el himno, la oración de mi alma, y mi corazón dejó de sentirse solo.
-No supe -continuó- cómo fue respondida mi oración hasta hoy. Mi Padre Celestial consideró que era mejor que no lo supiera en estos dieciocho años. ¡Cuánta de su bondad para con nosotros ignoraremos hasta que se nos revele a la luz de la eternidad! El himno "Jesus, lover of my soul" ha sido mi himno 0favorito. Ahora me será amado de una manera que no poré expresar.
El incidente fue relatado al escritor por una mujer que estaba presente en el vapor.

QUIEN LUCHA, VENCE

Había dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación, cuando de pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayo al agua. El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomo una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logro quebrarlo y así salvar a su amigo.

Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: "¿Cómo lo hizo? El hielo esta muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!!!!"

En ese instante apareció un anciano y dijo: "Yo sé como lo hizo".
"¿Cómo...?" Le preguntaron al anciano y el contestó: "No había nadie a su alrededor para decirle que no podía hacerlo".

PAZ

Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.

La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que esta reflejaba la paz perfecta.

La segunda pintura también tenía montañas. Pero estas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua.
Todo esto no se revelaba para nada pacífico. Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, el miró tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado plácidamente un pajarito en el medio de su nido...

Paz perfecta... ¿Cuál crees que fue la pintura ganadora? El Rey escogió la segunda. ¿Sabes porqué? "Porque," explicaba el Rey, "Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz."

Y tú... ¿ya sabes QUIEN te da la verdadera paz del corazón?...

NOVENTA Y NUEVE OVEJAS

Una mujer y su marido llegaron un día a uno de los grandes hoteles de París para pasar unos días allí. Era tiempo de la visita del Sr. Moody y del Sr. Sankey a las islas británicas, y la mujer, que tenía mucho interés en esa obra, había, antes de dejar Inglaterra, llenado la bolsa con copias de su famoso himnario "Canciones y Solos Sagrados", esperando que pudieran ser de valor allí. Por la noche, cuando la mayoría de los huéspedes que estaban en el hotel estaban en la cena, ella bajó las escaleras y colocó uno o más de los himnarios en una mesa de lectura, una mesa ya bastante llena de libros.
Cuando acabó la cena, muchos caballeros regresaron a la sala, entre ellos un joven inglés de buena posición, que acababa de llegar a París para pasar dos semanas de diversión. Mirando los libros vió el himnario, y se dijo a sí mismo: "Moody y Sankey aquí también". Sabía quienes eran porque tenía una hermana cristiana que por el bien del alma de su hermano le había rogado en vano que viniese a sus reuniones varias veces. Cogió el himnario y al abrirlo se encontró el himno

"Noventa y nueve ovejas, sí, en el aprisco están;
mas una sola, sin pastor, por la montaña va;
la puerta de oro traspasó y vaga en triste soledad"

Señor, no bastan para tí, las que mirando estás?
"¡Oh, no!, no bastan", el Pastorresponde con afán,
"y al tenebroso bosque voy, mi pober oveja a rescatar."

No sabe el redimido bien, qué amargo y hondo mar
atravesó su Buen Pastor, llorando de ansiedad
por su ovejuela a quien hallóa punto casi de expirar.

"Mis manos hoy el bosque hirió, con harta crueldad;
mas yo, mi pobre oveja en él, busqué sin descansar;
oveja que hoy estás aquí, vena mis hombros sin tardar."

La tierra toda de una voz, el eco alegre da:
"Mi cara oveja al fin hallé, mi gozo celebrad".
Y en tanto el cielo dice así: "Lo suyo Dios restaura ya"

.Sacred Songs and Solos, núm.97

-"Supongo que Mary diría que ese soy yo" - pensó al leerlo. Rápidamente cerro el libro, pero las palabras del himno no le dejaron. Fue a la ópera esperando olvidarlas, pero no lo consiguió. Pasaron dos o tres días, pero en vano. La letra no se iba de su cabeza. Maldijo el libro. Cuando llegó el tercer día quiso saber como acababa el libro, pero no sabía donde encontrar las estrofas, y al final las encontró en el número 43.

"Noventa y nueve ovejas, sí, en el aprisco están". -"¡Ah! Esa es Mary" - se dijo - "está segura, lo sé, y en el aprisco".
"Pero una sola sin pastor por la montaña va, la puerta de oro traspasó y vaga triste en soledad". -"Ese soy yo" - murmuró. Ya no era un Mary diría. Y entonces se entregó humillado y arrepentido en manos del Buen Pastor.

Pasaron unso pocos días después y de repente cayó enfermo con fiebre. Un telegrama a su hermana Mary, que estaba en el sur de Francia la hizo ir a París; pero antes de llegar su hermano deliraba. Subiendo la escalera con un corazón dolorido, y parándose un momento antes de entrar en la habitación, ¡cuál no sería su sorpresa al oirle repetir una y otra vez ese himno! Ella entró, y sentándose al lado de la cama, empezó a cantar con una voz dulce y clara el "Noventa y nueve ovejas". Pronto oyó la historia de como su hermano encontrara al Buen Pastor. Durante días sigió empeorando, pero a veces era consciente y ella tuvo el gozo de oirle decir que Jesús era su Salvador y no temía morir. Cuando llegó esa hora, reposaba en los tiernos brazos de Jesús.