sábado, 16 de octubre de 2010

LA MUERTE DERROTADA

Lectura: 1 Tesalonicenses 4:15-18.
"Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo" 1 Corintios 15:57
La fe cristiana debe marcar una diferencia en cuanto a cómo vivimos cada día; pero la prueba de nuestra confianza en el evangelio es nuestra reacción ante la muerte. Cuando asistimos a un funeral en memoria de algún amigo cristiano, damos honra a un creyente cuya confianza ha bendecido las vidas de aquellos que lo conocieron. Las palabras dichas son más la expresión de alabanza a Dios que un tributo a un admirado compañero de peregrinaje. El servicio religioso es un testimonio que da gloria a Dios por la victoria de nuestro Salvador sobre la muerte (1 Corintios 15:54-5
Cuán diferente es esto del funeral de Charles Bradlaugh, un beligerante ateo británico. El escritor Arthur Porritt dice: «No se pronunió oración alguna junto al sepulcro. Es más, no se pronunció ninguna palabra. Los restos, guardados en un ligero ataúd, fueron colocados en la tierra de manera bastante carente de ceremonia, como si se quitara apresuradamente la carroña de la vista […]. Salí de allí con el corazón helado. Sólo entonces caí en la cuenta de que la pérdida de la fe en la continuidad de la personalidad humana después de la muerte le da a esta una espantosa victoria».
Los cristianos creemos que veremos cara a cara al Señor después de la muerte y la resurrección final de nuestros cuerpos (1 Corintios 15:42-55; 1 Tesalonicenses 4:15-18). ¿Se regocija tu fe en la victoria sobre la muerte?
Cristo vive, y así nosotros también viviremos.

NO CALLES LO QUE DIOS A HECHO EN TU VIDA

“Entonces el Señor dijo a Pablo en visión de noche: No temas, sino habla, y no calles” ¿Cuándo fue la última vez que le hablaste a alguien de Cristo? El evangelio es id y predicad las buenas nuevas de salvación, pero realmente ¿Cuántos de nosotros estamos cumpliendo la gran comisión? Nos pasamos la vida cristiana esperando que Dios nos ministre, esperando que Dios conteste nuestras mas anheladas peticiones, que El haga grandes cosas en nuestra vida, familia, trabajo y Ministerio, pero ¿Cuántos de nosotros estamos trabajando para expandir el Reino de los Cielos? A veces por estar tan acostumbrado a una rutina o a una religiosidad nos olvidamos que uno de nuestros objetivos acá en la Tierra es Predicar el Evangelio, hablar a las personas de Cristo, contarles lo que El ha hecho en tu vida y lo mucho que puede hacer en las vidas que lo reconocen con fuente de vida. Tenemos tantas personas por alcanzar, que seria ridículo decir que todas las personas que conoces ya son cristianas. Hay tanta gente que necesita de Cristo, que necesita escuchar unas palabras de aliento y nosotros perdemos en el tiempo en situaciones nada provechosas. ¿Será que no estamos enamorados de Dios?, si, porque cuando uno esta enamorado de una personas, se la pasa hablando de ella, con nuestros amigos, con nuestros familiares y con las personas que tenemos la confianza de contarle nuestra vida. ¿Por qué no hacer lo mismo con Cristo? Si realmente estamos enamorados de El, debemos contar lo que El ha hecho en nuestra vida, lo misericordiosos y amoroso que ha sido para con nuestra vida, que aun cuando merecíamos la muerte eterna por nuestros pecados, El nos perdono y nos dio juntamente con el perdón una vida eterna para heredar, frente a esto: ¿Estaremos agradecidos? Una forma de agradecer lo hermoso que Dios ha sido con nosotros, es hablándoles a las personas de ese amor y cuidado tan maravilloso que El ha tenido para con nosotros. Si realmente estas plenamente agradecido con Dios hablaras de El, contaras sus maravillas, anunciaras de su amor y perdón, así como también de la oportunidad que El da a todos aquellos que acepten ese llamado. Amados hermanos, no perdamos nuestro tiempo en cosas vanas que de nada aprovechan, habla de Cristo, predica de sus maravillas, cuéntales a tus amigos, compañeros, familiares, lo que El ha hecho en tu vida, no calles, no te quedes callado, la gente necesita escuchar tu testimonio. Pero algo importante para que nuestro testimonio sea de bendición a las personas, es vivir el verdadero evangelio, vivir cada día tratando la manera de agradar a Dios, negándonos a nosotros mismos, pues si tu eres de las personas que dicen ser cristianas, pero no vives como tal, ¿Qué pensaran las personas cuando les quieras hablar de Cristo? Es importante que vivamos conforme a la voluntad de Dios, para que nuestras palabras respaldadas con nuestro testimonio sea un arma poderosa frente a las cadenas que Satanás ha puesto a muchas personas para que no se acerquen a Cristo. Seamos un trampolín para que las personas se acerquen a Cristo, mas no seamos un obstáculo o una piedra de tropiezo, hablémosles a las personas de Cristo, pero antes también vivamos una vida en Cristo, agradable a El y con la cual el enemigo no tenga nada de que avergonzarnos.

