martes, 15 de diciembre de 2009

AMOR DE CORAZON

Hoy en día las aventuras amorosas no son inusuales entre jóvenes adolescentes. No es particularmente sorprendente cuando dichas aventuras amorosas terminan por una u otra causa. Normalmente los adolescentes sobrepasan el dolor de una relación terminada y descubren que hay otros peces en el mar. Esta típica norma, comenzó cuando Felipe Garza Jr. comenzó a salir con Donna Ashlock. Felipe y Donna salieron juntos hasta que Donna enfrió el romance y comenzó a salir con otros muchachos. Un día, Donna se doblaba de dolor. Los médicos prontamente descubrieron que Donna se estaba muriendo de una enfermedad degenerativa del corazón y necesitaba un trasplante desesperadamente. Felipe se enteró de la condición de Donna y le dijo a su mamá: Voy a morir y le daré mi corazón a mi novia. Los muchachos dicen cosas tan irracionales como ésta de tanto en tanto. Después de todo, Felipe aparentaba para su madre estar en perfectas condiciones de salud. Tres semanas después, Felipe despertó una mañana y se quejó de dolor en el lado izquierdo de su cabeza. Comenzó a perder el aliento y a no poder caminar. Fue llevado al hospital donde se descubrió que una vena de su cerebro había explotado, causándole la muerte cerebral. ¡La súbita muerte de Felipe desconcertó a sus médicos! Mientras permanecía con el respirador artificial, su familia decidió permitir a los cirujanos quitarle el corazón para Donna y sus riñones y ojos para otros que necesitasen estos órganos. ¡Donna recibió el corazón de Felipe! Luego del trasplante, el padre de Donna le contó que felipe había estado evidentemente enfermo tres meses antes de morir. Dijo: Donó sus riñones y sus ojos. Hubo una pausa y Donna dijo: Y yo tengo su corazón. Su padre le dijo: Sí, esto fue lo que él y su familia deseaban. La expresión de ella cambió un poquito. Le preguntó entonces a su padre quién lo sabía. Él le dijo: Todos. Nada más se dijo. Varios días después, un cortejo fúnebre parecía comenzar a moverse entre los huertos y campos de Patterson, California. La procesión era tan larga que parecía de un príncipe, pero era la de Felipe. Su única pretensión fueron su amor y su corazón. Es inolvidable cuando una persona ofrenda su vida para que alguien a quien ama pueda vivir. Sería inolvidable si usted hubiese recibido un nuevo y saludable corazón de alguien que lo amará más de lo que usted pudiese apreciar. Cada instante de su vida sería un tributo hacia aquél que lo amó tanto como para dar su vida por usted… Juan 3:16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Fuente: En aguas refrescantes, Editorial UNILIT

