lunes, 27 de abril de 2009
RESPETO
CONTACTOS MORTALES
La mañana era cálida y húmeda, pero agradable, en Buenos Aires, Argentina. Había llovido intensamente la noche anterior, y las veredas estaban llenas de charcos de agua. La señora Mercedes González de Favero llevaba a su hijo Roberto, de doce años, y a su hija María, de ocho, hacia la escuela.
De pronto el golpe, el espanto, la impresión de la tragedia inminente: Roberto pisó un cable eléctrico caído. Los tres rodaron víctimas de la tremenda fuerza. La muerte amenazaba.
TAL Y COMO ESTÁ
Hay ciertas tiendas donde existe una sección de mercancías disponibles a precios muy reducidos.
La advertencia que recibe el cliente es una etiqueta especial que se ve en todos los artículos que se encuentran en esa sección. Todas las etiquetas llevan las mismas palabras: Tal como está.
Es una forma eufemística de decir: ” Estos artículos estan dañados”.
Algunas veces los llaman ligeramente irregulares. La tienda le está haciendo una advertencia razonable: ” Este es el departamento donde están las cosas que tienen una falla. Aquí va a encontrar defectos: una mancha que no sale, una cremallera que no funciona, un botón que no cierra…algún problema habrá, estos artículos no son normales.
No le vamos a decir donde está el defecto. Usted va a tener que buscarlo. pero sí sabemos que existe. Así que cuando lo encuentre- y lo va a encontrar- no acuda a nosotros lloriqueando ni quejándose. Porque cuando se trata de la mercancía que está en este rincón de la tienda, hay una regla fundamental: NO hay devoluciones. NO se cambia, no se regresa el dinero. Si está buscando perfección se metió en el lugar equivocado. Fuímos justos y se lo advertimos. Si quiere este artículo sólo hay una forma de obtenerlo. Usted debe llevarselo Tal como está.
Cuando se trata de la raza humana, somos el departamento de los Tal como está del universo. John ortberg
Cuantas veces nos desesperamos porque tenemos que convivir, trabajar, funcionar u operar al lado de alguién que no podemos tolerar porque tiene muchas defectos que nos desesperan…Sí, el o ella tienen una etiqueta..Tal como está…pero si me miro al espejo, descubriré que yo también tengo la misma etiqueta.
Por eso necesitamos al Señor…porque sólo él nos puede puede ayudar a entender este departamento y gracias a Dios que él nos ha aceptado..Tal como estamos.
Efesios 1:6 Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.
Romanos 2:1 Por lo cual eres inexcusable, oh hombre, cuaquiera que juzgas: porque en lo que juzgas á otro, te condenas á ti mismo; porque lo mismo haces, tú que juzgas.
CHISPSITAS BLANCAS
Un día, cuando mis dos hijos mayores eran aún unos tiernos parvulitos..
Estando junto a ellos en aquellos días tan fríos de invierno en mi querido país Chile; Comenzó un ruido ensordecedor! Era una tremenda granizada que irrumpió mientras, en nuestro comedor hacíamos expresiones de arte en cartulina y lápices de cera…
Los ojitos de ambos me miraron desorbitados y llenos de miedo…. Natalia, como buena mujercita preguntó: Mami, que es eso???…Pablo, mas pequeñito aún estaba al borde de las lágrimas…
Entonces los mire con los ojos grandes también y una enorme sonrisa en la cara para darles una sensación de alegría y para que se disipara el temor…les dije:
Mientras yo la animaba reforzándole lo hermosos que eran pese al ruido que apenas nos permitía hablar…
Ambas mirábamos hacia la calle, y de pronto Pablo en su media lengua-bebe, dijo:
Entonces yo también miré el cielo y dejé de ver los granizos…
Le dije, mira el suelo Pablito, ahí el miró y me dijo siiiiii son chispitas blancas!!! Y comenzó a aplaudir.
Vino a mi mente aquel pasaje de la Biblia que nos relata la muerte del primer mártir de la Iglesia: Esteban! (curiosamente es el segundo nombre de Pablo)
A veces somos apedreados por la vida… podemos fijar nuestros ojos en aquellas piedras o dificultades que vienen en nuestra contra o bien, podemos fijar los ojos en el cielo y dejar de ver las adversidades. De esta manera, veremos a Dios ayudándonos a superar el tiempo de aflicción.
