miércoles, 26 de marzo de 2008

MUERTE EN EL AIRE

Mi marido estaba en un vuelo comercial y cuando estaban cerca de su destino, la voz del capitán se escuchó a través del altavoz trayendo malas noticias - “Una persona ha muerto en el avión.”.Conmoción e incredulidad fueron las primeras reacciones de los pasajeros. Cuando todo el mundo miró hacia atrás, vieron al hijo de un hombre muerto sollozando su duelo en silencio, aguardando solo con el cuerpo de su padre en sus regazos al final del avión..Mi esposo, sabía lo duro que esto era para el jovén, pues mi esposo justo el año pasado había perdido a sus dos padres..Una vez superado el shock inicial de la noticia y lo que estaba sucediendo en el avión se levantó y pidió a la azafata de un recipiente vacío y se fue a cada uno de los pasajeros y les pidió de cualquier expresión de amor para el jovén afectado. La mayoría de la gente dió dinero.Otro caballero se levantó con otro recipiente vacío y le ayudó, ya que el primer contenedor se había llenado..El torrente de ayuda era conmovedor, fuese cual fuere lo que se recolectara era aceptado. Mi marido y el otro caballero fueron directo al lugar donde estaba el difunto y le entregaron lo recogido al doliente hijo..Mi esposo me dijo más tarde un par de lágrimas corrieron por sus mejillas mientras pasaba por la cabina. Él se sentía identificado con el joven y su dolor, al mismo tiempo estaba impresionado por la bondad de los pasajeros y la forma en que se reunieron para ayudar..Hasta el día de hoy, mi marido aún recuerda vívidamente la reacción de aquel jóven, la expresión que fué impresa en su rostro y las lágrimas de gratitud cuando fueron a darle las expresiones de apoyo de parte de los pasajeros..No era el valor material de las cosas, pero el simple hecho de que extraños se preocuparon por ser una fuente de fortaleza para alguien que ellos no conocían...Romanos 12:15Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran..Romanos 15:2Cada uno de nosotros agrade á su prójimo en bien, á edificación..Lucas 10:27Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.

EL TESTIMONIO DEL CHINO CONVERTIDO

Un chino que se había convertido dijo:

Estaba caído en un pozo, casi ahogado por el barro, clamando que alguien me ayudara.

En eso apareció un anciano de aspecto venerable que me miró desde arriba y me dijo:

-Hijo, este es un lugar muy desagradable.

-Sí que lo es. ¿No puede usted ayudarme a salir?

-Hijo mío, me llamo Confucio. Si hubieras leído mis obras y seguido lo que ellas enseñan, nunca hubieras caído en el pozo.

Y con eso se fue. Pronto vi que llegaba otro personaje, esta vez un hombre que se cruzaba de brazos y cerraba los ojos. Parecía estar lejos, muy lejos.

Era Buda, y me dijo:

-Hijo mío, cierra tus ojos y olvídate de ti mismo. Ponte en estado de reposo. No pienses en ninguna cosa desagradable. Así podrás descansar como descanso yo.

Mí, padre, lo haré cuando salga del pozo. ¿Mientras tanto?...

Pero Buda se había ido. Yo ya estaba desesperado cuando se me presentó otra persona, muy distinta. Llevaba en su rostro las huellas del sufrimiento, y le grité:

-Padre, ¿puedes ayudarme?

Y entonces bajó hasta donde yo estaba. Me tomó en sus brazos, me levantó y me sacó del pozo. Luego me dio de comer y me hizo descansar. Y cuando yo ya estaba bien me dijo: "No te caigas más", sino "Ahora andaremos juntos". Y desde entonces andamos juntos.

Así contaba el chino la historia de la compasión del Señor Jesucristo.

