jueves, 3 de julio de 2008

MI REMANSO DE PAZ

Mi remanso de paz, eres Señor,
Vuelvo a tí como el Rocío de las flores,
como el pródigo vuelve a su padre,
buscando la caricia que perdió.

No me apartes te pido, de tu lado.
No alces muros imposibles en mi vida.
Ayúdame a gozar de Tu remanso,
hazme sierva humilde en tu presencia.

Soy un vaso de barro entre Tus manos;
fruto de una vida en penumbra...
Soy la griis alondra peregrina
que a volar solitaria se acostumbra.

Vuelvo a Tí, Señor, con mi plegaria,
como vuelven las aves a sus nidos.
Recibe con amor mi pensamiento,
que con mano temblorosa yo te escribo.

LA PAZ

El pensamiento de paz
anida en cada corazón,
y es pensamiento tan noble
que todos le damos siempre la razón.

La paz es algo que asegura
la hermosa convivencia y el progreso
mas es algo tan escaso en este mundo
a pesar de que tanto se habla de eso.

Más bien reina la discordia
en la familia y la sociedad,
y esto afecta a todo el mundo
y está la guerra en la generalidad.

En África contínuo enfrentamiento;
en Asia no hay sosiego ni contento;
en América la guerra es un contínuo
no hay paz porque el hombre no la tiene de contínuo.
En Oceanía no reina la paz,
y en la vieja Europa
que presume de tanto saber
surge la discordia cada dos por tres...

Solo habrá la paz, esa paz completa
cuando el hombre tenga en su interior
lo que de Dios viene; la paz verdadera
y desde el más adentro surja al exterior.

INSCRIPCION

Me llamas Maestro, y no tomas ejemplo.
Me llamas la Luz, y no me miras.
Me llamas Camino, y no me sigues.
Me llamas Sabio, y no me preguntas.
Me llamas El Que Ama, y no me amas.
Me llamas el Rico, y no me pides nada.
Me llamas el Eterno, y no me buscas.
Me llamas el Misericordioso, y no confías en mí.
Me llamas el Noble, y no me sirves.
Me llamas el Todopoderoso, y no me honras.
Me llamas el Justo, y no me temes.

Yo te condeno,
y tú no puedes echarme la culpa de nada.

Inscripción en una iglesia de Lübeck, Alemania.

ALGUNAS FRASES SABIAS

Una vez que termina el juego, el rey y el peón regresan a la misma caja. –Proverbio italiano
El corazón, al igual que la uva, es dado a entregar su cosecha en el mismo momento en que parece estar aplastado. –Roger Houseden
Cuando las telarañas se unen, pueden atar a un león. –Proverbio etíope
Lo más grande en este mundo no consiste tanto en dónde estamos parados como en qué dirección nos estamos moviendo. –Johann Wolfgang von Goethe
La voluntad necesita ser más fuerte que la habilidad. –Muhammad Alí
Un verdadero amigo nunca se entremete en nuestro camino a menos que vayas cuesta abajo. –Arnold Glasgow
Auto-disciplina es cuando nuestra conciencia nos pide hacer algo y no le contestamos. –W.K. Hope
No podemos tener un mejor mañana si seguimos pensando acerca del ayer todo el tiempo. –Charles F. Kettering
Sólo aquellos que se atreven a fracasar en grande llegan a realizar grandes logros. –Robert F. Kennedy
La habilidad podrá llevarnos a la cima, pero se necesita carácter para permanecer allí. –John Wooden
Tan sencillo como pueda sonar, todos necesitamos intentar ser la mejor persona posible: tomando las mejores decisiones y sacándole el máximo provecho a los talentos que nos han sido dados. –Mary Lou Retton
El temor es solo tan profundo como lo permita la mente. –Proverbio japonés
Hay dos opciones primordiales en la vida: aceptar las condiciones tal como existen o aceptar la responsabilidad de cambiarlas. –Denis Waitley
Nosotros somos el único problema que jamás tendremos y también somos la única solución. –Bob Proctor
Son nuestras escogencias –y no la suerte– la que determinan nuestro destino. –Jean Nidetch
El gozo es el sentimiento de sonreírnos por dentro. –Melba Colgrove

<<>>El temor del (La reverencia al) SEÑOR es el principio de la sabiduría; Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.La Nueva Biblia de los Hispanos (© 2005 Lockman)

NUESTRO HOGAR ESTA ADELANTE

Lectura: Hebreos 11:8-10
Por la fe habitó [Abraham] como extranjero en la tierra de la promesa como en tierra extraña. . . . --Hebreos 11:9.
Ahora que me acerco al final de la peregrinación de la vida, estoy pensando más como un transeúnte. Supongo que es natural. Abraham primero se describió como «extranjero y peregrino» cuando estaba comprando un lugar para sepultar a Sara (Génesis 23:4). El tiempo y la muerte te hacen pensar en esas cosas.
La mayoría de los creyentes ancianos dicen lo mismo: no hay hogar para nosotros de este lado del cielo. Igual que Cristiano en El peregrino de Juan Bunyan, una vez hemos vislumbrado la ciudad celestial no podemos volver a contentarnos con nada menos. Como Abraham, buscamos una ciudad cuyo constructor es Dios (Hebreos 11:10).
En la obra Lord Of The Rings [El Señor de los anillos] de Tolkien, cuando Frodo y los otros hobbits empiezan su gran aventura cantan: «El hogar queda atrás, el mundo está por delante.» Pero para los cristianos es al revés: el mundo queda atrás; nuestro hogar está adelante.
Allí no hay valle de lágrimas porque Dios «enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado» (Apocalipsis 21:4). Esa promesa hace que la peregrinación actual sea más fácil de soportar.
Puesto de otra manera, es la esperanza de llegar a casa lo que me sostiene. ¡Estoy loco por llegar!
MIENTRAS MÁS DESEES EL CIELO, MENOS DESEARÁS LA TIERRA.