ES NECESARIO QUE HABLES DE CRISTO, POR FAVOR NO CALLES, MIENTRAS OTROS MUEREN SIN EL.

jueves, 14 de octubre de 2010

ESTAD QUIETOS

Lectura: Salmo 46.
"Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra" Salmo 46:10
Mientras estaba sentado en la silla del dentista, me preparé para el taladro que se abriría camino hacia la raíz de una de mis muelas. Estaba listo para lo peor, y mi lenguaje corporal y expresión facial pusieron al descubierto lo aterrado que estaba. El dentista me miró y sonrió, diciendo: «Está bien, Bill. Intenta relajarte».
No es fácil hacer eso. De hecho es muy difícil intentar (lo cual requiere esfuerzo y ejercicio) relajarse (lo cual requiere una ausencia de esfuerzo y ejercicio). Intentar y relajarse simplemente parecen no encajar; no sólo en la silla del dentista, sino también en la esfera espiritual.
Con demasiada frecuencia me resisto con todas mis fuerzas a ir al consultorio del dentista. Y, en mi relación con Cristo, me doy cuenta de que no presiono para que se cumplan los propósitos de Dios, sino mis propios intereses. En esos momentos, lo más difícil para mí es «intentar relajarme» y tener una auténtica confianza en Dios en cuanto a los resultados de las pruebas de la vida.
En Salmo 46:10 leemos: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra». En esos momentos en los que mi corazón está angustiado, este versículo me recuerda que «esté quieto y conozca». Ahora bien, si puedo poner sólo eso en práctica y descansar confiadamente bajo Su cuidado, estaré en paz.
Dios conoce el futuro, así que, estamos a salvo en Sus manos.

miércoles, 13 de octubre de 2010

¿SUICIDIO DE PERROS?

Primero fue un solo perro: un perro que se lanzó hacia abajo desde las barrancas del Río Paraná, en Rosario, Argentina. Se pensó que era un accidente, hasta que sucedió con otro perro, y otro, y otro. En el transcurso de un año hubo más de cincuenta perros que se lanzaron desde esas pintorescas barrancas de treinta metros de altura. Por eso la gente empezó a hablar de suicidios de perros.

Los expertos, sin embargo, dijeron que no, que ningún perro piensa en suicidio. La conclusión a que éstos llegaron fue que a los canes los engañaron ondas ultrasónicas, ya sea las que emiten los pájaros que pasan volando cerca de las barrancas o las que producen las lanchas rápidas que pasan por el río. No existe —sostuvieron los investigadores— el suicidio de perros.

Los expertos tenían razón. Los perros no se suicidan. Tampoco se suicidan los caballos, ni las vacas, ni los gorilas ni los tigres. No se suicida ningún animal, por mal que le vaya, porque no se le ocurre. Es más, el animal, sin saber que es un ser creado, respeta demasiado al Creador para hacer eso.

¿Quién se suicida? El hombre, que tiene conciencia, corazón y sentimientos. Se suicida el hombre que ve frustrados sus sueños, que pierde sus esperanzas, que huye de la ansiedad.

Se suicidan los que tienen una carga de conciencia porque han cometido un crimen y comprenden lo terrible del hecho. Se suicida el millonario que ha perdido toda su fortuna. Se suicida el político que ve hundidas sus aspiraciones. Se suicida el pobre que no le ve salida a su condición.

Pero no lo hace ningún animal. Son los hombres y las mujeres, los jóvenes y los niños, a quienes la carga de la vida se les hace insoportable, los que recurren al suicidio pensando que así aliviarán sus penas.

Con tantos problemas que hay en la vida, ¿qué impide que se suicide una persona? Que tenga temor de Dios, con Jesucristo como Señor y Dueño, y por consiguiente confianza absoluta en el mañana. A tal persona el futuro no se le hace insufrible. Por negras que sean las nubes, siempre tiene esperanza.

Los que tenemos fe en Cristo y nos hemos entregado de lleno a su divina voluntad tenemos con qué soportar la calamidad. Cuando Cristo es nuestro amigo, no andamos solos. Como fiel compañero que es, nos acompaña, nos protege, nos consuela, nos levanta el ánimo y nos libra de la desesperación.

Encomendémosle nuestra vida a Cristo. Él cambiará nuestro dolor en gozo y nos dará esperanza para el futuro.