TEORIA O PRACTICA

Hace una semana presencié un hecho llamativo. No se trató de alguna hazaña espacial, como “traer de regreso a la Tierra” al transbordador Discovery, ni tampoco fue un acto político de proselitismo en los suburbios de mi ciudad. Parece mentira, pero estas cosas ya no nos sorprenden…
Mientras viajaba en uno de los trenes del Subterráneo de Buenos Aires, un verdadero desfile de vendedores ambulantes hacia gala de un amplio surtido de productos. Porta-documentos de plástico, linternas descartables, pilas alcalinas, chocolates y naipes españoles se ofrecían “sólo por hoy” y a “precios increíbles”. Pero en medio de todo aquello, ingresó un niño menudo y de apariencia triste; alguien que en mi país es denominado como “chico de la calle” (título que, por supuesto, jamás buscó obtener…).
Ofrecía calendarios de bolsillo con una ilustración infantil al dorso. Pero mientras hacia su recorrido por el vagón, un hombre ingresó y a viva voz comenzó a vender un “trompo luminoso”. El pequeño detuvo su tarea y se quedó quieto, observando con ojos de asombro aquel juguete.
Cuando el vendedor concluyó su demostración, una señora de condición humilde lo llamó, le pagó por el producto y se lo entregó al niño como un obsequio (¡me ganó de mano!). La sonrisa del “pibe” iluminó la tarde de muchos, y el gesto de aquella mujer logró “arrancar” más de una lágrima de emoción entre los que estábamos allí.¡Es tan fácil perderse en teorías! ¡Es tan común discutir sobre lo que “debería hacerse” para mejorar nuestra sociedad… y no hacer nada al respecto!
La cobardía suele refugiarse detrás de grandes discursos y tratados sociales, mientras que la valentía convive con aquellos que se animan a “ensuciarse” con la vida, arremangándose para realizar pequeñas acciones que terminan hablando más que sus palabras.
Las teorías no sirven para nada, si no se llevan a la práctica. Es increíble, pero día a día se pierden inimaginables posibilidades de brillar y generar cambios. ¡Detengamos esta situación!
Sería triste perderse en las palabras y derrochar el tiempo en juegos dialécticos estériles. ¡Ahora es el momento para la acción! ¡Es el tiempo de llevar a la práctica los “pequeños” grandes planes! Como lo hizo aquella mujer en el tren al demostrar un poco de amor hacia ese niño pequeño. Como podemos hacerlo usted y yo a partir de hoy.
Cristian Franco
Fuente: www.cristianfranco.org
Esta navidad podrías pasar de la teoría a la práctica y hacer sonreír a alguien.
“Dios siempre estará a tu lado y nada te hará caer. No te niegues a hacer un favor, siempre que puedas hacerlo. Nunca digas: ‘Te ayudaré mañana’, cuando puedas ayudar hoy”.
Proverbios 3:27-28
No niegues el bien a quien se le debe, cuando esté en tu mano el hacerlo. No digas a tu prójimo: Ve y vuelve, y mañana te lo daré, cuando lo tienes contigo.

JAMAS NOS DECEPCIONA

Lectura: 1 Reyes 8:54-61.
"Ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado" 1 Reyes 8:56
Como ávido fanático del béisbol, mi equipo favorito son los Cachorros de Chicago. Lo interesante acerca de ser un aficionado de los Cachorros es que el equipo sabe cómo defraudarnos. No han ganado una Serie Mundial desde 1908. Y si bien a menudo tienen un comienzo muy prometedor al inicio de la temporada, al final generalmente decepcionan a sus leales fanáticos. Un aficionado acérrimo dio en el clavo cuando dijo. «¡Si no nos decepcionaran, no serían nuestros Cachorros!»
¡Demos gracias que Dios no es como los Cachorros! Podemos contar con Él. Él no nos decepcionará al final. Él siempre cumple Sus promesas y Su Palabra brinda consuelo, esperanza y sabio consejo que nunca falla.
Cuando el rey Salomón dedicó el templo, dio fe del hecho de que Dios no había defraudado a Su pueblo: «Bendito sea Jehová, que ha dado paz a su pueblo Israel, conforme a todo lo que Él había dicho; ninguna palabra de todas sus promesas que expresó por Moisés su siervo, ha faltado» (1 Reyes 8:56).
Miles de años después, aquellas palabras siguen siendo ciertas. Y mejor aún, somos herederos de la mayor de todas las promesas cumplidas de todos los tiempos: ¡Jesús! Cuanto más Le conoces, tanto más cautivante Él se hace.
Así que, si estás buscando a alguien que no te decepcione, ya no busques más. ¡Jesús jamás falla!
¿Buscas a alguien que no te decepcione? Mira a Jesús.