miércoles, 2 de julio de 2008

HOY..DESCONFIARE DE LA NATURALEZA HUMANA,Y NO DE LA GENTE

“Por eso,, nosotros ya no pensamos de nadie según los criterios de este mundo; y aunque antes pensábamos de Cristo según tales criterios, ahora ya no pensamos así de él” II Cor 5:16.
¿Cuántas veces me he preocupado acerca de lo que la gente piensa de mi como persona?…Qué inútil. Cómo puedo gastar tiempo pensando acerca de eso si lo más importante es lo que Dios piensa de mi.
¿Cuantas veces he pensado más de ciertas personas y las he juzgado por la escala de valores de este mundo, olvidando que los cristianos estamos llamados a pensar de otros en la escala de Dios?. Hoy desconfiaré de la naturaleza humana pero no de las personas.
Hoy necesito hacer distinción entre “naturaleza humana” y “personas o gente”. Jesús no confió en la naturaleza humana, pero confió en las personas. Pablo dijo que él no confiaba en la carne, pero más adelante dijo: “nosotros ya no pensamos de nadie según los criterios de este mundo”. Mis relaciones deben estar ajustadas a la gente en la manera en que Jesús lo hizo, no confiando en la naturaleza humana, pero en la gente. Puedo yo desconfiar en la naturaleza humana sin rechazar a la gente?.
¿Cómo puedo yo amar a alguien de quien no puedo confiar en su naturaleza humana?. Para poderlo hacer, necesito traer en mi relacionamiento con otros a una tercera persona. Mis relaciones con otras personas deben desarrollarse en base a un triángulo. Jesús, la otra persona y yo. Nunca debiera relacionarme a alguien sin incluir a Jesús en esa relación. Si no incluyo a Jesús terminaré frustrado.
Hoy debo entender que aunque la naturaleza humana no es redimible, la gente si lo es. Dios no salvará a la naturaleza humana, pero el puede y quiere salvar al hombre y a la mujer de su naturaleza humana.
La Biblia dice que Dios amó al mundo, refiriéndose al mundo de gente y no al mundo conocido como el principio de la naturaleza humana. Si yo espero demasiado de los que yo amo terminaré frustrado, pero si puedo esperar bastante de ellos si yo estoy confiando en Jesús dentro de ellos.
Hoy debo mirar a la gente, enemigos, amigos o familia no como gente en si…sino a Jesús en ellos.
Señor, necesito aprender bastante en relación a mi trato con los que viven conmigo o con quienes yo trato. Ayúdame a mirar no simplemente su naturaleza humana en la cual no puedo confiar, pero mirarte a ti en ellos, porque en ti sí puedo confiar. Muchas veces he terminado frustrado por esperar mucho de la gente…pero lo que si puedo esperar es lo mucho que tiene para operar en la vida de ellos.
Hoy no confiaré en la naturaleza humana, per si quiero confiar primero en ti y luego en ellos, sabiendo que operar milagros en la vida de ellos y a través de ellos. Amen.

YO SONRIO

Lectura: Salmo 118:14-21
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas. --2 Corintios 5:17.
Hace unos años, el cantante Russ Lee sacó una canción titulada I Smile [Yo sonrío]. Cuando uno descubre cómo cambió Jesucristo su vida se da cuenta por qué canta una canción que dice: «Yo sonrío cuando pienso en la manera en que Tú cambiaste mi vida. Sonrío cuando pienso en la felicidad que en Ti encontré.»
Cuando Russ tenía 17 años, sus días fueron desperdiciados en las drogas, el alcohol, el aburrimiento y el dolor. Su vida estaba llena de problemas que él mismo se ocasionaba y de falta de esperanza. Un día, mientras escuchaba una vieja canción de rock titulada I Can't Get No Satisfaction [No encuentro satisfacción], se dio cuenta de que la misma describía su vida. Dos días después, un amigo lo invitó a la iglesia. Allí Russ escuchó que la verdadera satisfacción viene de conocer a Jesucristo. Así que acudió a Él por fe.
Entonces, ¿qué fue lo primero que hizo Russ después de confiar en Cristo? Según el libro Touched By The Savior [Tocado por el Salvador], de Mike Yorkey, Russ dijo: «Regresé a mi auto. En el maletero había una bolsa de basura llena de drogas que yo había estado vendiendo. Ya no voy a necesitar esto --pensé--, y tenía razón. Deseché la bolsa. Desde ese día, Dios transformó mi vida de adentro hacia afuera. Me convertí en una nueva criatura.»
No es de extrañar que Russ Lee pueda cantar con exuberancia: «Yo sonrío.» ¿Sonríes tú?
UN CÁNTICO EN EL CORAZÓN PONE UNA SONRISA EN EL ROSTRO.