viernes, 25 de abril de 2008

POR UN SIMPLE ACTO

Un Día de Acción de Gracias hace muchos años, una joven familia despertó en una situación totalmente opuesta a la mayoría de familias en ese día especial, “donde conseguirían comida? “..
Los padres eran demasiado orgullosos como para ponerse en contacto con un centro de caridad local y mucho menos iban a pasar por mendigos.
Demasiado frustrados en vez de celebrar el don de la unidad, los padres solo perdían el tiempo en discutir y reprocharse el uno al otro su situación, pasando de ser un día de celebración a un día de devastación.
El hijo mayor de 11 años de edad no podía hacer nada más que ver la desesperación.
Luego, algo sucedió que marcó la vida de ese muchacho. Una llamada inesperada, álguien estaba tocando su puerta. La familia se sorprendió al encontrar a un hombre de pie allí, que sonreía ampliamente y con una enorme cesta rebosante de delicias, comida suficiente para toda la familia.
En ese momento, la vida del niño cambió para siempre. Aprendió con este simple acto de amabilidad que la esperanza es eterna y que la gente, incluso extraños, realmente se pueden preocupar por los demás. Estaba tan lleno de gratitud y juró que iba a tener éxito algún día lo suficiente para devolver algo a los demás.
Unos años después el Día de Acción de Gracias , el muchacho con sólo 17 años, salió con sus escasos ingresos para comenzar a cumplir con esa promesa. Se fué al supermercado más cercano compró varias bolsas de alimentos y las entregó a una mujer con seis hijos cuyo padre los había abandonado. La mujer estaba maravillada, y los ojos de los niños brillaban con deleite.
Este joven fue conmovido hasta las lágrimas. En ese momento, se dió cuenta de que su horrible día años atrás era en realidad un regalo que le había traído la satisfacción que ahora sentía, y sabía con absoluta certeza que, cualquiera que fuesen lo desafíos que viniesen ahora se convertirían en valiosas lecciones.
El nombre de ese niño, Tony Robbins, y ese momento marcó el nacimiento de la Fundación Anthony Robbins Internacional (Brigada Internacional de canastas). Inspirado hace más de tres décadas por un simple acto de generosidad por parte de una persona a quien le importó. La Brigada Internacional de canastas (International Basket Brigade) ha alcanzado su apogeo en un impresionante esfuerzo colectivo que actualmente alimenta a más de dos millones de personas en 74 países.
Marcos 6:34Y saliendo Jesús vió grande multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y les comenzó á enseñar muchas cosas.
Lucas 10:27Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.

LA FECHA FECHA FINAL DE LA VIDA

Lectura: Lucas 12:16-21
. . . prepárate para encontrarte con tu Dios. . . . --Amós 4:12.
Todos tenemos fechas límites que cumplir. Hay que pagar facturas, renovar licencias, pagar impuestos, etc., etc., etc.
Sin embargo, hay una fecha de suprema importancia. Es una fecha que todos tenemos que enfrentar. La Biblia dice: «. . . está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio» (Hebreos 9:27).
A excepción de los creyentes que estén viviendo cuando Jesús regrese (1 Tesalonicenses 4:16-17), todo el mundo va a morir. Y todas las personas, desde el inicio de la historia, comparecerán delante de Dios en juicio. ¡Qué locura descuidar la necesaria preparación para esta inevitable rendición de cuentas!
En Lucas 12, Jesús contó una parábola de un hombre rico que planeó edificar graneros más grandes para almacenar todos sus bienes terrenales de manera que pudiera vivir sus días con placer y facilidad. Pero Dios anunció inesperadamente: «¡Necio! Esta misma noche te reclaman el alma» (Lucas 12:20). Su fecha más importante había llegado.
¿Estás listo para encontrarte con Dios? Si nunca has recibido a Cristo como tu Salvador personal, hazlo hoy y no esperes más. Cree que Él derramó su sangre en la cruz para perdonar tus pecados, y que conquistó la muerte levantándose de la tumba. Pídele que te salve. Entonces podrás enfrentar con confianza la última fecha límite.
SI CREES QUE CRISTO VIVE NO TIENES QUE TEMER A LA MUERTE.