ELIMINACION DE LA BASURA

Lectura: Santiago 4:11-17
Hermanos, no habléis mal los unos de los otros. . . . --Santiago 4:11.
Mientras iba en un auto pasé por la lado de un letrero que decía: $100 de multa por tirar basura en la autopista. Al poco tiempo vi otro letrero que decía: Basurero: 1,5 km. Poco después le pasé a un camión de basura que se dirigía a la planta de eliminación.
Se pueden hacer tres cosas con la basura: la puedes recoger, la puedes esparcir o la puedes eliminar. Algunas personas recogen basura; siempre están escuchando algún chisme selecto. Si tan sólo fueran colectores, el problema no sería tan grave. Pero estos colectores muchas veces son como las personas que arrojan basura en las vías públicas e insisten en esparcirla por la autopista de la vida. Gracias a Dios que también están los que la eliminan. Colocan los desperdicios a donde tienen que ir: en «el basurero» del olvido.
Santiago 4:11 nos dice: «No habléis mal los unos de los otros.» Si no puedes decir nada útil, no digas nada. Si escuchas un rumor dañino, colócalo de inmediato en la «bolsa de la basura». Luego ora por la persona sobre la que están hablando, así como por el que te lo dijo. No divulgues el chisme, sino elimínalo en silencio. El chisme muere pronto si no se repite.
Hoy vas a encontrar mucha basura. La puedes recoger, la puedes esparcir, o la puedes eliminar. Pídele a Dios que te ayude a hacer lo que le agrada y lo que sea útil a los demás.
HAZ TU PARTE PARA SILENCIAR EL CHISME: NO LO REPITAS.

martes, 25 de marzo de 2008

EL PUENTE DE AMOR

Los padres de Luis vivían en la playa de un hermoso lago de Suiza. Su padre trabajaba en el lado opuesto. Un día Luis y su hermano fueron a través del lago al encuentro de su padre. La madre les vigilaba desde la ventana. Todo iba bien, pero de repente se dio cuenta de que el hielo sobre el cual andaban estaba partido. El hermano mayor saltó fácilmente al otro lado, pero la madre exclamó sollozando desde la ventana: "¡El pequeño! El pequeño no puede saltar". Entonces vio como el hermano mayor extendía su cuerpo entre los dos hielos y el pequeño pasaba por encima de él.

¿No es esto lo que Cristo hizo con su propio cuerpo? Lo puso como puente por el cual el hombre pudiera llegar hasta Dios.

DIO SU VIDA POR SUS AMIGOS

Al final de la primera guerra Europa, un destacamento de soldados ingleses esperaba entrar en un pequeño pueblo cerca del Rhin (Francia) cuando repentinamente un soldado salió corriendo de un edificio gritando: "¡Alerta!", Instantáneamente una descarga de rifles le dejaron muerto en el suelo.

Pero la advertencia salvó a la compañía de una emboscada. El destacamento luchó haciendo retirar al enemigo y pronto se supo la historia del que les había salvado. Era un soldado de la guardia real irlandesa, prisionero de los alemanes quien conociendo los planes del enemigo esperó el momento oportuno y sacrificó su propia vida para salvar la de muchos compatriotas. Reconocidos y conmovidos los ingleses le dieron una buena sepultura, poniendo sobre ella una cruz con este texto: "A otros salvó, a sí mismo no se pudo salvar".

Estas fueron precisamente las palabras que los judíos lanzaron contra Cristo cuando estaba pendiente de la cruz. No pudo salvar a otros y a sí mismo a la vez, y prefirió sacrificarse él en favor de otros, incluso de aquellos que le crucificaron.

AMISTAD QUE EVITÓ UN SUICIDIO

Un día, después de las clases, al caminar Marcos desde la escuela hacia su casa, observó cuando un joven delante de él se tropezó, dejando caer libros, dos abrigos, un bate de pelota, guantes y una pequeña grabadora. Agachándose, Marcos ayudó al joven a recoger los artículos regados. Ya que iban en la misma dirección, también se llevó una parte de la carga.