lunes, 14 de diciembre de 2009

LA CADENA DE ORO

El escritor y filósofo Johann Wolfgang von Goethe dijo: “La bondad es una cadena de oro por la cual se mantiene unida la sociedad”.
Pero yo no estaba pensando en la cadena de oro de bondad un día en el que un automóvil dilapidado, probablemente mantenido andando con goma y alambres, se estacionó frente a mi casa. Durante esos años, vivíamos en un pueblito justo frente a la iglesia que servía y los viajeros en necesidad constantemente hallaban el camino a nuestro hogar.
Me estaba cansando de ayudar a mucha gente que paraba casi a diario. A menudo me levantaba en medio del otro buen sueño nocturno para salir al frío y ayudar a alguien que estaba de paso.
En una ocasión nuestra propiedad fue saqueada; en otra conduje en medio de una tormenta para rescatar a dos personas; muchas veces sentía que me sentía tomado por sentado por motoristas o caminantes sin un centavo que ni siquiera me agradecían por la ayuda recibida y que se quejaban que no hiciera más por ellos.
No me había sentido parte de una “cadena de oro de bondad” por un rato y, aunque todavía ofrecía ayuda cuando podía, algunas veces, por dentro, deseaba que tan sólo se fueran.
Pero en este día, un joven con una barba de una semana saltó del dilapidado automóvil. No tenía dinero ni comida. Me preguntó si podía darle algún trabajo que hacer y le ofrecí gasolina y una comida. Le dije que si quería trabajar, estaríamos encantados si cortaba el césped, pero que aquello no era necesario.
Aunque sudoroso y hambriento, él trabajó duro. Debido al calor de la tarde, esperé que se rindiese antes de completar el trabajo. Pero él perseveró y, tras de mucho rato, se sentó cansado bajo la sombra.
Le agradecí por su trabajo y le di el dinero que necesitaba. Entonces le ofrecí un dinerito extra por un trabajo especialmente bien hecho, pero él rehusó. “No, gracias”, dijo en un castellano con fuerte acento extranjero. Insistí en que tomase el dinero pero se levantó y dijo de nuevo: “No, gracias. Yo quiero trabajar. Ud. quédese con el dinero”. Intenté de nuevo y por tercera vez protestó, meneando su cabeza mientras se alejaba.
Nunca más le volví a ver. Estoy seguro que nunca lo haré. E interesantemente, él probablemente piense que yo le ayudé ese día. Pero eso no fue lo que pasó. No le ayudé; él me ayudó.
Me ayudó a creer en la gente de nuevo. Me ayudó a nuevamente querer hacer algo por aquellos en necesidad. Cuánto desearía agradecerle el restaurar algo de mi fe en la bondad básica de los demás y por darme de vuelta un poquito del optimismo que había perdido en el camino.
Debido a él una vez más me sentí parte de la cadena de oro de bondad que nos une el uno al otro.
Tal vez haya alimentado su cuerpo aquel día. Pero él alimentó mi alma.
Steve Goodier, “Apoyo Vital”
Fuente: www.AsAManThinketh.net
Volvamos a creer en la gente, aún cuando muchos nos hayan herido. Recordemos no todos son malos, no todos buscan ventaja. No todos quieren herir. Miremos nuevamente con bondad a nuestro alrededor, porque podríamos ser un eslabón mas en la impresionante cadena de la bondad.
Génesis 21:23
Ahora, pues, júrame aquí por Dios, que no faltarás a mí, ni a mi hijo ni a mi nieto, sino que conforme a la bondad que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra en donde has morado.
2 Samuel 9:1
Dijo David: ¿Ha quedado alguno de la casa de Saúl, a quien haga yo misericordia por amor de Jonatán?
Gálatas 5:22
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe-.

LA GLORIA DE LA HUMILDAD

Lectura: Isaías 40:1-5.
"Y se manifestará la gloria de Jehová, y toda carne juntamente la verá" Isaías 40:5
Recuerdo una temporada navideña en la que estuve en Londres, escuchando El Mesías de Haendel, y había todo un coro cantando acerca del día cuando «se manifestará la gloria de Jehová». Había pasado esa mañana viendo los remanentes de la gloria de Inglaterra —las joyas de la corona, el carruaje dorado del Alcalde— y se me ocurrió que esas debían ser las imágenes de riqueza y poder que probablemente llenaron las mentes de los contemporáneos de Isaías cuando escucharon aquella promesa.
Sin embargo, el Mesías que apareció vestía un tipo diferente de gloria, la gloria de la humildad. El Dios que rugía, que podía ordenar a ejércitos e imperios como a peones si así lo deseaba, este Dios surgió en Belén como un bebé que no podía hablar, ni comer alimentos sólidos, ni siquiera controlar su vejiga, y que dependía de una adolescente para tener abrigo, alimento y amor.
Los gobernantes van dando zancadas por el mundo con guardaespaldas, fanfarria y joyas ostentosas. En contraste, la visita de Dios a la tierra tuvo lugar en un refugio para animales, sin la presencia de servidores y sin ningún lugar donde colocar al Rey recién nacido sino en un comedero. En efecto, puede que el evento que dividió la historia en dos partes haya tenido más animales que humanos de testigos.
En la mayoría de las religiones, el temor es la emoción fundamental cuando alguien se acerca a Dios. Con Jesús, Dios estableció una vía para relacionarse con nosotros en la que el miedo no formaba parte.
En Cristo, Dios veló Su deidad para servir y salvar a la humanidad.