jueves, 24 de abril de 2008

VUELVE A EMPEZAR

Por diez años Tomás Edison intentó construir una batería de almacenaje de cargas eléctricas.
Sus esfuerzos, estrangularon en gran medida sus finanzas. En Diciembre de 1914, una combustión espontánea en su estudio casi lo llevó a la ruina.
En minutos todos los compuestos empacados para discos o cintas y otras sustancias inflamables ardieron en llamas. Aunque los departamentos de bomberos vinieron de ocho pueblos circundantes, el intenso calor y la poca presión de agua provocaron que fuera inútil extinguir las llamas.
Todo quedó destruido. El daño excedía a los dos millones de dólares, los edificios de cemento que se consideraban construidos a prueba de fuego, estaban asegurados apenas por la décima parte de esa cantidad.
Charles, el hijo del inventor, buscó con desesperación a sus padre, temeroso de que su espíritu resultara dañado.
Finalmente lo encontró contemplando con serenidad el fuego, su rostro resplandecía mientras reflexionaba. “Mi corazón se dolía por él”, decía Charles. “El tenía sesenta años, ya no era un joven y todo ardía en llamas”
En la mañana siguiente, Edison contempló las ruinas y exclamó:
“Hay algo valioso con el desastre. Se quemaron todos nuestros errores.
Gracias a Dios podemos comenzar de nuevo.
“Tres semanas después del incendio, Edison se las ingenió para inventar el primer fonógrafo.”
Con cada nuevo día, tenemos la oportunidad de comenzar de nuevo.
Habacuc 3:17 al 19 “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos; aunque mienta la obra de la oliva, y los labrados no me den ni para mantenerme. Aunque las ovejas sean quitadas de la majada y no haya vacas en los corrales; con todo eso yo me alegraré en el Señor y me gozaré en el Dios de mi salvación. El Señor es mi fortaleza… y me hará andar sobre alturas”
Por lo demás, fortaleceos en el Señor y en el poder de su fuerza. Efesios 6:10.
¿No te lo he ordenado yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el SEÑOR tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.Josué 1:9.
Gálatas 6:9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.

! NO HAY ESTRELLAS SUFICIENTES ¡

Lectura: Salmo 147
Dad gracias al Señor, porque Él es bueno; porque para siempre es su misericordia. --1 Crónicas 16:34.
«Me gusta jugar con las estrellas» --dijo una niña a su pastor un día en que éste fue a visitarla. La niña estaba confinada a su cama debido a una grave deformidad de la espina dorsal, y su cama estaba puesta de tal manera que ella pudiera ver bien el cielo. Ella lo quería así para poder ver las estrellas. «Me despierto muchas veces por las noches y no puedo dormirme otra vez --dijo al ministro-- y entonces es cuando juego con las estrellas.»
Su pastor, curioso acerca de lo que ella quería decir con eso, le preguntó: «¿Cómo juegas con las estrellas?» La niña contestó: «Escojo una y digo: "Esa es mami." Veo otra y digo: "Ese es papi." Y sigo nombrando las estrellas según las personas y las cosas por las que me siento agradecida: mis hermanos y hermanas, mi doctor, mis amigos, mi perro.» Y así prosiguió la niña hasta que exclamó: «¡Pero no hay suficientes estrellas para nombrar!»
¿Alguna vez te sientes así cuando piensas en las muchas bendiciones que Dios ha derramado sobre ti? Claro que nunca podrías mencionar todas tus bendiciones físicas, espirituales, temporales y eternas. Pero de vez en cuando, es bueno recordar con gratitud Sus muchos dones. Al hacerlo, igual que esa niña, te darán ganas de exclamar: «¡No hay suficientes estrellas para nombrar!»
LA GRATITUD EMPIEZA CON UNA BUENA MEMORIA

miércoles, 23 de abril de 2008

EL SABIO

Cierta vez un hombre decidió consultar a un sabio sobre sus problemas.

Luego de un largo viaje hasta el paraje donde aquel Maestro vivía, el hombre finalmente pudo dar con él:

- Maestro, vengo a usted porque estoy desesperado, todo me sale mal y no se que más hacer para salir adelante.
El sabio le dijo:

- Puedo ayudarte con esto ¿sabes remar ?
Un poco confundido, el hombre contestó que sí.Entonces el maestro lo llevó hasta el borde de un lago. Juntos subieron a un bote y el hombre empezó a remar hacia el centro a pedido del maestro.

- ¿Va a explicarme ahora cómo mejorar mi vida ? -dijo el hombre advirtiendo que el anciano gozaba del viaje sin más preocupaciones.
- Sigue, sigue -dijo éste- que debemos llegar al centro mismo del lago.