Finalizo regalándoles este versículo:
Colosenses 3:2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.
sábado, 25 de abril de 2009
APRENDIENDO A OBEDECER
-Vuestra majestad, ¿comprende que la promesa aquí es de obediencia? Esto va a ser muy difícil para usted, dado que ha sido rey –le respondió el monje Richard.
-Comprendo – dijo Enrique-, el resto de mi vida le voy a obedecer a usted, mientras Cristo lo guíe.
-Entonces le diré lo que tiene que hacer. Vuelva a su trono y sirva fielmente en el lugar que Dios lo puso –le respondió el monje.
Después que el rey Enrique murió, se escribió esto en su honor: “Al ser obediente, el rey aprendió a gobernar”.
Al final, cada uno de nosotros obedece a los justos mandamientos de nuestro Padre celestial o a “las reglas de la ley”. Debemos elegir voluntariamente ponernos bajo la autoridad, incluyendo la de Dios. El no hacer esto es no tener otra “ley” que nuestro propio capricho, ¡una fuente poco confiable!
NO ES UN JUEGO
Mi ex-vecino a menudo hablaba acerca de "el juego de la vida", y puedo entender por qué lo hacía. Es parte de la naturaleza humana enfocar la vida como un gran juego que consta de un montón de otros pequeños juegos. Competir puede ser divertido, emocionante y estimulante.Pero la vida es muchísimo más que un juego -especialmente para un seguidor de Jesucristo.Cuando un creyente necesita poseer la casa más grande, conseguir el ascenso antes que nadie, y ganar toda discusión, algo anda terriblemente mal desde el punto de vista de Dios. No está bien pisotear los sentimientos de las personas, torcer o romper las reglas, y regodearse con las victorias.Enfocar la vida como un gran juego en el que siempre se tiene que ganar es vivir en una falsa ilusión y una fantasía sin esperanza. Si bien las posesiones materiales, el éxito profesional y las victorias personales son agradables, sólo duran en esta vida. Luego, todos ellos quedan atrás.Jesús mandó a Sus discípulos que se negaran a sí mismos, que se identificaran con Su cruz, y le siguieran negándose a sí mismos, lo cual para algunos de ellos significó incluso la muerte (Marcos 8:34-35). Les explicó muy claramente que las victorias artificiales en "el juego de la vida" no cuentan mucho. Lo que realmente cuenta es lo que se hace para el Señor.
viernes, 24 de abril de 2009
HOY.. ME GUARDARE DE SER ARRASTRADO POR EL ERROR
Gracias al Señor, porque en él estoy firme, pero hoy no debo vanagloriarme de esta posición de firmeza, porque tal firmeza no depende de mí solo como persona, sino del Señor, más lo que si depende de mí es guardarme de no ser arrastrado por el error, porque puedo perder tal firmeza. Hoy, debo entender que el único récord de mi vida que existe es el escrito por mi mismo.
Mi destino no es decidido mas tarde, en la eternidad, sino ahora mientras yo vivo en la tierra. Mi destino es el eco de mis actuales decisiones.
Dice el Apóstol Pedro, sí que vosotros, sabiéndolo de antemano. No tengo excusa, yo lo se de antemano.
Sé de antemano cuanto me ama el Señor, Sé de antemano por su palabra cuan bueno es el Señor. Sé de antemano el precio que Jesús pago por mi. Sé de antemano que no estoy solo y que su amor siempre está sobre mi como un estandarte. Y porque lo se de antemano, el apóstol Pedro dice, Guardaos. Ese imperativo muestra mi responsabilidad. El Señor ha prometido hoy guardarme….
El me guardará de lo que yo no puedo guardarme, pero a mi me corresponde guardarme de todo aquello que puede arrastrarme y ese puede ser el error de los inicuos, porque si me dejo arrastra perderé la firmeza...Para que ser ignorante de lo que Dios ha hecho y hace por mi? Todo lo que necesito conocer está escrito.
Lo sé antemano y por lo tanto en ese hecho me guardaré para jamás ser arrastrado por el error.
Señor. Que responsabilidad está ahora en mis manos. Saber que necesito conocer de antemano todo lo que has hecho y haces por mí.
En este hecho puedo descansar y necesito guardarme de ser arrastrado por el error. Gracias porque cuento con tu amor y dirección.
Gracias por tu Santo Espíritu, quien vive dentro de mí para guiarme. Ayúdame hoy, a guardarme del error de los inicuos, porque de esa manera podré mantener la firmeza en medio de un mundo que se tambalea. Gracias por este día y en este día recordaré lo que de antemano me has compartido en tu amor. Amen.