domingo, 1 de enero de 2012
PREDICCIONES PERFECTAS
Lectura: Deuteronomio 18:14-22.
"Porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino... por el Espíritu Santo" 2 Pedro 1:21
Al principio de un nuevo año y de un nuevo milenio, se oyen muchas predicciones. Pero esto no es nada nuevo. En 1983, la revista US News & World Report tenía una sección titulada "Lo que traerán los próximos 50 años". Incluía las acostumbradas sugerencias sobre la creciente importancia de las computadoras, los nuevos avances en el campo de la medicina, y las formas más fáciles y rápidas de transportarse. La introducción decía: "La predicción es, cuanto menos, un negocio riesgoso". Después, citaba a Sir Francis Bacon, que declaró: "Los sueños y las predicciones sólo deben servir para una charla invernal junto a la chimenea".
Esto puede ser cierto para las predicciones humanas, pero no para las profecías divinas. El hombre puede especular sobre lo que sucederá la próxima semana, pero Dios nos mostró en la Biblia que Él conoce el futuro. Por esta razón, podemos tener absoluta confianza en el Libro de los libros. El Antiguo Testamento contiene cientos de profecías ya cumplidas sobre la gente, los acontecimientos y las naciones. Es prácticamente imposible que semejante cantidad de predicciones se cumpla.
¿No confías en la Biblia? Dedica un poco de tiempo a examinar las numerosas profecías bíblicas que se han cumplido. Anticipo que vas a convencerte de que es verdaderamente la Palabra de Dios y de que puedes confiar en ella para todo lo que te ocurra en el futuro.
En un mundo cambiante, puedes confiar en la inmutable Palabra de Dios.
sábado, 31 de diciembre de 2011
viernes, 30 de diciembre de 2011
ANDAR EN BICICLETA
Lectura: Hebreos 11:32-40.
"Y todos éstos, […] alcanzaron buen testimonio mediante la fe…" Hebreos 11:3
En una carta que le envió a su hijo Eduard, Albert Einstein le aconsejó lo siguiente: «La vida es como andar en bicicleta. Para mantener el equilibrio hay que seguir moviéndose». El consejo del gran físico es sabio y práctico.
Este mismo concepto puede aplicarse a la vida cristiana. Por fe, muchos creyentes siguen avanzando mientras atraviesan circunstancias difíciles y angustiantes. Pero, cuando experimentan alguna falla moral, pierden el equilibrio y se caen. Entonces, su pesar y el sentirse indignos del perdón de Dios puede llegar a mantenerlos en el suelo e impedirles seguir avanzando en su crecimiento espiritual.
La Biblia nos da numerosos ejemplos de personas que vivieron graves fracasos personales. Abram le mintió al faraón con respecto a su esposa Sara (Génesis 12:11-17). Jacob engañó a su padre para conseguir la bendición de Esaú (Génesis 27:18-29). Moisés desobedeció a Dios al golpear la roca en vez de hablarle (Números 20:7-12). A pesar de sus caídas, se nos dice: «… todos éstos, […] alcanzaron buen testimonio mediante la fe» (Hebreos 11:39).
Estos personajes bíblicos se elevan como ejemplos porque, después de haber caído, regresaron al Señor y comenzaron a seguirlo otra vez. ¿Has perdido tu equilibrio espiritual con una decisión pecaminosa que te impide seguir adelante? Arrepiéntete y vuelve a seguir al Dios de las segundas oportunidades.
Nuestro Señor es un Dios de segundas oportunidades.
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