Al llegar al centro exacto del lago, el maestro le dijo:

- Arrima tu cara todo lo que puedas al agua y dime qué ves...

El hombre, pasó casi todo su cuerpo por encima de la borda del pequeño bote y tratando de no perder el equilibrio acercó su rostro todo lo que pudo al agua aunque sin entender mucho para qué estaba haciendo esto.

De repente, el anciano lo empujó y el hombre cayó al agua.
Al intentar salir, aquel tomó su cabeza con ambas manos e impidió que el hombre llegara a la superficie.

Desesperado, el hombre manoteó, pataleó, gritó inútilmente bajo el agua hasta que casi a punto de morir ahogado el sabio lo soltó y le permitió subir a la superficie y luego al bote.

Al llegar arriba el hombre, entre toses ya ahogos le gritó:

- ¡¿Usted está loco ?! ¿no se da cuenta que casi me ahoga ?

Con el rostro plácido, el maestro le preguntó:

- Cuándo estabas abajo del agua ¿en qué pensabas ? ¿qué era lo qué más deseabas en ese momento?

- ¡¡En respirar por supuesto!!

- Bien, cuando pienses en triunfar, con la misma vehemencia con la que pensabas en respirar, en ese momento y no antes estarás preparado para triunfar.

LA FELICIDAD DE NO DEPENDER

La historia se refiere a un individuo que se mudó de aldea, en la India, y se encontró con lo que allí llaman un sennyasi. Este es un mendicante errante, una persona que, tras haber alcanzado la iluminación, comprende que el mundo entero es su hogar, el cielo su techo y Dios su Padre, que cuidará de él. Entonces se traslada de un lugar al otro. Tal como tú y yo nos trasladaríamos de una habitación a otra de nuestro hogar.

Al encontrarse con el sennyasi, el aldeano dijo:-¡No lo puedo creer! Anoche soñé con usted. Soñé que el Señor me decía: "Mañana por la mañana abandonarás la aldea, hacia las once, y te encontrarás con este sennyasi errante", y aquí me encontré con usted."

-¿Qué más le dijo el Señor?-. Preguntó el sennyasi.

-Me dijo: "Si el hombre te diera lo valioso que posée, serás el hombre más rico del mundo".

Entonces el sennyasi revolvió en un pequeño zurrón que llevaba y dijo:
"¿Será esto lo que buscas?"
El aldeano no podía dar crédito a sus ojos, porque era un diamante, el diamante más grande del mundo.
-¿Me lo daría usted?

-Por supuesto, puede conservarlo; lo encontré en un bosque. Es para usted.

Tomando el diamante el hombre siguió su camino y se sentó bajo un árbol en las afueras de la aldea. Mirando el diamante ¡qué inmensa era su dicha! Como lo es la nuestra el día en que obtenemos algo que realmente deseamos.El aldeano en vez de ir a su hogar, se sentó bajo un árbol y permaneció todo el día sentado, sumido en meditación.Al caer la tarde, se dirigió al árbol bajo el cual estaba sentado el sennyasi, le devolvió a éste el diamante y dijo:
-¿Podría hacerme un favor?

-¿Cuál?- le pregunto el sennyasi.

-¿Podría darme la riqueza que le permite a usted deshacerse de esta piedra preciosa tan fácilmente?

EL ARBOL DE LOS PROBLEMAS

El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar una vieja granja, acababa de de finalizar un duro primer día de trabajo. Su cortadora eléctrica se dañó, lo hizo perder una hora de trabajo y ahora su antiguo camión se niega a arrancar.

Mientras lo llevaba a su casa, se sentó en silencio. Una vez que llegamos me invitó a conocer su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando la punta de las ramas con ambas manos.

Cuando se abrió una puerta, ocurrió sorprendentemente una transformación. Su bronceada cara estaba plena de sonrisas. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dió un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el carro.

Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad y le pregunté acerca de lo que había visto hacer un rato antes. " Oh, ese es mi árbol de problemas ", contestó. " Sé que no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero una cosa es segura: los problemas no pertenecen a la casa, ni a mi esposa ni a mis hijos. Así que simplemente los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego a casa. Luego mañana los recojo otra vez ".

" Lo divertido es ", dijo sonriendo, " que cuando salgo en la mañana a recogerlos, no hay tantos como los que recuerdo haber colgado la noche anterior ".