Hermano Pablo

FANTASIA OLIMPICA

Lectura: 1 Reyes 10:4-10.
"Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos" Mateo 5:16
La ceremonia de apertura de las Olimpiadas de Pekín el 8 de agosto del 2008 impresionó al mundo. Yo la vi por televisión, mientras que más de 90 000 personas la presenciaron en vivo en el Estadio del Nido del Ave. Fue algo inspirador escuchar acerca de los 5 000 años de historia de China y los inventos con los que este país había contribuido al mundo: la elaboración del papel, la impresión con tipos móviles, el compás y los fuegos artificiales.
La reina de Sabá quedó muy impresionada con lo que vio al visitar a Salomón (1 Reyes 10:4-5). Las vistas de Jerusalén la abrumaron al punto de exclamar: «Ni aun se me dijo la mitad» (v.7). Por encima de todo, ella estaba impresionada con la sabiduría de Salomón (vv.6-7). Estaba convencida de que los súbditos del rey eran felices porque continuamente estaban delante de él y escuchaban su sabiduría (v.8). Concluyó alabando al Señor de Salomón por haberlo hecho rey, para que «h[iciera] derecho y justicia» (v.9).
El impacto que Salomón tuvo sobre su pueblo hizo que me preguntara acerca de nuestra contribución al mundo. No nos preocupa impresionar a los demás con nuestras posesiones o habilidades, pero todos deberíamos querer marcar una diferencia en las vidas de las personas. ¿Qué pasaría si cada uno de nosotros hiciera hoy algo que llevase a las personas a alabar al Señor?
Los cristianos son ventanas a través de las cuales Jesús puede brillar.

martes, 12 de octubre de 2010

EN LA DIRECCION DE DIOS

Mientras el tren 8017 cruzaba Salerno, Italia, el 2 de marzo de 1944, no daba señales del desastre que se aproximaba. El tren con sus resoplidos no chocó contra nada esa tarde lluviosa. Tampoco se descarriló ni se incendió. Poco después de la una de la mañana, el tren cargado con seiscientos pasajeros se movía con pesadez por la Galleria delle Armi.

Cuando las dos locomotoras que tiraban del tren llegaron al centro del túnel, las ruedas comenzaron a patinar. Arrojaron arena sobre las vías, pero fue en vano. Las ruedas perdieron tracción y el tren se detuvo. Todo lo que sigue es pura especulación ya que los dos maquinistas fallecieron. El monóxido de carbono cobró la vida de casi quinientas personas.

Cuando los investigadores analizaron los restos, descubrieron que la locomotora guía no tenía frenos, sus controles estaban en marcha atrás, pero su acelerador estaba colocado a toda máquina.

Las dos locomotoras halaron y empujaron la una contra la otra, ¡era obvio que para su desgracia los maquinistas tuvieron diferentes ideas sobre lo que había que hacer!

Algunos han especulado que no hubiera habido pérdidas humanas si los maquinistas solo se hubieran puesto de acuerdo en la dirección a seguir.

Haga una decisión hoy con su cónyuge de que los dos se moverán a través de la vida en la misma dirección de Dios, luego manténgase cerca de los controles de la mente.

La dirección de su concepto de la vida puede determinar el curso de su matrimonio.

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón porque de él mana la vida. Proverbios 4:23

DETALLES, DETALLES

Lectura: Filemón 1:4-16.
"Dad gracias en todo" 1 Tesalonicenses 5:18
Los detalles marcan la diferencia. Si no, pregúntale al alemán que había planeado visitar a su prometida para Navidad, pero que terminó en la nevada Sydney, en Montana, en vez de en la soleada Sydney, en Australia.
Las preposiciones parecen detalles insignificantes en nuestro idioma, pero pueden marcar una gran diferencia. Tomemos las palabras «en» y «por», por ejemplo.
El apóstol Pablo escribió: «Dad gracias en todo» (1 Tesalonicenses 5:18). Eso no significa que tengamos que estar agradecidos por todo. No tenemos que estar agradecidos por las malas elecciones que alguien hace, pero podemos estar agradecidos en cualquier circunstancia, porque el Señor puede usar para bien las dificultades que resultan de ellas.
La carta a Filemón ilustra esta idea. Pablo estaba encarcelado junto con Onésimo, un esclavo fugitivo. Ciertamente, él no tenía que dar las gracias por su mala situación. Sin embargo, esta carta está llena de gratitud, porque el apóstol sabía que Dios estaba usando dicha adversidad para bien. Onésimo había llegado a ser algo más que un esclavo; ahora era un amado hermano en el Señor (v.16).
Saber que Dios puede usar todas las cosas para bien es razón más que suficiente para dar gracias en todo. Dar gracias en circunstancias difíciles es un pequeño detalle que marca una gran diferencia.
Dios dice que habrá tormentas en la vida, pero nos protegerá mientras pasamos por ellas.