Al seguir caminando juntos, Marcos supo que el joven se llamaba Guillermo, y que a él le gustaban mucho los juegos de video, pelota e historia, pero que tenía bastante problema con algunas asignaturas. Además, acababa de romper con su novia. Llegados a la casa de Guillermo, este invitó a Marcos a entrar. Tomando refrescos y mirando televisión, pasaron una tarde placentera, riéndose un poco y charlando. Entonces, Marcos se fue para su casa.

Estos dos seguían viéndose en la escuela, almorzando juntos en dos o tres ocasiones. Ambos se graduaron de la escuela intermedia, y terminaron yendo a la misma escuela superior, donde, a través del tiempo, conversaban brevemente de vez en cuando. Tres semanas antes de la fecha para la graduación de la escuela superior, Guillermo se acerca a Marcos, indicándole que quisiera contarle algo. Le recordó aquel día años atrás cuando primero se conocieron, preguntándole: “¿No sentías curiosidad al observar que estaba cargando tantas cosas para mi casa aquel día? Ves: había sacado todo de mi armario, pues no quería que cualquier otra persona tuviera que bregar con mis motetes. Había sustraído una cantidad de las cápsulas para dormir que tomaba mi mamá, e iba para mi casa con la intención de suicidarme. Pero, después de pasar un rato contigo, charlando y riendo, comprendí que, de haberme quitado la vida, hubiese perdido aquella experiencia, con las demás semejantes que se presentasen en el futuro. Ya ves, Marcos, aquel día, hiciste mucho más que ayudarme con los libros. ¡Me salvaste la vida!”

Aplicación. Todo saludo afectuoso, toda sonrisa, aunque pequeña, todo gesto de ayuda, puede que sane o salve un corazón adolorido.

LO DIO TODO

El hombre que estaba tras el mostrador, miraba la calle distraídamente. Una nińita se aproximó al negocio y apretó la naricita contra el vidrio de la vitrina. Los ojos de color del cielo brillaban cuando vio un determinado objeto. Entró en el negocio y pidió para ver el collar de turquesa azul.
- Es para mi hermana. ¿Puede hacer un paquete bien bonito? -dice ella.
El dueńo del negocio miro desconfiado a la nińita y le preguntó:
- ¿Cuánto dinero tienes? Sin dudar, ella sacó del bolsillo de su ropa un pańuelo todo atadito y fue deshaciendo los nudos. Los colocó sobre el mostrador y dijo feliz:
- ¿Eso da? Eran apenas algunas monedas que ella exhibía orgullosa.
- Sabe, quiero dar este regalo a mi hermana mayor. Desde que murió nuestra madre, ella cuida de nosotros y no tiene tiempo para ella. Es el cumpleańos de ella y tengo el convencimiento que quedara feliz con el collar que es del color de sus ojos. El hombre fue para la trastienda, colocó el collar en un estuche, envolvió con un vistoso papel rojo e hizo un trabajado lazo con una cinta verde.
- Tome -dijo a la nińa-. Lleve con cuidado.
Ella salió feliz corriendo y saltando calle abajo. Aún no acababa el día, cuando una linda joven de cabellos rubios y maravillosos ojos azules entró en el negocio. Colocó sobre el mostrador el ya conocido envoltorio deshecho e indagó:
- Este collar fue comprado aquí?
- Si seńora.
- Y cuánto costó?
- ĄAh!, Habló el dueńo del negocio...
- El precio de cualquier producto de mi tienda es siempre un asunto confidencial entre el vendedor y el cliente.
La joven continuó:
- Pero mi hermana tenía solamente algunas monedas. El collar es verdadero, no? Ella no tenía dinero para pagarlo. El hombre tomó el estuche, rehizo el envoltorio con extremo carińo, colocó la cinta y lo devolvió a la joven.
- Ella pagó el precio más alto que cualquier persona puede pagar.
ELLA DIO TODO LO QUE TENIA
El silencio llenó la pequeńa tienda y dos lágrimas rodaron por la faz emocionada de la joven en cuanto sus manos tomaban el pequeńo envoltorio.