domingo, 13 de diciembre de 2009

SUPERA ESO

La “voluntad” es lo que genera la energía y el valor para crear.
El “querer”, por sí mismo, no es suficiente. Estar “dispuesto” nos mueve más allá de nuestras limitaciones y hacia la grandeza.
Las aves vuelan, los peces nadan y los seres humanos crean. Esa es nuestra naturaleza. Al final del día, tanto los optimistas como los pesimistas están siempre en lo correcto. ¿Por qué esperar entonces cuando podemos crear?
Cuando damos por sentado nuestro éxito, no nos brindamos la oportunidad de aprender del proceso y aplicarlo en otras áreas de nuestra vida. El fracaso es simplemente un resultado que difiere del que esperábamos.
Podemos tener éxito ahora o más tarde; depende sólo de nosotros. El éxito está esperando, aquí y ahora. No le importa de dónde venimos, lo que hacemos o lo que hicimos anteriormente. Está disponible a todo aquel que lo quiere y está preparado para salir a tomarlo.
“No siempre podemos obtener lo que queremos” podrá ser una buena letra de una canción, pero es un lema terrible para la vida.
Entre más practiquemos el crear éxito en un área, más fácil será el crearlo en otras. Si estás intentando crear algo perfecto, tengo dos palabras de advertencia para ti: ¡Supera eso!
Para ser exitosos, lo que hacemos, debe importanos. Crear éxito es asunto de cumplir o manifestar el propósito para el cual nacimos.
Cuando nuestra mente está despierta, atenta y lista para ser usada, hallaremos que podemos crear cualquier cosa que estemos dispuestos a tener. Nuestra mente nos da el poder tanto para crear como para destruir.
Citado de “Elementos del Éxito” de Nisandeh Neta, copyright 2003; enviado por el autor
Fuente: www.motivateus.com
Recordemos que como hijos de Dios, necesitamos ser como él. Dios es creador y él espera que nosotros como sus hijos seamos creativos y dejemos de lamentarnos del ayer. Supera eso…Dios está a tu lado.
Y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra. Gen 14:19
Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus productos; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que por ella andan.
Isa 42:5

LA NOVELA POLICIACA ¿QUIEN LO HIZO?

Lectura: Génesis 1:1,20-17.
"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza" Génesis 1:26
Todo el mundo conoce las novelas policíacas y la pregunta que siempre surge de ellas es: «¿Quién lo hizo?». La novela policíaca más importante de todos los tiempos es la que hace esta pregunta con respecto a la creación.
Algunas personas desearían que la Biblia dijera: «En el principio Dios no era necesario». Para ellas, es inaceptable decir, «en el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Génesis 1:1). O «hagamos al hombre a Nuestra imagen» (v. 26).
En vez de ello, creen que, después de una explosión de energía y materia, de alguna manera se formó una atmósfera propicia para la vida. Luego, organismos unicelulares se desarrollaron hasta convertirse en las formas de vida extremadamente complejas que conocemos hoy.
No hay necesidad de Dios, dicen, porque todo sucedió naturalmente. En una tierra y en una atmósfera cuya creación no tiene autor, se unieron fuerzas con un plano diseñado por nadie para hacer de la tierra el ambiente perfecto para que se desarrollara la vida.
Lo que hacemos con «en el principio Dios» se encuentra en el meollo de todo esto. Debemos creer en Su Palabra —y en todo lo que Su Palabra afirma—, o creer que nuestras vidas sin sentido fueron el resultado de una reacción en cadena accidental y mecánica. ¡Qué contraste tan marcado con «hagamos al hombre a Nuestra imagen»!
En el principio. ¿Fue Dios? ¿O fue la casualidad? Nuestra respuesta a esta novela policíaca revela si verdaderamente adoramos o no al imponente Dios de la creación.
Sólo Dios puede crear el cosmos de la nada.