martes, 2 de diciembre de 2008

EN SOLEDAD, PERO NO SOLO

La breve nota que me envió decía mucho.
-Soy una persona incapacitada en una silla de ruedas -escribió-. Me siento sola, a pesar de que sé que nunca estoy sola. Dios siempre está presente. No tengo mucha gente con quien hablar.
La palabra soledad ha sido considerada la más desolada del idioma. No respeta edad, raza, condición económica ni inteligencia.
Albert Einstein dijo: -Es extraño ser conocido universalmente, y al mismo tiempo sentirse solo.
Dios nos hizo para la intimidad y la compañía con otras personas. Incluso antes que el pecado entrara en el mundo, declaró que no era buena que el hombre estuviera solo (Génesis 2:18). Es por eso que mucha gente a menudo se siente tan vacía por dentro.
Jesús también conoció la soledad. Seguro que la sintió cuando sus discípulos lo abandonaron (Marcos 14:50). Sin embargo, la presencia del padre lo compensó de más. Jesús dijo: No estoy solo, porque el Padre está conmigo. Juan 16:32 Esa intimidad con el Señor está disponible a todos los que ponen su confianza en Él y en su Palabra.
Podemos disminuir nuestra sensación de soledad acercándonos a los demás. Pero incluso más importante es que debemos acercarnos al Señor. Él siempre está con nosotros, y desea que tengamos comunión con Él durante todo el día.
Juan 16:32…seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

LA INUNDACION DE JOHSTOWN

Lectura: Rut 1:8-17
Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. -Rut 1:16
El 31 de mayo de 1998, una fuerte tormenta llenó el Lago Conemaugh en Pennsylvania hasta que su represa finalmente cedió. Un muro de agua de 12 metros de alto y que se desplazaba a 64 kilómetros por hora se precipitó sobre el valle hacia la ciudad de Johnstown. El torrente cogió a su paso edificaciones, animales y seres humanos, lanzándolos estrepitosamente por el canal de desagüe. Cuando el lago se vació, los escombros cubrían un área de 121 kilómetros cuadrados y 2.209 personas perdieron la vida.
Al principio, pasmados ante la pérdida de sus posesiones y seres queridos, los sobrevivientes se sintieron impotentes. Pero más tarde, los líderes de la comunidad dieron discursos acerca de cómo los pobladores podían reconstruir la industria local y sus hogares. Esto actuó como un bálsamo sanador, y los sobrevivientes pusieron manos a la obra con energía. Johnstown fue reconstruida y hoy es una ciudad floreciente con una población de unos 28.000 habitantes.
La Biblia nos dice que cuando Noemí se desesperó por la pérdida de su esposo y sus hijos, su nuera Rut se negó a dejarla. En vez de ello, Rut se centró en Dios, sus relaciones y el futuro. Dios recompensó su fe proveyendo para ellas y haciendo de Rut una antepasada de Jesucristo (Mt. 1:5-16).
Después de una trágica pérdida, debemos mirar los recursos y relaciones que todavía quedan y confiar en que Dios los usará. Esto puede inspirar la esperanza de la reconstrucción de una nueva vida.
Nadie está sin esperanzas si su esperanza está en Dios.

lunes, 1 de diciembre de 2008

CORO DE LA IGLESIA LA PAZ

Aquí están el batería, parte del coro, el que toca los bongos,
el que toca la guitarra eléctrica, el que toca el órgano y el
coro de mujeres, con la pastora que es la cantante solista.
Todos ellos forman parte del coro y danza de la iglesia La Paz.




ESPERAR A JEHOVA

Lectura: Salmos 27
Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; Si, espera a Jehová. -Salmos 27:14
En el cantonés, un dialecto chino, la palabra para esperar suena como la palabra para clase. Haciendo un juego de palabras con este término, algunos ancianos en Hong Kong se identifican a sí mismos como «ciudadanos de tercera clase» lo cual también significa «personas de las tres esperas» . Esperan a que sus hijos regresen a casa del trabajo tarde por la noche. Esperan que el sol de la mañana disipe sus noches de insomnio; y, con un gran suspiro de resignación, esperan a la muerte.
En la Biblia, la palabra esperar es más una actitud que una actividad. «Esperar en Jehová» es confiar en Él. El salmo 27 es la exuberante declaración de David de su fe en Dios. Él ve al Señor como su salvación (v. 1). En momentos de peligro, él sabe con certeza que Dios le esconderá (v. 5). Él recuerda que Dios le ha pedido que busque Su rostro, así que le pide a Dios que no se oculte de él. Porque, como un niño, él anhela ver el rostro aprobador de Dios (vv. 8-10). En sus momentos más oscuros, David declara: «Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová en la tierra de los vivientes» (v. 13).
Aunque nadie sabe cómo se desarrollará la vida, podemos decidir confiar en Dios y centrar nuestra mente en Él. Por cuanto a aquellos que esperamos en el Señor nos es dada la promesa: Nuestro corazón será fortalecido (v. 14).
Los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas. -Isaías 40:31

domingo, 30 de noviembre de 2008

EPOCAS

En una cena en honor de Albert Einstein, un estudiante le preguntó al gran científico: ¿Cuál es su profesión?
-Me dedico al estudio de la física, dijo Einstein.
El estudiante exclamó: ¿Quiere decir que usted sigue estudiando física? Yo terminé el año pasado.
Una de las grandes tentaciones en la vida es dividirla en épocas y pensar en cada una como un fin en sí misma. El estudiante piensa en el diploma del colegio secundario como una meta, pero no lo relaciona con lo que quiere hacer en la vida. El egresado tal vez consiga el trabajo de su elección y nunca considere que podría hacer otros trabajos en el futuro.
¿Cuántas veces has visto a un muchacho y una muchacha que se comprometen en matrimonio y gastan una fortuna, y cientos de horas preparando la boda con poca o ninguna preparación para los años de matrimonio que tienen por delante? O tal vez un matrimonio espera el nacimiento del hijo sin saber en realidad lo que significa la paternidad.
El huerto de la vida es un ciclo continuo de años y estaciones. Quienes cosechan mucho parecen ser las personas que miran hacia atrás y hacia adelante. Miran al pasado para rescatar de sus experiencias las que les servirán a resolver los desafíos del presente. Miran al futuro para decidir qué semillas plantarán hoy para lograr los éxitos del futuro.
Dios esta presente en cada segmento de nuestra vida, instándonos a aprender de las experiencias y los logros para que nuestros jardines alcancen el máximo de su potencial.

Oseas 10:12 (BLA)
Sembrad para vosotros justicia, segad para vosotros en misericordia: romped el barbecho, porque es tiempo de buscar al Señor.

UNA LISTA

Lectura: Gálatas 5:16-26
Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe. -Gálatas 5:22
¿Qué hay en tu lista de tareas para hoy? ¿Limpiar un ropero demasiado lleno de cosas? ¿Calcular un informe financiero en el trabajo? ¿Pagar tus cuentas mensuales?
Todos tenemos cosas que debemos hacer hoy, ya sea que las hayamos anotado o no. Es importante que las logremos.
Aunque una lista de tareas puede ayudarnos, hay otro tipo de lista que es aún más valiosa: una lista de «cosas que debo ser». Albert Einstein dijo: «No intentes convertirte en un hombre de éxito sino más bien en un hombre de valor».
El apóstol Pablo alentó a los creyentes de Galacia, y ahora nos dice a nosotros, que nos preocupemos por nuestro carácter. Dijo que, si somos controlados por el Espíritu Santo, Dios producirá en nosotros las características de «amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza» (5:22-23).
Al estudiar esos rasgos del carácter, ¿cuáles son los que más necesitas en tu vida? ¿Mayor paciencia con algún compañero de trabajo o un hijo? ¿Un poquito más de mansedumbre y benignidad hacia algún vecino? Al acercarte a Dios, Él te capacitará para ser la persona que quiere que seas.
Tal vez, al principio de tu lista de tareas para hoy podrías poner: Pasar tiempo orando y leyendo la Palabra de Dios. Ese sería un buen comienzo para ayudarte con tu lista de «cosas que debo ser».
Lo más importante no es lo que haces sino lo que eres.

sábado, 29 de noviembre de 2008

NO HAY OTRO NOMBRE

Un hombre ciego estaba leyendo su Biblia en braille. Mientras leía Hechos 4.12, se perdió en el texto con sus dedos. Sin ser consciente de las personas que lo rodeaban continuó pasando sus dedos sobre la misma frase: «No hay otro nombre… no hay otro nombre… no hay otro nombre». Las personas que se había reunido a su alrededor comenzaron a burlarse de él. Pero un hombre en el grupo no se burlaba, sino que escuchaba. Aquella noche ese hombre fue a su casa, cayó sobre sus rodillas e invitó a Jesucristo a entrar a su vida.Es sólo mediante la fe personal en Jesucristo que tú, yo o cualquiera puede entrar al reino de Dios. No podemos entrar por medio de nuestra emoción religiosa o de nuestros sentimientos santificados. Sólo a través de la sangre preciosa de Jesucristo.«Dios nuestro Salvador… el cual quiere que todos los hombres sean salvos» (1 Timoteo 2.4). Esa es la voluntad de Dios. Jesús dijo: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí» (Juan 14.6). Esa es la voluntad de Dios. Cristo dice: «Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero» (Juan 6.40). En Juan 1.12 se afirma: «Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios». La voluntad de Dios para ti es que recibas a Cristo como tu Señor y Salvador personal.No entrarás al reino por medio de la sinceridad, por medio de la religiosidad, por medio de la reforma, por medio de la benevolencia, por medio del servicio en la iglesia. Allí puede llegar sólo por medio de la confianza y la fe personal en Cristo, porque «sin fe es imposible agradar a Dios» (Hebreos 11.6).Tu responsabilidad y la mía como pueblo de Dios es advertir a los que no han recibido a Cristo, advertirles con amor, que están en peligro de perdición eterna. Cuando nos detenemos a pensar acerca del juicio venidero de Dios, nos ocupamos en testificar a otros acerca del evangelio de Jesucristo. Esta es nuestra labor.